Hacía Otro Paradigma Educativo

No a la violencia sexual. No a la violencia física. No a la violencia psicológica. No más violencia contra la mujer

Hacía Otro Paradigma Educativo

Las personas fueron creadas para ser amadas y las cosas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es que las cosas están siendo amadas y las personas siendo usadas.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Nunca más llamaré puta a otra mujer. Nadie podrá convencerme en la calentura de no usar condon. Jamás me emarazaré por tener a un hombre a mi lado.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

"La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro ni que nadie sea tan pobre como para verse forzado a venderse"

lunes, 27 de julio de 2015

“Escuela libre”, el modelo que los padres buscan para sus hijos

Por: Rosana VIllegas
Fuente: Diario Uno
Fecha de publicación: 17/05/2015


  • Se basa en la pedagogía alternativa de enseñar a través de los juegos. Funciona en centros específicos de Maipú y Guaymallén, y se extenderá a Capital y San Rafael. Asisten chicos de 5 a 14 años. Libertad y toma de decisiones son las claves.
Waldorf. Este método de enseñanza da libertad a los chicos para aprender las asignaturas.Autor: UNO - victoria gaitán


En estas escuelas no hay pizarrones, ni verdes ni negros; los chicos no están sentados ni alineados, mirándole la nuca al compañero del banco de adelante, y el docente no es el único que sabe. Son centros o espacios de aprendizaje que apuestan a la libertad del juego como el mejor camino para llegar al conocimiento. En la provincia cada vez son más los padres que buscan este modelo de “escuela libre” y ya existen distintas propuestas en Maipú y Guaymallén, y proyectos en Ciudad y San Rafael.

A quien recorra la calle Pescara de Tres Esquinas, en Maipú, no le será difícil encontrar el enorme predio en el que funciona Risas de mi Tierra. En el patio delantero se levanta, a un metro del piso, una especie de galería de madera, que bien podría ser un refugio para cualquier juego. Los chicos acceden por originales escaleras y descienden por amplios toboganes que invitan a revivir la infancia. Allí, una amplia casa de 5 habitaciones alberga a más de 48 pequeños de hasta 5 años y también a otros 20 chicos mayores, cuyas edades van de los 7 a los 14 años.

“Comenzamos en el 2011. Somos un grupo de docentes que nos capacitamos en la educación autogestiva y con la pedagogía Waldorf –alternativa que nace en Alemania– y formamos la asociación civil Laberinto Sur. En aquel momento encontramos una comunidad de padres que se estaban planteando abordar la educación de sus hijos de una manera más libre y empezamos a trabajar juntos. Así surgimos como un Servicio Educativo de Origen Social (SEOS). Empezamos con un jardín maternal para chicos de hasta 4 años, después la DGE nos aprobó la sala de 5 y ahora incorporamos el Centro de Apoyo Educativo para los chicos más grandes”, cuenta Cristian Yunes, presidente de Laberinto Sur y docente de Risas de mi Tierra.

Las distintas salas de la casa se dividen según las edades de los chicos y en ellas hay lugar para la ludoteca, la música y el arte. Allí todo es orgánico, desde las pinturas que usan los más grandes para hacer sus propios juegos de madera, hasta los alimentos que reciben a la hora de la merienda, muchos de los cuales son hechos por ellos mismos en el espacio para amasar. Risas de mi Tierra funciona de lunes a viernes en ambos turnos, y aunque recibe el apoyo estatal, que financia algunos cargos docentes, la activa participación de los padres termina de hacer posible que funcione.

“Trabajamos en parejas pedagógicas por salas aplicando el método Waldorf. Y si bien la idea es jugar en libertad y que los chicos tomen la iniciativa, eso no significa que no haya límites, cada momento está enmarcado en un espacio. El niño necesita saber que cuando se está compartiendo la merienda no es el momento del juego, y que se juega en otros momentos y espacios físicos. Queremos chicos libres, pero hay decisiones que son de los adultos y eso también es un alivio para los chicos”, cuenta Verónica Fiorentino, una de las docentes del proyecto maipucino.

Se nutre de experiencias latinoamericanas
La psicóloga mendocina Celina Domínguez hizo un largo viaje por Latinoamérica en busca de conocer distintos proyectos de centros de aprendizaje libre. Visitó la Casa Octogonal de Montañitas, en Ecuador, y Semillas de Vida, en Perú, y basada en lo que investigó hoy asesora una iniciativa similar que se gesta en Ciudad.

Según cuenta, aquellos centros de educación planteaban el descubrimiento del conocimiento en distintas salas o espacios temáticos y se trabajaba con proyectos que surgían a partir de las propuestas de los niños. “Cuando llegué a Ecuador, en ese centro estaban planteando un viaje, la matemática estaba presente cuando se pretendía saber a qué distancia estaba una feria a la que querían asistir y cuánto costaría el viaje, y por otro lado lo artístico estaba en lo que los chicos harían para vender allá. Es un error pensar que son centros en donde la libertad es caótica o sin límites, todo crecimiento necesita de un suelo, algo que lo contenga, por eso cada espacio tiene una temática y los chicos lo entienden así. Allí había espacios simbólicos, de lectoescritura, medicina, etcétera. El desafío es traducir el contenido en un juego didáctico para que el niño descubra jugando”, relata Domínguez.

