Hacía Otro Paradigma Educativo

No a la violencia sexual. No a la violencia física. No a la violencia psicológica. No más violencia contra la mujer

Hacía Otro Paradigma Educativo

Las personas fueron creadas para ser amadas y las cosas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es que las cosas están siendo amadas y las personas siendo usadas.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Nunca más llamaré puta a otra mujer. Nadie podrá convencerme en la calentura de no usar condon. Jamás me emarazaré por tener a un hombre a mi lado.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

"La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro ni que nadie sea tan pobre como para verse forzado a venderse"

miércoles, 29 de abril de 2015

Enseñando a los Niños Cómo Pensar, en Lugar de Qué Pensar

Por: Jorge Ramos
Fuente: Preparemosnos para el cambio

Fecha: 09-02-2015



El sistema no quiere pensadores. No quiere que la gente cuestione sus métodos. Quiere una población que pueda ser fácilmente manipulada y controlada para que renuncien a todo su poder para la élite.

En este momento nuestro sistema educativo está haciendo más para adoctrinar a nuestros hijos que para educarlos. De hecho, ese ha sido el caso desde hace bastante tiempo.


A nuestras mentes jóvenes se les dice que acepten la autoridad como verdad en lugar de la verdad como autoridad, y los maestros hablan a los estudiantes en lugar de con ellos. Los maestros se han convertido en repetidores de información. Simplemente están regurgitando todo lo que una vez aprendieron de sus propios maestros, y perpetuando el reciclaje de la información; información que ha logrado evadir el escrutinio por generaciones.

Los niños ya no son los dueños de su propio aprendizaje, y en su lugar, sus mentes están siendo tratadas como contenedores de almacenamiento.

El modelo de fábrica de la educación, con su enfoque en el elitismo académico y económico, está produciendo trabajadores obedientes para el sistema, animados a conformar cada paso del camino.


No estamos siendo tratados como seres humanos orgánicos, creativos, investigativos, sino como partes de una máquina. El sistema educativo está filtrando la naturaleza inquisitiva de nuestro ser, con el objetivo último de evitar la disidencia contra el sistema.

El sistema no quiere pensadores. No quiere que la gente cuestione sus métodos. Quiere una población que pueda ser fácilmente manipulada y controladapara que renuncien a todo su poder para la élite.

Hay quienes dicen que las habilidades del pensamiento crítico no pueden enseñarse en las escuelas. Sócrates es probable que se burlase de esa noción, si él siguiera vivo hoy. Fue Sócrates quien dijo: "No puedo enseñar nada a nadie; sólo puedo hacerles pensar."

Si hemos de resolver el problema del adoctrinamiento en nuestro sistema escolar, tenemos que aprender a empezar a hacer preguntas en vez de dar respuestas. El verdadero aprendizaje se logra a través del proceso de investigación.

Los niños tienen que ser alentados a buscar las respuestas por sí mismos. Corresponde a los profesores proporcionar las herramientas y recursos necesarios para que los niños lleven a cabo estas investigaciones y hacer descubrimientos significativos.

Una pregunta bien formada hará más para inspirar que cualquier número de respuestas. En todas las facetas de nuestras actividades educativas, se vuelve crucial comenzar un diálogo abierto con nuestros estudiantes, fomentar el debate sano y hacer que formen sus propias conclusiones.

La importancia de enseñar la filosofía en las escuelas no se puede subestimar.


En un mundo donde la mayoría de la humanidad está corriendo en la máquina para correr con los ojos vendados, es primordial que re-evaluemos nuestras propias perspectivas de vez en cuando, y mirar el cuadro grande.

Lo que la enseñanza de filosofía hace es que nos pone a pensar, nos hace cuestionar, y nos hace contemplar. Sin estas habilidades, la humanidad va a seguir funcionando en piloto automático, y permitiremos a aquellos en el poder seguir dominando, oprimiendo y esclavizándonos en todos los sentidos.

Tenemos que recuperar nuestra propia mente...

martes, 28 de abril de 2015

Escuela innovadora

Por: Agustina Tanoira
Fuente: Revista nueva



Escuela innovadora
Un mundo cada vez más conectado y con la información al alcance de la mano vuelve imprescindible la renovación de la escuela. Cinco especialistas opinan sobre cómo debe ser esta frente al futuro.

La coincidencia es unánime: la escuela prepara a los niños para el mundo de ayer y sus características resultan totalmente obsoletas para el mundo en que vivimos. En detalle vemos que seguimos preservando la lógica de la industrialización, con aulas repletas de niños en fila frente a un gran pizarrón, repitiendo –más o menos de memoria– lo que explicó el maestro que es quien transmite la información. Mientras tanto, la realidad cambia vertiginosamente y todo parece quedar anacrónico para niños hiperconectados cuya facilidad para interactuar con la información desconcierta a todos por igual. Existe una deuda con la educación en el mundo entero y es necesario saldarla. La innovación ya es una exigencia impostergable. Este fue el tema central de la encuesta global que encaró el World Innovation Summit for Education (WISE), acerca de cómo será la escuela en el año 2030, que se realizó durante el mes de julio último y para la que se entrevistó a 645 expertos de todo el mundo. Los resultados fueron interpretados por eminencias de la talla del lingüista estadounidense Noam Chomsky; Julia Gillard, exprimer ministra de Australia y también exministra de Educación, y el profesor Sugata Mitra de la Universidad de Newcastle, Inglaterra, entre otros. Todo parece indicar que en el futuro no habrá clases magistrales; que primarán las habilidades y las capacidades de cada alumno frente al saber académico; que la tecnología modificará radicalmente el rol de los maestros, y que Internet será la principal fuente de conocimiento. Varios expertos argentinos opinan.

