Hacía Otro Paradigma Educativo

No a la violencia sexual. No a la violencia física. No a la violencia psicológica. No más violencia contra la mujer

Hacía Otro Paradigma Educativo

Las personas fueron creadas para ser amadas y las cosas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es que las cosas están siendo amadas y las personas siendo usadas.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Nunca más llamaré puta a otra mujer. Nadie podrá convencerme en la calentura de no usar condon. Jamás me emarazaré por tener a un hombre a mi lado.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

"La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro ni que nadie sea tan pobre como para verse forzado a venderse"

miércoles, 22 de marzo de 2017

El hombre que conocía el infinito




Durante la Primera Guerra Mundial, un joven matemático indio llamado
Ramanujan es admitido en Cambridge, bajo la tutela de un profesor de
la Universidad y desde su llegada empieza a hacer grandes aportes y
descubrimientos matemáticos que hasta hoy siguen vigentes.
El hombre que conocía el infinito cuenta la historia de cómo un
verdadero genio rompe con los prejuicios en una Inglaterra
colonizadora y se hace un lugar, después de varios
intentos de deslegitimarlo a él y a sus ensayos, por razones
culturales, en una de las universidades más influyentes del mundo.


Ver Película completa en Youtube

lunes, 13 de marzo de 2017

ESCUELAS DEL SIGLO XIX EN EL XXI

Autor: Santiago Bilinkis

Hace tiempo encontré un video británico en internet, que contaba la historia de un hombre que se despierta en el mundo actual luego de haber estado dormido durante cien años. 
Sale a la calle y nota que todo ha cambiado mucho: hay edificios muy altos y transitan automóviles rarísimos a velocidades para él impensables. Ve algo así como un enorme pájaro de metal atravesando el cielo. 
Asustado, entra en un edificio de oficinas. Ve salir papeles impresos de máquinas, personas conversando con pequeños aparatitos en sus manos, algunos que hablan con “fotografías que se mueven” donde se ve la cara de personas al otro lado del mundo y otros que se aglutinan delante de unos “cuadros” llenos de números y letras. Huye espantado. 
Hace un nuevo tramo por la calle y decide ingresar a un hospital. 
Adentro, encuentra gente que se mantiene viva gracias a estar conectada a máquinas y aparatos que permiten ver en detalle el interior del cuerpo humano. Aterrado, corre hacia la calle e ingresa en otro edifi cio, donde funciona una escuela. De repente, siente un alivio enorme. 

Por fin, ve algo que le resulta completamente familiar. Tal como sucedía en la época en la que se quedó dormido, ve un grupo de alumnos sentados ordenadamente en bancos, anotando xen cuadernos lo que dicta un profesor desde el frente o lo que escribe sobre un pizarrón. ¡Están memorizando los ríos de Europa, tal como hizo él! 
Acá, en la escuela, todo es igual a su centenario recuerdo. 

La historia ilustra una realidad obvia para todos: el mundo cambió mucho, la escuela casi nada. Los chicos que cursan actualmente la primaria, todos nacidos ya en el siglo XXI, reciben una educación esencialmente igual a la que recibieron sus padres, abuelos y bisabuelos. La escuela no cambia, pero los alumnos sí. Esto da por resultado un cóctel explosivo. La educación moderna, tal como la conocemos hoy, nació en el contexto de la Revolución Industrial, entre fi nes del siglo XVIII y principios del XIX, sobre las bases construidas por el teólogo, fi lósofo y pedagogo Comenius y los jesuitas en el siglo anterior. 
Su objetivo entonces era preparar a los jóvenes para convertirse en buenos empleados para las fábricas, formarlos con un pensamiento más o menos homogéneo que funcionara bien en el rutinario entorno laboral de la época. El propósito actual de la educación sigue siendo preparar a los jóvenes para el contexto que encontrarán en su vida adulta. Pero, como ya hemos visto, estamos en un mundo que cambia a un ritmo sin precedentes. Por eso, la educación hoy necesita tener un carácter anticipatorio. Debiera cambiar antes de que el mundo lo haga, no con cien o doscientos años de atraso. La educación es la principal herramienta con la que cuentan las sociedades para moldear el futuro. 
No soy un experto en el tema, pero mi apuesta con este capítulo es servir de disparador a la discusión sobre los caminos posibles para reformar el sistema actual, planeada y proactivamente. Traer la educación al siglo XXI es uno de los proyectos más difíciles y prioritarios de este momento.


lunes, 6 de marzo de 2017

Él me llamó Malala



Parece raro pensar que todavía no todas las personas en el mundo cuentan con igualdad de derechos. Ni siquiera todos los niños/niñas tienen garantizado el derecho a la educación. Él me llamo Malala cuenta la historia de una chica que a los 15 años, recibió un balazo cuando iba a la escuela a pesar de las prohibiciones en Pakistán y se transformó en una defensora de los derechos de los niños, las mujeres y de la educación. "Un niño, un profesor, un libro y una lapicera pueden cambiar el mundo

miércoles, 1 de marzo de 2017

LA IGUALDAD empieza en mi



Este 8 de marzo visibilizamos a las personas que deciden cortar las cadenas de chistes machistas, que se niegan a comprar productos que se anuncien con publicidad sexista o que priman el talento de las personas en la empresa sin que sexo, raza o procedencia supongan ninguna barrera. Porque la igualdad también empieza en cada una de las personas, diariamente, con actitudes y acciones ejemplares en el entorno más próximo.

¿Te imaginas una educación critica que nos de herramientas, que nos empodere, para analizar y erradicar  la violencia de genero?