La psicóloga, que hoy es parte de un equipo interdisciplinario que busca aplicar este modelo en una escuela de Ciudad, aclara: “Esa relación estanca de docente, alumno y conocimiento se rompe, porque el docente no es el que sabe, el niño no es un contenedor vacío y el conocimiento no es puramente académico. Se parte de entender que el niño puede orientar el aprendizaje a partir de sus intereses y para eso debe conocer sus necesidades auténticas. Acá el adulto pasa a ser un acompañante o un facilitador de esos aprendizajes”, explica.

El marco legal necesario
Varios de estos centros educativos que nacen desde la iniciativa privada buscan que la DGE los reconozca como SEOS para obtener la legalidad necesaria para funcionar y también el aporte del Estado, que financia algunos cargos docentes. Hoy en la provincia hay 330 instituciones educativas de gestión social, en su mayoría jardines maternales y también centros de actividades educativas.

La Tribu Inquieta, en Guaymallén
Por la misma búsqueda de un grupo de jóvenes padres que pretendían que sus hijos tuviesen una educación que pusiera la mirada en sus necesidades, que recuperara los vínculos humanos, en donde ellos tuvieran una activa participación, nació la Tribu Inquieta, que actualmente funciona en una casa de El Bermejo.

“El proyecto supone que se involucre toda la familia. En 2014 empezamos siendo 10 familias y ahora somos 22 que autogestionamos la educación de nuestros niños. Ponemos énfasis en que eso que le interesa al chico sea el motor del aprendizaje y desde allí buscamos desarrollar sus potencialidades”, relata Karina Ríos, madre que además cumple el rol de “facilitadora del proceso creador del chico”, dentro de este modelo. Para darle el marco legal necesario, este grupo de padres ya conformó la asociación civil Vientos Libres y presentaron el proyecto en la DGE para ser una “escuela de gestión social”. Por ahora alberga a 20 niños de hasta 4 años, hijos de los fundadores, pero no es excluyente. “Es un proyecto inclusivo que no marca las diferencias culturales. Nos interesa trabajar la perspectiva de género. Acá no existe la casa rosada o celeste, hay un espacio de juego simbólico y no hay presiones si a un niño le interesa cocinar o a una nena trabajar con la madera”.

jueves, 23 de julio de 2015

Todos los niños nacen genios, pero son aplastados por la sociedad y la educación

En esta entrevista el físico teórico Michio Kaku, cuenta una historia sobre una desgarradora pregunta que su hija le hizo. Según Michio, todos los niños nacen genios hasta que la sociedad aplasta el espíritu científico y presenta una simple hipótesis de por qué a los niños no les gusta la ciencia.
¡Todos sabemos que la magia se perdió en algún momento de nuestra niñez!
1'40'' de un video que te dejará pensando

miércoles, 22 de julio de 2015

Fernando Valenzuela: Un visionario y optimista de la educación en América Latina

Por: Catalina Valenzuela
Fuente: Techcetera
Fecha de publicación: 14/05/2015

Fernando y yo nos reunimos después de su conferencia en eMergeAmericas. El es un mexicano que se define como un apasionado de la educación que se encuentra en el lugar correcto en el momento correcto. Ese lugar y ese momento es la convergencia de la tecnología, la educación y la innovación. Y esos son tres temas que nos apasionan a los dos. 

Hablando del momento, del presente:
“Esta convergencia está generando cambios en los paradigmas tradicionales. Es un momento de transformaciones que puede afectar positivamente a las personas”, dice Valenzuela. Además añade: “los estudiantes deben aprender inglés, los maestros están cambiando su rol (o lo deben cambiar) y las empresas se están dando cuenta que pueden innovar y transformarse gracias al acceso a la tecnología”. 

Fernando considera que la educación en América Latina está pasando por un gran momento por dos razones. La primera razón porque existe un momento de conciencia social sobre la educación. La educación, al decir del experto,  se está convirtiendo en una tema central de la agenda política. El acceso y la calidad son cada día más pertinentes dentro de la discusión de que hacer con el sistema educativo. Además, el sistema mismo está llegando a un nivel de madurez donde la inversión privada ya puede escalar.

Los modelos disruptivos ya están acá:
Sin embargo todavía no estamos educando estudiantes con habilidades del siglo 21, dice enfáticamente Valenzuela. Pero él como buen optimista me menciona tres ejemplos de disrupción educativa, escalable y rentable social y financieramente:
1. Kuepa:
Una startup argentina que le ofrece una forma rápida y amena de terminar el bachillerato, a aquellos jóvenes que por una razón u otra no lo terminaron a tiempo. 
2. Voce Agora:
Una startup brasilera que le está enseñando inglés a los brasileros.
3. Colegios Fontan:
Casi me muero de la emoción cuando Fernando mencionó estos colegios. Conozco a sus fundadores, hago“fundraising para ellos” y creo firmemente que este modelo de educación personalizada donde los estudiantes son responsables por su aprendizaje y donde adquieren las habilidades del siglo 21 es el futuro de la educación. Y sus resultados ya lo están demostrando.

Creando espacios para la innovación:
Fernando insiste que si hay espacios para hacer innovación en educación. Y ya existen personas y organizaciones en los sectores público y privado cambiando las cosas. Para él como para los grandes innovadores: No hacer innovación en un asunto TAN importante como la educación es casi tan peligroso como hacerla. Entonces es necesario que haya, que se promuevan los “early adopters“. 

Y para respaldar su argumento, Valenzuela me cuenta sobre una reunión que tuvo él y otros 60 líderes del sector privado en temas de educación con el Banco Interamericano de Desarrollo. En esa reunión, se discutieron cuales eran los mejores mecanismos de participación entre agentes privados y públicos. Valenzuela señala vehementemente, que esa fue la primera vez que el BID se reunía con los “privados” a conversar de esos temas. 