Cambiar escuela
“La escuela atraviesa un gran desa-fío”, confirma Claudia Romero, doctora en Educación por la Universidad Complutense de Madrid y directora del Área Educación de la Universidad Di Tella. “La escuela ya no tiene el monopolio del acceso a la información sino que hay otros agentes muy poderosos para eso”, agrega, y destaca que ni Internet ni los medios de comunicación producen conocimiento sino que ofrecen información y es el sujeto quien hace el paso de esta al conocimiento. “En esto el papel de la escuela es esencial”, explica. Por su parte, Graciela Caldeiro, magíster en procesos educativos mediados por tecnología, docente e investigadora del equipo del Proyecto en Educación y Nuevas Tecnologías (PENT) de Flacso, afirma: “Es evidente que el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) ha cambiado las formas de producir conocimiento. Hay prácticas que ya no son posibles; más allá de la ideología, se impone la realidad”. “La escuela tradicional con horas y espacios fijos es un fósil institucional”, coincide Alejandro Artopoulos, sociólogo (UBA) y director del laboratorio de tecnologías del aprendizaje en la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés.

“Así como el trabajo y el tiempo personal se flexibilizaron, la escuela debería dar lugar a espacios y tiempos de aprendizaje autónomo”, agrega. Pablo Bongiovanni, profesor en Ciencias de la Educación por la Universidad Católica de Santa Fe y especialista en TIC afirma, contundente, que es obsoleto tener una educación incoherente entre lo que se enseña, lo que aprenden los alumnos y lo que la sociedad reclama; Juan María Segura, experto en innovación y gestión educativa y autor de Yo qué sé (#YQS). La educación argentina en la encrucijada, agrega que a la hora de pensar en cambios lo que realmente importa es determinar a quién le debe ser útil. “Las escuelas tienen sentido solo si generan aprendizajes significativos para los alumnos. Si estos no activan su curiosidad, no despliegan su capacidad artística y creativa o no encuentran áreas de interés, entonces, no tiene ningún sentido para ellos”.

La escuela del futuro
Steve Jobs afirmó que todos deberíamos aprender a programar computadoras, ya que esto es lo que verdaderamente enseña a pensar. Para Pablo Bongiovanni el pensamiento computacional, junto con el de diseño y otros más, son nuestros nuevos nortes. “Así como en alguna época los procesos de aprendizaje se moldearon para el mundo de la industrialización, así deberíamos moldear ahora los procesos que necesitamos fomentar”, afirma. Según él, el postulado de Jobs reclama enseñar a pensar, a relacionar, a sacar conclusiones, a hacer preguntas. Programar, en todo caso, es una excusa, porque si no enseñamos esto a las nuevas generaciones, condenamos a un número muy grande de jóvenes a vivir un futuro en el que dependerán de un número muy reducido de personas: las que sepan hablar ese lenguaje. Pero él agrega otros tipos de conocimientos, como los vinculados a la creatividad, las habilidades sociales y emocionales, la conciencia social, la conciencia solidaria, el método científico y la resiliencia, que ayudan a enfrentar mejor la vida, sea en el contexto que fuere. “Sin duda, la educación del futuro deberá poner más énfasis en el desarrollo de hábitos de pensamiento y de un conjunto particular de competencias, y menos en los conocimientos como resultado de un aprendizaje memorístico”, agrega Segura. Herramientas concretas y prácticas para enfrentar un mundo complejo, como lectoescritura digital, ciudadanía cosmopolita, pensamiento científico complejo, pensamiento algorítmico, análisis simbólico, creatividad y emprendedorismo, son claves. “La escuela del futuro debe hacer hincapié en el conocimiento aplicado”, propone Artopoulos. Para él es fundamental repensar a fondo las currículas e implementar cambios que permitan reconstruir una escuela más horizontal y menos elitista, que trate a los chicos como seres inteligentes que solo necesitan ordenar sus ideas, descubrir el mundo y saber qué pueden aportar.

El aprendizaje es uno de los fenómenos más asombrosos que existen, explica Pablo Bongiovanni, y destaca el aprendizaje colaborativo: “Es una clave excelente, porque las tecnologías digitales nos abren posibilidades para crear nuevas formas e intentar enseñar de una manera más óptima para lograr mejores aprendizajes”. En la escuela colaborativa lo importante no es el material que genera el profesor, sino el proceso de aprendizaje que siguen los alumnos y los productos que estos crean en el aprendizaje. "Actualmente los alumnos no esperan que el docente les dé información sino que la buscan en Internet desde sus casas, en bibliotecas, en documentales”, coincide Romero. “El aula es el lugar donde se trabaja con esa información en forma colectiva, usando el potencial irremplazable del contacto personal con otros, de la dimensión social de la escuela”, afirma.