Termino acá mi nota con sintiéndome profundamente inspirada, por el optimismo de Fernando y con ganas de contarles más sobre los proyectos pioneros que lidera este hombre que perdió su acento mexicano mientras viaja por el continente promoviendo la “disrupción innovadora” en los sistemas públicas de América Latina. 

Ahora lo que esperamos que siga es más apoyo a la innovación educativa en los sistemas públicos con recursos del BID. Esa sería una GRAN iniciativa. Ya veremos que pasa. 

martes, 21 de julio de 2015

Sin deudas con el mundo

Por: Francesc Miralles
Fuente: El pais
Fecha de publicación: 12/04/2015

  • Partiendo de que resulta imposible lograr la aprobación ajena por unanimidad, aceptar las propias necesidades constituye el primer paso para satisfacerlas.
Todos necesitamos, en mayor o menor medida, la aprobación de los demás. Incluso las personas con más autoestima se encuentran tristes y heridas cuando no se sienten aceptadas por su entorno. Así como los niños reclaman que los adultos aprecien sus manualidades, también en la madurez deseamos ser amados, comprendidos o, como mínimo, respetados. Para conseguirlo, mucha gente se afana en desplegar una amabilidad y generosidad excesivas, que no garantizan en absoluto el aprecio de los demás. Como si estuvieran en deuda con el mundo, el ansia de complacer a otras personas se puede convertir en una adicción por la que se paga un precio alto: olvidarse de las propias necesidades.
Hace dos siglos, el filósofo alemán Arthur Schopenhauer reflexionó: “Resulta casi inexplicable cuánta alegría sienten las personas siempre que perciben señales de la opinión favorable de otros, que halagan de alguna manera su vanidad. A la inversa, es sorprendente hasta qué extremo las personas se sienten ofendidas por cualquier degradación o menosprecio”.
Luchar constantemente por la aprobación ajena, además de resultar muy estresante, nos obliga a vivir según lo que los demás esperan de nosotros, dejando de lado nuestras metas personales. Así lo exponen en su libro ­Tackling your Dire Need for Approval (abordar tu desesperada necesidad de aprobación) los psicólogos estadounidenses Albert Ellis y Robert Harper. Apuntan, además, que, “irónicamente, a mayor necesidad de amor, menos respeto y aprobación recibimos. Tratar desesperadamente de agradar nos convierte en personas débiles y menos deseables a los ojos ajenos, pudiendo llegar a ser incluso una molestia para los que nos rodean”.

No se puede ganar la aprobación ajena mendigando por ella. Cuando confiamos en nuestro propio valor, el respeto de los demás llega solo”
Mandy Hale
A las personas que tratan de complacer a todo el mundo les horroriza la posibilidad de que alguien pueda enfadarse con ellas. Pero parten de una creencia equivocada: no necesitamos demostrar a nadie nuestra atención a todas horas para obtener su amor. Sintetizando las conclusiones de Ellis y Harper, esta dependencia nos causa los siguientes problemas:
  • Sentimiento de inutilidad. Fijar nuestro valor basándonos en la opinión ajena nos coloca en una posición de vulnerabilidad y dependencia. De hecho, cada vez que actuamos en función de lo que quieren los demás, perdemos el control sobre nuestra vida.
  • Frustración permanente. Por mucho que nos esforcemos, nunca gustaremos a todo el mundo. Siempre habrá alguien que no nos valore, y no solo por una cuestión de afinidad. Lograr el cariño de todos es imposible por un hecho muy simple: hay personas limitadas emocionalmente que no son capaces de amar.
  • Pérdida de objetivos vitales. Con el fin de complacer a los demás, nos podemos encontrar haciendo cosas y frecuentando a gente que en realidad no es interesante. El precio de este comportamiento es que desaten­demos todo lo que en realidad desearíamos estar haciendo.
Contra la presión irracional de intentar agradar a todos, Wayne W. Dyer calcula que el 50% de la gente con la que uno se topará en su vida no estará de acuerdo con nosotros, e incluso nos criticará. Dyer sostiene que cuando detectemos una falta de afinidad, en lugar de ofendernos, sencillamente debemos pensar que hemos topado con un miembro de ese 50%. Es alguien que pertenece a otro club, como cuando encontramos por la calle a un aficionado con la camiseta del equipo rival. No es necesario hacer de ello un drama.
Este es un ejemplo típico de sufrimiento injustificado a causa de la opinión ajena, ya que nos preocupamos por reparar algo que no se ha roto en absoluto.Gran parte del sufrimiento de los que se sienten en deuda con el mundo obedece a puras conjeturas sin ninguna base real. ¿Cuántas veces hemos interpretado que alguien está enfadado con nosotros por el solo hecho de no contestar de inmediato un mensaje de WhatsApp? Podemos estar horas pensando que hemos disgustado a esa persona, analizar nuestros posibles errores, concluir incluso que nuestra relación será mucho más fría a partir de ahora. Finalmente, descubrimos que estaba en el cine o en un congreso que no le permitía atender mensajes personales, por ejemplo. Es muy probable que esa persona no haya pensado en nosotros un solo instante, ni para bien ni para mal, por lo que si luego le llamamos y le transmitimos nuestra ansiedad, no la va a entender.
¿De dónde viene toda esta ansiedad? Según afirma Joyce Meyer en su libro Adicción a la aprobación, “la constante necesidad de aprobación se debe a una inseguridad que, en algunos casos, tiene su origen en un abuso sufrido en el pasado, ya sea físico, verbal o emocional”. Para superar la inclinación de gustar, explica, “hay que enfrentarse a las emociones negativas que esta conlleva y que normalmente son sentimientos de culpa, vergüenza e ira”. El paso más importante es aceptarse tal como es uno. La necesidad de gustar cambia cuando apartamos el foco de la mirada ajena y decidimos respetarnos y amarnos a nosotros mismos.
Aunque llevemos muchos años malviviendo para complacer a los demás, todo se transforma en el momento en que tomamos conciencia de lo que hacemos y, sobre todo, de por qué lo hacemos. Las siguientes preguntas, sencillas y directas, nos ayudarán a esclarecer si nuestra forma de actuar tiene sentido:
¿Busco complacer a esta persona o a este grupo de gente porque me une a ellos un afecto profundo? ¿O existe otro motivo?