Adultos responsables
Si bien es cierto que los alumnos del siglo XXI tienen una extraordinaria facilidad y talento tecnológico, esto no basta. “Nuestras investigaciones han revelado que los niños, aunque tienen mucha habilidad para el uso de la tecnología, solo la tienen para los usos ociosos, pero son analfabetos digitales cuando la PC se usa para actividades intelectuales”, dice Artopoulos, y recalca que el papel de los maestros y los adultos en el proceso de aprendizaje es fundamental. “El docente debe ser el mentor que guía a los alumnos en situaciones problemáticas complejas”, concuerda Romero, quien explica que este rol es mucho más interesante ahora no solo por disponer de la tecnología como una aliada extraordinaria, sino por el gran soporte de evidencias teóricas sobre cómo se producen los aprendizajes, desde las neurociencias a la psicología del aprendizaje. También para Segura la función de los adultos es clave en el nuevo contexto. “Los nativos digitales poseen una elevada tasa de alfabetización digital pero no necesariamente están dotados de autonomía para guiar sus vidas o su propio recorrido exploratorio intelectual o sentimental”, dice. Además, advierte sobre el riesgo de dotarlos de libertad plena creyéndolos autónomos, y sobre la importancia de los adultos como referentes durante el proceso de desa-rrollo de la psiquis y la personalidad.

Caldeiro afirma: “El acceso a la tecnología permite nuevas maneras de aprender que no serían posibles de otra forma, pero no basta con ‘repartir tecnología’”; Romero entiende que los modelos escolares que se basan en el uso exclusivo de netbooks, tablets y tutoriales de YouTube son un error, ya que es sabido que ningún país ha mejorado su educación con la tecnología como mascarón de proa. “Es un empobrecimiento de la escuela revestido de espejitos de colores –explica–. Muchas veces se cambian las formas y el fondo sigue siendo el mismo”. Por eso reivindica otras pedagogías innovadoras, como la Montessori, que son verdaderas alternativas para dar protagonismo a los niños que están aprendiendo.“Ya lo enseñaba Sócrates: lo que vale es la pregunta que se hace el que aprende”, cierra.

domingo, 26 de abril de 2015

Escolaricemos la VIDA, no la ESCUELA

Fuente: Escuela de la felciidad
Fecha de publicación: 09-12-2013

Quien no reflexiona  es un animal con ropa. Vivir sin reflexionar es peligroso, sin embargo las escuelas  en la actualidad, no preparan a las nuevas generaciones en habilidades reflexivas ni en toma de decisiones lúcidas. ¿Como explicamos la existencia de tanta inteligencia durante la niñez y tanta estupidez en el mundo adulto? ¿Son las escuelas espacios abiertos donde se fomenta la creatividad, el autoconocimiento, la solidaridad y el aprendizaje de la vida? ¿No será  que las escuelas de la actualidad, terminan matando la creatividad, la curiosidad, la rebeldía  y las mismas ganas de aprender y en su reemplazo transmite contenidos inservibles, mientras actúan como aparcamiento de niños, rigurosamente vigilados para que no se escapen? No es casual que muchos niños se enferman cuando terminan las vacaciones.
¿Donde aprenden nuestros niños a ser individualistas, a competir ferozmente con el prójimo, a callar y obedecer, a ser inseguros y dependientes, donde aprenden a sufrir y complicarse, en definitiva a ser infelices? ¿No será que docentes infelices dan mal ejemplo a los niños que luego creen que la felicidad es imposible? ¿No será que  las metodolola educacion prohibidagías  carentes de amor, fabrican seres incapaces de amar?  Los niños son grandes investigadores espontáneos hasta que van a la escuela.
Cuando decimos algo  distinto a lo que pensamos y vivimos en otra dirección, terminamos confundidos y confundiendo a cualquiera. La mejor escuela es aquella que enseña a vivir es decir a soñar y reinventar el mundo a tiempo de ir construyendo identidades auténticas que les habiliten para asumir los desafíos que habitar este tiempo.
Quizá  tenemos como familias que dar menos importancia a la escuela y jugar más en casa, a mirar más a los niños desde el corazón, permitir más que los pequeños decidan y dar más ejemplos caseros de felicidad cotidiana. Los padres tenemos que acompañar y dar buen ejemplo y los profesores también, detrás de cada docente, tiene que haber un feliz asalariado, un funcionario, no del Estado sino del amor, quizá lo primero que tienen que aprender los niños, es a renunciar, esa la mejor vacuna contra el sufrimiento futuro.
La escuela tiene que enfatizar más  en las preguntas, potenciar la capacidad de preguntarse, de dudar, de buscar e investigar, las respuestas  siempre serán secundarias.  Es recomendable el aprendizaje auto dirigido, el énfasis en que cada uno se haga responsable de todo lo que hace y de los efectos colaterales de lo que produce. Ahora podemos preguntarnos,
Escuelas o aparcamientos para niños de manera que  los padres puedan cumplir las actividades laborales con las cuales  financian ldescolarizar la escuelaos gastos que implica vivir en este tiempo, pero el afecto, imprescindible para los seres vivos, ¿de dónde lo extraemos? También existe una desnutrición afectiva que  luego se somatiza y por ejemplo baja la calidad inmunológica del cuerpo y nos predispone para enfermarnos.
Si  la  escuela no construye seres humanos, ¿Dónde nos humanizaremos? Sin embargo con frecuencia me pregunto,   por que la escuela insiste en el  aprendizaje de conocimientos inservibles mientras  se niega a transformarse a pesar de  saber que la vida es movimiento constante. Sin duda  necesitamos escuelas para aprender a vivir.
Quizá sea necesario, abolir  el monopolio de la educación  que detentan las escuelas y extenderla  a las calles, a la naturaleza y en especial al hogar, sucursal predilecta de la escuela. Entonces  lo fundamental ya no será la escuela sino la educación y ella se paseara libremente por todo lo ancho de la vida, no olvidemos que  las nuevas generaciones son el reflejo de  cada sociedad y si ahora están como están, es precisamente porque confundimos escuelas con educación.
En muchos casos será necesario emprender caminatas  de desaprendizaje creativo. Es tan saludable  olvidar  aquello que no contribuye a elevar nuestra calidad e intensidad existencial. Necesitamos verdaderas escuelas para  la vida para niños y jóvenes, precisamos escuelas para desaprender para adultos, liberarlos de tantas creencias  falsas y hábitos inoportunos, precisamos ayudar a  cambiar cosmovisiones y paradigmas y aprender a aprender y recuperar  solidaridades y capacidad de soñar y evitar  odiosas evaluaciones que nunca   son justas ni reflejan nuestra situación integral y abolir el compararse y competir con el otro  y dar mas importancia a lo que se siente  y aprender a gobernar las emociones y que niños jóvenes y adultos aprendan a ser libres. Solo habrá adultos realizados si de niños fueron felices.
El papel del docente será de motivar e inspirar, de los padres, dar buen ejemplo. es necesario admitir  que somos diferentes y disfrutar de esa diversidad. Todos somos hiperactivos hasta que nos vuelven conformistas.
Mas allá de premios y castigos que huelen a manipulación, enseñemos a disfrutar, si esa capacidad innata ya fue malograda, respetemos el ritmo de los niños  y acompañémosles a descubrir el mundo, descartando verdades inmodificables, recordemos que no nacemos humanos, que venimos con la semilla que  incluye un inmenso potencial  y que al encontrar las condiciones adecuadas, puede crecer y florecer  y elevarnos hasta niveles sorprendentes de humanidad.
Desescolaricemos las escuelas y escolaricemos al vida, la educación no se tiene que parecer  a una fábrica de una cadena de montaje. Si queremos construir seres humanos, eduquemos para el autogobierno, para la pregunta y la exploración, para el disfrute y la renuncia, para el cambio y la creatividad. Eduquemos para una vida donde solo sobreviven, quienes aprendieron a aprender de todo lo que les pasa y a disfrutar, de todo lo que hacen, siempre que esto se encuentre en coherencia con sus principios y nutrido por sus mejores sueños.