La mayoría de personas creen que todo el mundo opina acerca de ellas más violentamente de lo que realmente lo hacen. Piensan que la opinión ajena oscila a través de grandes arcos de aprobación o desaprobación” 
F. Scott Fitzgerald
¿Qué sucedería si yo dejara de actuar en función de lo que creo que esta persona o este grupo esperan de mí? ¿De qué manera cambiaría mi vida si yo modificara mi comportamiento? ¿Sería peor o solo diferente?
¿Cómo actuaría en cada situación si atendiera en primer lugar a mis propios deseos y necesidades?
¿Por qué no atiendo a ellos? Si es a causa del miedo, ¿qué es lo peor que podría suceder?
¿Soy capaz de hacer cosas que tienen significado para mí, independientemente de lo que agrade o desagrade a los demás?
Esta clase de diálogo interno puede ser muy iluminador, ya que nos ayuda a entender lo que hacemos, y por qué. Nuestro objetivo debe ser alcanzar el compromiso con nosotros mismos para, desde la sinceridad y sin dejar de prestar atención a nuestras necesidades, relacionarnos con los demás de forma saludable.
Lógicamente, si ponemos en marcha un cambio de prioridades, no nos faltarán las críticas o la gente en nuestro entorno que dirá sentirse defraudada al estar acostumbrada a ciertos privilegios. Sin embargo, quienes de verdad nos quieren no tardarán en acostumbrarse y, si desean lo mejor para nosotros, nos apoyarán en el cambio.

La mitad de nuestros problemas en la vida pueden ser identificados por haber dicho ‘sí’ demasiado rápido, o por habernos negado demasiado tarde”
Josh Billings
Una vez asumimos que no tenemos por qué gustar a todo el mundo, del mismo modo que sabemos que existen personas que no nos agradan por sus modales, valores o forma de proceder, recobramos la libertad para vivir y sentir desde la autenticidad. Cuando nos aceptamos plenamente a nosotros mismos y respetamos la libertad de los demás, que no tiene por qué comulgar con nuestra forma de ser, ganamos un espacio precioso en nuestra vida para compartir nuestro tiempo, ideas y sentimientos con personas con las que sí tenemos complicidad.
Liberados del deseo de llevar a nuestro terreno a aquellos que nada tienen que ver con nosotros, contaremos con un caudal de energía y amor inesperados. Estaremos cambiando una deuda ficticia con el mundo por un sentimiento de gratitud. Esta sensación nacerá de la oportunidad de compartir lo mejor de nosotros con quienes, desde el reconocimiento y la libertad, quieran acompañarnos.

El consejo habitual en los libros de autoayuda está reforzado por nuestra cultura, que promueve una búsqueda estresante del amor y la aprobación ajenos. Se nos aconseja aprender automarketing y desarrollar habilidades manipuladoras para atraer, seducir y, muchas veces, pretender ser algo que no somos. Este enfoque no funciona. Deja a millones de heridos ambulantes que, habiendo fallado en la búsqueda de aprobación, se culpan a sí mismos y concluyen que no son dignos de amor”.
Byron Katie. Amar lo que es, (Ediciones Urano)

jueves, 16 de julio de 2015

Estefanía Jiménez: “No tiene sentido obligar a los jóvenes a nadar contracorriente”

Fuente: Tiching
Fecha de publicación: 16/07/2015

Estefania Jimenez | Tiching
Así era...
Estefanía Jiménez
Profesora en el Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la UPV/EHU  y miembro del grupo de investigación EU Kids Online.  
El teléfono fijo de casa de Estefanía debía temblar cuando se quedaba sola en casa. Reconoce que las llamadas con sus amigos eran cortas y escuetas si rondaban adultos por casa pero, cuando no había nadie…¡Riiiiiiiiiiing!  





¿Quién domina más las redes, los niños y adolescentes o los adultos?
En general, está bastante extendida la idea de que los más jóvenes, en la medida en la que son eso que nos han vendido como “nativos digitales”, se desenvuelven mejor en internet en general y en las redes en particular. El paradigma de los nativos digitales es difícil de comprobar y a mi juicio tiene más que ver con una idea cómoda y difundida demasiadas veces por los medios de comunicación que con la realidad de las capacidades que niños y adolescentes desarrollan en las redes. Los y las chavalas, sobre todo en determinadas franjas de edad, utilizan mucho las redes sociales y las tecnologías de la comunicación. Pero en su gran mayoría, y a nivel técnico, no hacen un uso de ellas que no sea equivalente al que pueden o saben hacer los adultos.