Construyamos niños y adultos con gran capacidad de aprender y convirtamos a la vida toda, en una escuela sin muros y con una material fundamental: aprender a vivir.

viernes, 24 de abril de 2015

Javier Bahón: “El aprendizaje cooperativo desarrolla la flexibilidad mental”

Fuente: Tiching
Fecha de publicación: 09-04-2015
Javier Bahon | Tiching
Así era...
Javier Bahón
CEO de TUinnovas y experto en coaching educativo
Vivir cerca del mar brinda experiencias inolvidables para los niños. La mejor excursión que Javier recuerda fue en Lekeitio, donde hicieron un concurso de barcas de arena y la de su grupo fue la ganadora, al ser la última que la subida de la marea destruyó. Actualmente es CEO de TUinnovas, laboratorio de innovación y coaching educativo.

























Cuando hablamos de innovación en el aula, ¿hablamos solo de introducir nuevas tecnologías? ¿Se puede innovar al margen de las TIC?
Cuando hablamos de innovación, hablamos de lo que logran las personas a través de varias herramientas y estrategias; sin duda, la fundamental es su cerebro y su pensamiento analítico y creativo. Junto a éste, podemos colocar potentes ordenadores o un lápiz y una servilleta; esto será importante, pero secundario.


Hasta hace poco la educación era unidireccional en las aulas. ¿Cómo crees que han intervenido las TIC en la creación de espacios de aprendizaje que permiten “personalizar” la manera en que cada alumno aprende?
Constituyen un punto de inflexión. Sin duda, la personalización es una de las puertas que abren; también el aprendizaje no presencial, la posibilidad de trabajo en red, el disponer de los recursos en momentos y lugares apropiados son algunas ventajas indudables.


¿Y desventajas?

No creo que sea una desventaja pero, no obstante, cabe hablar de la competencia digital que deben adquirir los educadores que pretendan utilizar estas estrategias. Sin una gran práctica y conocimiento de éstas, las ventajas dejan de serlo para convertirse en un foco más de ansiedad e impotencia.

¿Cómo cree que esto “complica” la tarea del profesor para preparar las clases?Depende de cada uno. En función de sus conocimientos y práctica serán aliados u obstáculos. Lo mejor que puede pasar es que se incorporen como un recurso potente más; lo peor, que se pongan demasiadas expectativas, cuando en realidad, ahí no reside la clave de una mejor educación.

¿Qué herramientas debe tener el profesor que quiere trabajar con sus alumnos las inteligencias múltiples?Debe poseer formación, pero más importante aún, una mente flexible. El sistema escolar se concibe de forma diferente desde las inteligencias multiples, lo cual puede generar algunos conflictos durante la fase inicial. A nivel práctico, no se necesitan materiales específicos ni sofisticados. Sin embargo, sí suelen generarse cambios organizativos. El trabajo en equipo de los docentes, siempre necesario, en estos casos se agradece más. Es uno de los aspectos que más debemos trabajar, puesto a que muchos docentes no están acostumbrados a trabajar en esta dinámica.

¿Cómo se evalúan las inteligencias múltiples?

Con herramientas didácticas como el diario del alumno, un buen portfolio que recoja evidencias del aprendizaje y rúbricas que traten de objetivar la evaluación. Pero cuando hablamos de inteligencias múltiples, debemos tener claro que la evaluación no será igual para todo el mundo. Los alumnos, además, deben contar con varias alternativas a la hora de demostrar lo aprendido, atendiendo a diferentes inteligencias. Por ejemplo, un texto escrito o un mapa mental o un role-play realizado por los alumnos. Todo ello obedece a un paradigma de evaluación separado del juicio externo que se realiza actualmente, para centrarse en fomentar la autoevaluación y autogestión de los procesos del aprendizaje.