¿Sabemos los adultos orientar a los menores en el uso de estas tecnologías?

Desde nuestro punto de vista, es importante hacer ver tanto a los chavales como a sus propios padres y madres, y también al conjunto de “la tribu”, que los adultos pueden ser referentes. Los y las menores se introducen hoy en el uso autónomo de tecnologías a una edad más temprana, lo cual permite que la orientación adulta también lo sea, y esa es una ventaja con respecto a hace varios años, cuando la entrada en el mundo online coincidía con la adolescencia, que por definición es una etapa del desarrollo más complicada. Al respecto de la orientación, los adultos deberían tener claras ciertas ideas básicas: la inmediatez en la comunicación y las prevenciones que hay que tener frente a ella, los peligros del anonimato, los recursos para gestionar conflictos, la importancia de la responsabilidad individual a la hora de consumir, generar y compartir contenidos y hacer partícipes de ellas a los y las menores. No hace falta controlar absolutamente todas las redes, aparatos y novedades en el mercado de la tecnología, sino aplicar el sentido común y la empatía.

¿Es una actitud acertada la de prohibir o restringir el uso de las redes?

Siempre es más adecuado trabajar por un consumo responsable. No tiene demasiado sentido obligar a adolescentes a nadar contracorriente. En los centros escolares se constata que en los últimos años cada vez está más presente el miedo de chicos y chicas a quedarse al margen de los ritmos relacionados con los móviles. Además las evidencias nos dicen que cuanto más familiarizados están los chicos y chicas con la navegación online mejor saben cómo hacer frente a los riesgos que esto puede implicar. Los límites a este respecto, en cualquier caso, se han de decidir en cada familia.


¿Qué pautas recomendaría a padres y profesores para una convivencia sana de los menores con el mundo digital?
Quizá todo pueda resumirse en recordar que el mundo digital también forma parte del mundo “real” y por tanto el comportamiento online debería guiarse por unas reglas similares: responsabilidad, empatía, respeto… Con la percepción de uso “excesivo”, puede ser una buena idea tener siempre presente que no hay que confundir la herramienta con el fin: si los recursos digitales no responden a un objetivo y simplemente ocupan un tiempo que no se puede dedicar a otras actividades (comunicación cara a cara, tareas escolares, aficiones y deportes…), sin duda hay que reflexionar sobre la importancia que se ha otorgado al móvil o la tablet y el peso que tiene en la vida de esa persona. Y desde la comprensión, también es conveniente ayudar a relativizar la percepción de que algo está pasando en todo momento y por tanto hay que estar en permanente conexión.


WhatsApp es una de las aplicaciones favoritas de los adolescentes. ¿Es una buena herramienta de comunicación para ellos?

En la misma medida en la que puede serlo para el resto de la población, pero teniendo en cuenta la importancia que tiene para los y las adolescentes su grupo de pares y la posibilidad de conectarse y sentirse parte de un grupo. Más allá de su valor para la emisión y recepción de contenido realmente informativo, WhatsApp sirve para mantener el contacto y reforzar lazos entre los adolescentes.

¿Qué recelos despierta en los adultos el uso de esta aplicación?

Todas las tecnologías suelen ser recibidas con escepticismo en sus comienzos. En el caso de WhatsApp, la capacidad para interrumpir en cualquier momento genera suspicacias. La evidencia de que los contenidos lanzados a la red con extrema facilidad gracias a WhatsApp (y, en el caso de los vídeos y fotografías, gracias también a la popularización del smartphone) dejan de ser controlables y la intrascendencia objetiva de parte de los mensajes que se intercambian también genera suspicacias.

Algunos profesores ya se han atrevido a integrar WhatsApp, entre otras aplicaciones, en clase. ¿Qué uso didáctico cree que se le puede dar?

Hay cierta indefinición respecto a la relación entre los recursos de este tipo y el aprendizaje. En general tengo la sensación de que el profesorado que se atreve a introducir herramientas alternativas, plataformas, recursos online, tablets u otras innovaciones de ese carácter lo hace suponiendo que el aprendizaje va a resultar más atractivo a su alumnado. La tecnología se percibe, entonces, como un carro al que subirse para no quedarse atrás, anticuados, anclados en el pasado, ajenos a la supuesta realidad y a los supuestos intereses de los chicos y chicas. Sin embargo, está por comprobar la efectividad de estas herramientas para mejorar su rendimiento académico o incrementar sus capacidades y conocimientos. Y respecto al WhatsApp en concreto, más allá de que facilite el contacto entre alumnos a la hora de distribuirse tareas escolares o ayudar a la gestión compartida de las mismas, no se me ocurren más aplicaciones para la enseñanza. Esencialmente, es una red para la difusión instantánea de mensajes y no creo que se le pueda exigir nada más.

Otros docentes consideran que este tipo de herramienta pueden ser una distracción, ¿cómo cree que se puede reconducir una actitud de dispersión o un mal uso de esta aplicación?
Sugeriría previamente relativizar la percepción de que algo está ocurriendo en todo momento y hay que enterarse de ello atendiendo al móvil constantemente. Por supuesto que el teléfono resulta disruptivo y distrae, no sólo por las notificaciones que llegan a través de WhatsApp, sino de las del resto de redes sociales de las que puedan participar los adolescentes. Reciben –recibimos- demasiados estímulos poco trascendentes, quizá interesantes pero no importantes, que dificultan la concentración prolongada en una actividad, y más aún si se trata de lidiar con conceptos abstractos que requieren de esfuerzo intelectual.