¿Qué tres ventajas atribuirías al aprendizaje en grupos cooperativos?

En primer lugar, lograr un aprendizaje que llega más allá del que puedo conseguir por mí mismo. Un segundo aspecto a destacar sería el de la flexibilidad mental al observar opiniones diferentes de la propia. Y por último, la utilización efectiva y constante de la comunicación.

La sociedad actual no ha priorizado en exceso el “cooperativismo”, pero desde hace algún tiempo sí estamos viendo, por ejemplo, iniciativas de consumo que apuestan por este sistema y cada vez se extienden más. ¿Cómo crees que este hecho ha influido y influye en la educación?

Yo creo que la escuela puede generar ocasiones de aprendizaje individual, competitivo, colaborativo y cooperativo. Sin embargo, en su función compensadora, debiera reforzar aquello que los alumnos y alumnas menos encuentran en su entorno. Hoy, dada la situación mundial de crisis de un sistema económico, toca prepararles para que conozcan otras posibilidades más sostenibles, responsables y éticas. El desarrollo simultáneo de su pensamiento crítico deberá dotarles en el futuro de la capacidad de elegir.

Hablemos de los docentes: la formación actual de los docentes, ¿es acorde al nuevo cambio de paradigma?

La realidad dice que no. Ni en lo referente a la formación inicial, ni la realizada a lo largo de la vida. Es cierto que un grupo creciente e importante de docentes está dando pasos decididos para alcanzar una mejora en su profesionalidad. Otro grupo grande no se forma, no lee sobre nuestra profesión y tampoco parece estar preocupado por no hacerlo. Esto supone un gran peligro.

¿Qué espacios te parecen más interesantes para que los profesores intercambien experiencias, inquietudes, propuestas…?

Los espacios bien mediados, para que nadie sienta que pierde el tiempo o, como en ocasiones pasa, que en el intercambio unos ponen mucho y otros muy poco. Con estas premisas tanto los espacios presenciales como los no presenciales son valiosos.

miércoles, 22 de abril de 2015

Innoomnia: más allá de Pisa en FInlandia

Fuente: Reevo
Fecha de publicación: 20-04-2015
  • EN FINLANDIA TODO EL MUNDO HABLA DE INNOOMNIA. DESDE SU NACIMIENTO EN EL 2011 ES LA NUEVA PALABRA DE MODA.ESTE PROYECTO EDUCATIVO SE RECONOCE COMO UN CENTRO DE EMPRENDIMIENTO BASADO EN LA GESTIÓN Y FORMULACIÓN DE PROYECTOS DE APRENDIZAJE SEMIPRESENCIAL.
Innoomnia es una escuela21 en la ciudad de Espoo, al noroeste de Helsinki. En su proyecto educativo prima el aprendizaje basado en proyectos con estrategias de blended learning gracias a su edificio digital. La participación de profesionales del mundo laboral y su vinculación con proyectos y estrategias creativas del Pensamiento de Diseño forma parte de su día a día. Han firmado acuerdos con empresas dando a sus estudiantes roles como aprendices y emprendedores reales, más que como estudiantes o alumnos.



En su diseño, han abierto por completo los espacios y han apostado por una organización modular del horario con un estilo similar a Ørestad Gymnasium. Sin embargo, la mayor parte del día los alumnos eligen cómo y sobre qué área trabajar concertando su plan personalizado de aprendizaje con los profesores. Estos planes se presentan en comunidad. Cada alumno suele hacer presentaciones abiertas al público con frecuencia y busca que los proyectos estén relacionados con su entorno local, pero pensando en un impacto global.

Los alumnos participan en las decisiones organizativas y de gestión escolar que en ocasiones, se deciden por votación. También muchos de sus alumnos crean sus propios talleres extraescolares en los que participan estudiantes de otras escuelas.



Innoomia no es un centro común, a ellos les gusta definirse como un centro de emprendimiento, un hub, para el que no acaban de encontrar un nombre porque no se sienten como una escuela. Ciertamente les viene mejor el nombre de escuela21.


Este artículo fué modificado de su versión original.
Fué publicado en http://www.escuela21.org/
bajo la siguiente licencia: Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España

lunes, 20 de abril de 2015

"No es más inteligente el que más nota saca"

Fuente: ABC
Fecha de publicación: 01-10-2013


  • La teoría de las ocho inteligencias de Howard Gardner vuelve a irrumpir con fuerza en el mundo educativo

«Durante muchos años se ha creído que el niño que mejor sumaba y restaba o el que más nota sacaba de la clase era el más inteligente. Nadie preguntaba si ese niño sabía cantar, o cómo se relacionaba con los demás. En los últimos años, esto ha cambiado. Ahora se sabe que debemos educar para resolver los problemas que nos encontremos en la vida, no para destacar en el colegio», asegura Esperanza García Ruíz, coordinadora pedagógica de las escuelas infantiles Alaria, y asesora de la juguetería Imaginarium.

El responsable de este radical giro en la educación, recuerda esta experta, es el psicólogo norteamericano Howard Gardner, Príncipe de Asturias en la categoría de Ciencias Sociales por su teoría de las ocho inteligencias: la lingüística, la lógico-matemática, la visual-espacial (dibujar, interpretar un mapa), la musical, la corporal (danza, deportes), la intrapersonal (conocimiento de uno mismo), la interpersonal (conocimiento de los demás) y la naturalista (observación y clasificación de las cosas).