Para reconducir un mal uso del smartphone conviene considerar situaciones, lugares o momentos en los que no es aceptable consultar la pantalla, y tomar conciencia de que la mayoría de los contenidos que nos llegan a través de las redes no son importantes, y por tanto no se les debería dedicar atención en la escuela, el trabajo en su caso, o en sociedad. Los propios adolescentes son conscientes de la necesidad de establecer límites y marcar cuando sí y cuando no es adecuado consultar la pantalla.

¿Se reproducen en WhatsApp conductas negativas que sí se dan en las aulas? (Bulling, exclusión, rumorología, etc.)

Facilita que comportamientos reprobables adquieran mayor volumen. Antes, y al margen de WhatsApp, también ha habido y sigue habiendo abusos y rumores, y la exclusión, o la sensación de estar excluida no se traduce únicamente a formar parte de un grupo de WhatsApp determinado. Pero la omnipresencia de la conexión móvil hace más presentes estos problemas. Con el añadido de que la capacidad de controlar la difusión de contenidos inadecuados es prácticamente nula.

¿La privacidad y la intimidad de los menores se ve afectada por su mal uso de este tipo de herramientas?

Es cierto que a estas alturas ya está bastante extendida la idea de que hay que optar por las opciones más seguras y cerradas de entre las configuraciones de la privacidad que puedan ofrecer las redes sociales. Sin embargo, el debate también se sitúa en el ámbito de los contenidos que se comparten, al margen del grupo de contactos que se tenga como referencia.

Es curioso cómo los y las chicas dicen estar preocupados por su intimidad, rechazan que los adultos puedan acceder a sus espacios. Esto explicaba en su momento la popularidad de Tuenti, una red en la que a los adultos les resultaba mucho más complicado introducirse que en Facebook, y explica también el actual traslado de los usuarios más jóvenes a redes como Snapchat o Instagram, en las que los adultos no se encuentran tan cómodos. Pero al mismo tiempo no siempre son conscientes del grado de exposición al que se someten por propia voluntad. A este respecto la dinámica de las redes sociales, sobre todo –aunque no solo- las basadas en la imagen, resulta bastante perversa. La búsqueda de aceptación y popularidad invita a re-construir identidades de cara a la galería, para aparentar, para ser aceptados, para llamar la atención, para conseguir popularidad. Los límites entre lo privado y lo público se desdibujan y la identidad se genera, en gran parte, de cara a la galería.

¿Qué medidas se pueden tomar al respecto?

Seguir insistiendo en la necesidad de plataformas que garanticen la privacidad en cuanto a aspectos técnicos y, de hecho, exigir a la industria que haga lo posible por facilitar conexión y participación segura para niños y adolescentes. Con respecto al tipo de contenidos que voluntariamente se generan y comparten, no está de más recordar que no hay que confundir likescon amigos, que hay que relativizar la popularidad online y que sigue existiendo vida más allá de los dispositivos móviles.

martes, 14 de julio de 2015

La escuela del futuro abrió sus puertas en Finlandia

Fuente: Genial.guru


La escuela del futuro abrió sus puertas en Finlandia
Hace tiempo que los psicólogos infantiles dicen que basta con cambiar el enfoque que se tiene con respecto a la educación y los niños empezarán a amar la escuela, y es que a fin de cuentas casi todos los niños de edad preescolar dicen que ya quieren sentarse en los pupitres, y correr a las lecciones con sus mochilas (todos en Genial.guru fuimos así algún día) pero ya en las primeras semanas muchos de nosotros sufrimos una gran decepción cuando notamos que la escuela es un lugar para sentarse y estar en silencio, no muchos juguetes ni demasiado tiempo para jugar.



En la escuela Saunalahti que se encuentra en la ciudad finlandesa de Espoo decidieron cambiar un poco la historia: para empezar el edificio en el que se ubica la escuela es muy diferente a nuestra idea típica de escuela, esta más bien parece un museo de arte moderno. Los profesionales de VERSTAS Architects se alejaron de la aburrida estructura típica y del acostumbrado diseño de las aulas.
Ubicada en un territorio de 10500 metros cuadrados están las escuelas primaria y secundaria, así como el área de preescolar, el club de los estudiantes, el teatro, el comedor, la biblioteca, el gimnasio y mucho más. La formación se lleva a cabo en un ambiente relajado, cada niño se sienta donde quiere y se alienta la comunicación entre los estudiantes durante las lecciones.
La mayor parte de las lecciones se realiza en grupos de trabajo, cada niño tiene la posiblidad de sentarse en una silla como de oficina que se regula a su altura y puede deslizarse hasta el otro extremo del salón. Los que así lo prefieran pueden sentarse en pequeños sillones que están equipados con una pequeña mesita para el ordenador portatil. El ordenador, a su vez reemplaza la pizarra típica y está conectado a una red común.
El comedor es el lugar de encuentro de todos los participantes del proceso educativo, además tiene un escenario para realizar conciertos, fiestas y festivales.
El patio de juegos está muy bien equipado para que los niños de diferentes edades puedan divertirse allí durante el descanso.
En las tardes la escuela se convierte en un centro lúdico y de deportes para todos los residentes del barrio y tienen lugar talleres, gimnasio y diferentes clubes.
Para las terminaciones de los interiores y fachadas de los edificios, los arquitectos utilizaron materiales ecológicos que crean un ambiente cálido y confortable. Los ladrillos exteriorres de la escuela fueron colocados de forma diferente, en desorden en algunos lugares para los niños los toquen y experimenten diferentes sensaciones. Las áras comunes dedicadas a la movilidad están pintadas de colores brillantes, cada una de un color especial, así es imposible perderse.
Los espacios abiertos están conectados con zonas internas asignadas a cada grupo de edades pero todas son parte de una sola. Los creadores del proyecto están seguros que si se instalan barreras los niños querran transpasarlas, por eso el territorio de la escuela está abierto, no hay vigilantes ni detectores de metales. Sí, hay cámaras de video pero todas las medidas de seguridad pasan desapercibidas.
Las grandes ventanas con vista a la naturaleza y al patio de juegos ayudan a los niños a interactuar con el medio ambiente ya que los corredores están ubicados de tal manera que no se tenga la sensación de estar encerrado entre cuatro paredes.
Los niños que van a las escuelas que se alejaron del método clásico de formación dsifrutan de un buen rendimiento académico, bajo (o nulo) nivel de estrés, lo que es poco común para chicos de su edad. Además, todo el sector se ve beneficiado ya que se trata de un centro educativo para todas las edades (de día los niños y en las tardes los adultos) en el que los vecinos pueden interactuar.