Este concepto, dado a conocer por este laureado profesor de Harvard allá por los años ochenta, está ahora más en boga que nunca. De hecho su tesis, además de reconocer al máximo nivel capacidades que antes eran menospreciadas frente a las habilidades académicas tradicionales, ha obligado a muchos pedagogos a intentar replantear el sistema educativo. «Aunque en las primeras etapas todos tenemos que aprender lo mismo, no todos lo hacemos de la misma forma, ni en el mismo momento. Cada uno tiene sus tiempos, y es importante respetarlos», aclara esta experta.

Desde el hogar
Las familias también tienen mucho que decir de esto. «Es importante que los padres sepan que ninguna inteligencia es más que la otra. Todas son igual de importantes», remarca Esperanza García Ruiz. Eso sí, prosigue, «es fundamental que los padres sepan detectar cuanto antes en qué destacan, qué es lo que más les gusta a sus hijos, o aquello que les resulta más fácil aprender. Y ojo, porque muchos deben hacer un gran esfuerzo por ser realistas y separar entre lo que a ellos les gustaría que fuera el niño y lo que este de verdad es. Como dice Gardner, es crucial no proyectar en ellos sus prioridades, pasiones ni debilidades». «También deben conocer aquello que más les cuesta, para darles apoyo en esa área», añade.

¿Cómo? «Ofreciéndoles estímulos de todo tipo para que jueguen, manipulen, se muevan... Los niños aprenden jugando. Pero igual de importante es saber ilusionar a los más pequeños en el aprendizaje». Además, concluye García Ruiz, «los padres se pueden llevar más de una sorpresa. La inteligencia no es estática y, por fortuna, el ser humano está aprendiendo durante toda su vida».

viernes, 17 de abril de 2015

Ignacio Martín: “Es la metodología lo que debe sufrir un cambio profundo”

Fuente: Tiching
Fecha de publicación: 16-04-2015
Ignacio Martin | Tiching
Así era...
Ignacio Martín
Decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales en Universidad Internacional Isabel I de Castilla.
Cuando Ignacio iba a la escuela no le apasionaba en absoluto Historia. Nada tuvo que ver la praxis escolar, pero cuando se dio cuenta que esta disciplina le permitía comprender la realidad, tomó la decisión de encaminar su carrera por ahí. Por cierto, confiesa que nunca utilizó chuletas: era una humillación evitable.
























¿Observas muchas reticencias por parte de los profesores de ciencias sociales para incorporar estas herramientas en el aula?
Es muy posible que menos que en otras materias, dado que todos los profesores de Ciencias Sociales sabemos que vivimos en un mundo en continua evolución, donde una información queda rápidamente obsoleta, y por tanto es preciso conectar a los alumnos con nodos de difusión de conocimiento más dinámicos y adaptables.

¿Pero hay quien aún no lo ve con buenos ojos?

Sí, hay profesores y profesoras que no se sienten cómodos con las nuevas tecnologías.

¿Cuáles son los mayores tropiezos que esgrimen los detractores de las TIC?

A veces se percibe una especie de dualidad entre contenidos de calidad y medios de calidad: es como si se pensara que el recurso a medios digitales detrae atención respecto a la profundidad de los contenidos.

¿Y los contraargumentos?

La tecnología de aprendizaje y conocimiento provocará que el estilo escolar se aproxime cada vez más a fórmulas de aprendizaje por descubrimiento, con alta sinergia en el intercambio entre iguales (creación de estructuras de generación de conocimiento con morfología rizomática, alejadas de la actual verticalidad de las fórmulas de transmisión del conocimiento). Permitirá centrarse más en el proceso de cómo aprender y, sobre todo, en la estrategia para confrontar escenarios de resolución presididos por la complejidad (porque, como afirma Niger Calder, vivimos en un mundo caótico, en el que los patrones que explican la realidad son complejos, crípticos; y, en la misma medida, contando las herramientas y flujos de trabajo adecuados, debemos y podemos educar para la complejidad).

¿Cómo valora la calidad general del material educativo digital que circula hoy día por internet?

El problema es la “diabetes informativa” que puede provocar si no somos capaces de transformar ese “azúcar” (información) en verdadera “glucosa” (aprendizaje útil): hay material de baja relevancia, toxoinformación, material replicado una y mil veces… Y hay material excelente, impagable, impactante.

¿Qué características debe tener un buen material para que podamos incorporarlo en un aula?

En primer lugar accesibilidad. Por ejemplo, un vídeo de dos horas no es una opción a tener en cuenta. También me parece muy importante la relevancia curricular: hay películas de contenido histórico que no merecería la pena exprimir como contenidos históricos, dado que no es rentable dedicar dos horas de clase para tener algunas pinceladas o ambientaciones de un determinado periodo histórico o artístico, o proceso geográfico.

¿Los profesores pueden producirse su propio material?

Dice Marc Prensky que “si usamos la tecnología para hacer las cosas viejas de maneras novedosas, debemos abandonar las viejas costumbres”. En lo fundamental, el uso escolar de las tecnologías no ha pasado del nivel sustitutivo.

¿Cómo debe plantearse un cambio profundo que vaya más allá de la sustitución?