lunes, 13 de julio de 2015

Susana Esmoris: El teorema de los ravioles



¿Cómo hacer para ayudar a niños y adolescentes a encontrar su camino en contextos muy desfavorecidos?
Susana Esmoris es una emprendedora social que creó un complejo gastronómico que le da hogar, escuela de oficios y trabajo a muchos de estos niños y adolescentes.
Es empresaria transformada en emprendedora social. Es fundadora y presidente de Fundación Camino Abierto, entidad dedicada a dar respuesta a la problemática de la niñez y juventud en riesgo social a través de un proyecto autosustentable.


Fuente: TEDx Ríodelaplata

domingo, 12 de julio de 2015

¿Por qué los niños se aburren en la escuela?

Por: Evelyn E.
Fuente: Inspirulina
Fecha de publicación: 28/02/2015

estudiante20aburrido
Este video expone la importancia de hacer un cambio rotundo en la educación imperante hoy en día, debido a todos los cambios que ha experimentado la sociedad y el mundo en general. Lo anterior gracias a la información que se maneja hoy en día en cuanto a avances científicos y tecnológicos, estudios sobre el cerebro y comportamiento humano, haber descubierto la influencia que tienen las emociones en el aprendizaje y que tanto las  ideas como la creatividad juegan un rol fundamental a la hora de educar.
La tarea fundamental que nos queda es transformar la educación de tal forma que llegue a estimular las habilidades y/o capacidades individuales que posee cada persona, apuntando a un tratamiento más personalizado. Una educación que de cabida y trascendencia a la pasión, las emociones, la creatividad y el talento.
Necesitamos formar personas íntegras y felices y esto se consigue cuando somos capaces de indagar en nosotros mismos al punto de darnos cuenta y descubrir qué es lo que nos motiva, qué nos apasiona de la mano de una educación que permita que esto sea posible…
Para profundizar en el tema se cuenta con la opinión de Sir Ken Robinson educador, escritor y conferencista británico. Experto en creatividad, calidad de la enseñanza, innovación y recursos humanos.

viernes, 10 de julio de 2015

Crianza: "La educación sin lo emocional no sirve"

Por: María Eugenia Castagnino
Fuente: Revista OHLALA
Fecha de publicación: 03/07/2015





La antropóloga Noemí Paymal nos cuenta sobre la "pedagooogía 3000": una corriente que busca cambiar el paradigma educativo de las nuevas generaciones; ¿qué opinás?
 
Si un alumno tiene problemas emocionales, sólo es capaz de retener un 20 por ciento de la clase.  Foto: Corbis
Cuando habla, a Noemí Paymal se le escapa una sonrisa, además de un inconfundible acento francés. Esta antropóloga de origen galo, que actualmente reside en la ciudad de La Paz, estuvo en Buenos Aires como parte de su gira mundial de difusión de emAne (Enlace Mundial para una Nueva Educación) , una alianza internacional cuyo propósito a largo plazo es transformar y cocrear una educación integral en el planeta. Aquello que a simple vista suena utópico, para Noemí es un camino que se está allanando, gracias a una nueva conciencia que se nutre de pequeñas comunidades de padres y educadores en diversos países del mundo. Asimismo, esta mamá de cuatro hijos "muy traviesos" capacita a los adultos para que podamos estar a la altura de las nuevas generaciones de chicos -más veloces, más sensibles y más intuitivos que sus educadores-, que prometen cambiar el paradigma de la vieja educación y revolucionar todo lo conocido hasta hoy en materia pedagógica.

¿Cuáles son las características más llamativas de estas nuevas generaciones de alumnos?
En general, son los propios padres quienes mejor definen esta generación diciéndonos que sus hijos "se les van de las manos"... Porque son retadores y extremadamente inteligentes, y tienen una velocidad notable para aprender. Son carismáticos y sumamente sensibles al mismo tiempo, con niveles de percepción sensorial mucho más agudos que los de un adulto: " Esto tiene olor feo ", " No me gusta esta comida " o " No me grites " son frases muy comunes para ellos. Por otro lado, su metabolismo ha cambiado: algunos pediatras sostienen que metabolizan las mitocondrias -las células que suministran la energía- de manera más rápida y más fina, o sea que son capaces de generar energía más sutil en menor tiempo. Esta aceleración del metabolismo también produce chicos que comen y duermen menos, y aun así siempre tienen reservas energéticas. Y los psicólogos sostienen que los chicos de hoy tienen la madurez psicoemocional, intuitiva y espiritual mucho más aguda, son capaces de percibir casi cualquier cosa. Por ejemplo, un nene de 3 años puede notar la tristeza de su mamá así como un alumno puede darse cuenta de si su maestro está con problemas.
Los contenidos también tienen que adaptarse a este tipo de chicos, supongo...Ése es otro de los problemas, porque los contenidos son del siglo pasado, cuando el chico está veinte años adelantado a su maestro o profesor. Ese defase es el que buscamos equilibrar con la "pedagooogía 3000", teniendo más conciencia de las necesidades de estos nuevos chicos, así como de la sociedad y la cultura en que están insertos.
Y en cuanto a la actitud hacia el aprendizaje, ¿cómo los ves?
Hicimos estadísticas con chicos de 6 a 8 años, y la conclusión fue que entre un 70 y un 80 por ciento de ellos son autodidactas y autodesarrollados, es decir que quieren hacer todo solos. ¿Existe acaso algo mejor para la educación? ¡Hay que dejarlos que hagan! Que se vistan solos, que coman solos, que investiguen, sin darles siempre la solución servida... Otra de las grandes ventajas es que estos chicos utilizan ambos hemisferios del cerebro; tienen el derecho muy desarrollado, que es el que tiene que ver con el movimiento, la intuición, la música, y que es capaz de hacer varias cosas a la vez. El izquierdo es un hemisferio más lógico, más lento -aunque, obviamente, también se necesita a la hora de aprender-, pero la combinación de ambos es lo que permite que un nene de 6 años te haga un jaque mate en sólo dos jugadas.

¿Son chicos que tienen más inteligencia?
No es que son más inteligentes, sino que saben utilizar todas las inteligencias múltiples que poseen, que son trece en total: lingüística, lógico-matemática, espacial, corporal, musical, interpersonal, intrapersonal, naturista, emocional, espiritual, intuitiva, práctica y cocreadora.

¿Qué pasa con su manera de aprender, entonces?
En vez de aprender de manera lineal, pueden aprender todo a la vez, lo que nosotros llamamos "aprendizaje holístico". Y otra cosa esencial es que aprenden a partir de la acción, porque se ha observado que tienen muy activo el lóbulo frontal del cerebro, y esto provoca que busquen soluciones inmediatas, utilizando el pensamiento lateral. Son chicos de acción, que no tienen miedo a hacer. Por ejemplo, en Rusia, visité escuelas en donde el secundario se realiza en sólo dos años bajo esta concepción del saber holístico, en donde los jóvenes son sus mejores maestros. Eso construye alumnos autónomos y, asimismo, brillantes.

Dijiste que una de las cosas más importantes para la "pedagooogía 3000" es el factor emocional...
Si un alumno tiene problemas emocionales, sólo es capaz de retener un 20 por ciento de la clase. El 80 por ciento restante no lo incorpora, o sea que ni siquiera vale la pena que vaya a la escuela. Hay que dejar que los chicos transmuten lo que les pasa a través de un dibujo, una canción, un baile, cualquier cosa... Mover el cuerpo es un vehículo para bajar su ansiedad emocional. No hay que tratar estos problemas desde lo mental, sino que hay que trabajarlos a través de disciplinas como el teatro o el juego. La educación que excluye el factor emocional de los alumnos no sirve para nada.

¿Cómo imaginás la escuela en el año 2050, por ejemplo?
Yo la veo como una escuela-taller, una especie de centro cultural y de producción autónomo y sustentable, en donde los chicos puedan aprender desde biotecnología hasta cómo hacer una mermelada. Los imagino como lugares para vivir, para ser productivos, para hacer arte, para utilizar tecnología de avanzada...
En la Argentina, ya existen unas treinta escuelas experimentales que siguen esta línea pedagógica, además de muchas iniciativas personales y cooperativas llevadas a cabo por docentes y padres. Veo un foco de luz en cada escuela. Por ejemplo, sé que en Villa María (Córdoba) existe un consejo de niños y jóvenes en la intendencia para tomar decisiones difíciles cada vez que existe un problema en la ciudad. ¿Por qué? Porque ellos ven soluciones más fácilmente que los adultos. ¿No es genial?
 
Noemí Paymal, la antropóloga francesa que busca transformar y cocrear una educación integral del planeta.  Foto: Florencia Cosín
PEDAGOOOGÍA 3000
Cosejos para ponerla en práctica:
* Regalá abrazos y sonrisas.
* Evitá los castigos y las recompensas.
* No recurras a los castigos físicos ni a los gritos. Menos al chantaje emocional.* Sé firme, pero no autoritaria.* Enseñá con tu ejemplo.* Escuchá de verdad.* No caigas en la lucha de poder. Si hay conflictos, no insistas a la fuerza.* No cedas a los primeros impulsos de impaciencia e ira.* No sobreprotejas.* No compares.
* Cuidá el tono de voz.* Ofreceles tareas lúdicas.* Incentivá la actividad física.* Procurá un contacto con la naturaleza.* Dejalos que asuman responsabilidades.* Explicales todo con honestidad.* Brindales siempre cortesía y respeto.* Recordá que el cambio siempre empieza por una misma.

Más info: 
www.pedagooogia3000.info (en este link podés bajarte un cuadernillo con ejercicios prácticos para hacer con tus hijos). www.emane.info