Para alcanzar una dimensión redefinitoria, la tecnología debe ser planteada como palanca de un cambio metodológico. Por ejemplo, cualquier docente puede hoy en día crear de forma sencilla un videotutorial y compartirlo en la nube con los alumnos. Mediante otras herramientas, puede monitorizar la interacción y comprensión de dicho material por parte de sus alumnos y liberar de esta forma una parte importante del tiempo de clase para tareas en las que, en entorno de aprendizaje social-cooperativo, el alumno reconstruya lo aprendido (el conocimiento no se transmite directamente, aprender es necesariamente vicario: no puede decirse “yo te aprendo”). Como decíamos antes, es la metodología lo que debe sufrir un cambio profundo.

¿Y el seguimiento del aprendizaje, cómo debería ser?

Con herramientas simples podemos poner en común lo que cada alumno sabe u opina, “negociar” los significados (negociación semántica), aprender desde la confrontación. Esto es muy necesario ya que fuera de ella no hay aprendizaje, solo adoctrinamiento.

¿Qué 3 pautas darías a aquellos profesores que les gustaría editarse el propio material para trabajar en el aula?

En primer lugar, les diría que apuesten por herramientas simples de generación de contenido. La complejidad no tiene porqué ir de la mano de la calidad.
En segundo lugar, que tengan en cuenta la posibilidades de difusión o puesta en juego que ofrece cada herramienta.
Y, por último, que analicen el impacto cognitivo que es previsible, y diseñen esos productos no “per sé”, sino en el marco de un verdadero diseño instruccional.

¿A la hora de escoger una plataforma de aprendizaje colaborativo, que consejos darías a los profesores para escoger la que más se adapte a sus necesidades? ¿Qué aspectos deben observar?

Por ejemplo, para mi es importante que se trate de herramientas multiplataformas, y específicamente útiles para soportes móviles (teléfonos, iPad u otras tablets), ya que el alumno de hoy en día demanda ubicuidad en el acceso a la información, también a la información académica. Es importante además optar por soluciones que potencien la interactividad, que no sean un mero repositorio de contenido.

En clave de didáctica de ciencias sociales y más concretamente de Historia. ¿Qué posibilidades ofrecen los contenidos digitales frente a los analógicos para aprender estas disciplinas?

Para empezar, hay que reconocer que gracias a las tecnologías podemos facilitar entornos personalizados de aprendizaje (cada alumno obtiene las herramientas adecuadas a su competencia, intereses y potencialidades), poner a los alumnos en contacto con redes de difusión especializadas en sus verdaderos campos de interés, proporcionar entornos de aprendizaje dotados de alta interacción, o buscar espacios donde los alumnos puedan aprender en red, siendo parte activa de la misma.
Las metodologías de aprendizaje emergentes no van a resultar indemnes de las aportaciones tecnológicas, de la misma manera que venimos observando recientemente cómo las tecnologías cada vez son diseñadas más en función de las necesidades metodológicas, como fomentar la dimensión dialógica del conocimiento. Es inevitable y positivo que entre ambas instancias se establezca un proceso dialéctico de confluencia de intereses, tanto en su diseño como en su uso.

¿Cual ha sido el material o la posibilidad más sorprendente que te han ofrecido las TIC en el ámbito de la didáctica de la Historia?

Algunas herramientas de acceso a datos dinámicos, como Gapminder Word, y, en otro registro totalmente distinto, los Sistemas de Información Geográfica.

jueves, 16 de abril de 2015

Finlandia quiere dejar de enseñar por materias en la escuela

Por: David Aparicio
Fuente: Psyciencia
Fecha de publicación: 23-03-2015



Finlandia no deja de sorprendernos. Hace unos días publicamos un artículo donde resaltamos 4 factores que hacen de su educación una de las mejores del mundo, y ahora van a dejar de enseñar a través del clásico sistema de materias como: historia, matemáticas y física para enseñar por fenómenos, como por ejemplo, la Unión Europea, que engloba el aprendizaje de lenguaje, historia, política y geografía.

¿De dónde nace esta idea? Este programa tiene el objetivo de eliminar una de las mayores quejas de los estudiantes de todo el mundo: “¿cuál es el punto de aprender esto?” Esperan que con el nuevo método, los estudiantes comprendan por qué es importante aprenderlo.

¿Cuál es el punto de aprender esto?”

Pero como es de esperar, un cambio de tal envergadura ha levantado la oposición de los maestros que se especializan en una materia específica y que la enseñan por años. Con el nuevo sistema, los maestros tendrán que aprender a trabajar en equipo para así diseñar juntos el plan de estudios que se adecúe a los fenómenos que se enseñarán.

Para facilitar su introducción, el gobierno otorgará un pequeño bono a los maestros de la capital que se adhieran al programa, y espera que esté implementado en todo el país para el año 2020.

La medida es realmente interesante y parece que mantendrá a los estudiantes más motivados por aprender. Pero por ahora nos toca esperar a ver si Finlandia tiene éxito con el nuevo programa. ¿Cúal es tu opinión?

miércoles, 15 de abril de 2015

'Competir atenta contra el aprendizaje'

Por: Sofía Beuchat
Fuente: El Tiempo
Fecha de publicación: 12-07-2014

  • El estadounidense Alfie Kohn cuestiona los valores que impone el sistema actual y la rivalidad.


"Los padres no se plantean el efecto destructivo de las notas y las pruebas estándar."

La escena es común: termina una competencia escolar y los participantes reciben un diploma o regalo simbólico, que los felicita por su participación. En un bando están los padres que celebran este gesto, pues creen que se trata de una estrategia para proteger el fortalecimiento de la autoestima de sus hijos. Pero no son pocos los apoderados que levantan la voz, alegando que premiar a todos es injusto hacia los que ganaron y que lo único que se consigue es que los pequeños no quieran dar lo mejor de sí.

Alfie Kohn –conferencista, académico, escritor y educador estadounidense conocido por sus controversiales puntos de vista sobre educación y paternidad– no está de acuerdo con ninguno de estos dos grupos. Desde su casa, en Boston, dice con ironía:
“No quiero decir que darles premios a todos sea bueno; más bien me parece un poco inocuo; al final, no es más que una expresión de cariño. Si yo critico estas competencias y la entrega de premios es desde una mirada más profunda: es el concepto mismo de competitividad y esfuerzo a toda costa el que me parece negativo”.

¿Por qué afirma que la competitividad es nociva?
Lo que yo quisiera es ver más juegos cooperativos que competitivos. La competitividad como valor destruye las relaciones humanas, porque la idea que está en su base es que los demás son potenciales obstáculos para mi éxito. Esto crea desprecio hacia uno mismo, junto con incentivar la agresividad y estimular la trampa, el engaño, la estafa. Además, evita el surgimiento de conductas cooperativas, que a la larga se traducen en una mayor productividad. La gente rinde más y se siente mejor consigo misma cuando tiene éxito, pero además es parte de una comunidad en la que todos se apoyan.

Kohn, padre de dos hijos preadolescentes, está habituado a disparar hacia las bases mismas del sistema educativo occidental: los rankings de notas, que estimulan la competitividad entre instituciones, son uno de sus blancos favoritos. Por algo la revista Time lo calificó como “el más franco y abierto crítico de las notas, pruebas y tests” que hay en Estados Unidos. Columnista habitual de influyentes medios de comunicación, como The Washington Post y The Huffington Post, ha escrito más de una decena de libros sobre estos temas. Uno de los más conocidos es El mito de las tareas (2007), donde asegura que el hábito de enviar actividades para que los niños hagan en la casa, después del colegio, no refuerza los contenidos, como se cree, sino que solo consigue que los escolares pierdan interés en aprender.

Kohn acaba de lanzar una nueva publicación: El mito del niño malcriado. Desafiando la sabiduría convencional sobre niños y paternidad, volumen en el que profundiza en la filosofía que le ha dado fama.

“Quise escribir este libro –dice– porque hay un cúmulo de ideas sobre cómo son los niños y sobre cómo debieran ser enseñados, que no solo carece de respaldo científico, sino que además se basa en valores que son muy conservadores, como la evaluación excesiva del esfuerzo y la competencia.”

Kohn agrega que en Estados Unidos reina la idea de que los niños están recibiendo todo “demasiado fácil”, sin haber hecho suficiente trabajo ni haber sido tan persistentes.

“Por esta razón, habría toda una generación de niños malcriados, consentidos, que no saben lo que es la frustración, a la que se evalúa como ‘vital’ para aprender a sobrevivir en este ‘mundo cruel’ ”, agrega.

Usted cuestiona el valor del trabajo duro como camino hacia el éxito. ¿Por qué?
En Estados Unidos, la última moda en educación es la necesidad de instalar la persistencia en los niños; para mí se trata de un sofrito de la antigua ética protestante sobre el valor del trabajo.

¿Qué le dice la palabra ‘meritocracia’?

Me parece muy difícil afirmar que alguien tuvo éxito sobre la base de sus méritos. En el caso de los niños, me parece peligrosa esta idea, porque, para forjar la creencia en su propio valor fundamental como personas, necesitan sentir apoyo incondicional, independientemente de sus ‘méritos’. ¿Estamos más preocupados de seleccionar a los mejores y ponerlos como ejemplo, o de que todo niño tenga acceso a una buena educación?

Si estas ideas no tienen respaldo científico, ¿de dónde vienen?
El esfuerzo a toda costa es un punto de vista muy conservador, porque reproduce las instituciones y valores que tenemos hoy, en vez de estimular el cambio social. Por eso, al final de mi libro, invito a los adultos a ayudar a los niños a convertirse en lo que llamo ‘rebeldes reflexivos’; que se escandalicen por las cosas escandalosas, que hagan preguntas incómodas, aunque no sean bienvenidas por las autoridades.

En una de sus columnas en ‘The Washington Post’ asegura que hoy se habla de ‘educación de calidad’ sin que las partes involucradas se pongan de acuerdo sobre lo que eso significa. ¿Cómo define usted esta discusión?

Cada vez que hago una conferencia, tanto frente a padres como frente a educadores, pregunto: “¿Cómo quieren que los niños sean cuando adultos?”. Y siempre responden que quieren que sus hijos sean felices y éticos, independientes y compasivos; que sean pensadores críticos y creativos, que amen aprender. Pero, cuando les pido que comparen estas metas con las características de sus colegios, descubren una enorme brecha, una profunda desconexión. El sistema educativo no está enfocado en ninguno de estos valores. Lo que parece motivar a los colegios es alcanzar puntajes. Y esto hace que los niños odien la institución y duden de sus propias capacidades. Aprenden que el objetivo de conseguir buenas notas es ser mejor que el resto.

Pero esos mismos padres dirían que sí quieren tener a sus hijos en colegios que demuestran buenos resultados en los ‘rankings’.
Si los padres dicen eso es porque no han sido invitados a pensar en el efecto destructivo de las notas y las pruebas estandarizadas. La investigación científica demuestra de manera consistente que, cuando los alumnos son evaluados de esta manera, suceden tres cosas: tienden a estar menos interesados en el aprendizaje por sí mismos; escogen siempre el camino más fácil si tienen la opción (no porque sean flojos, sino porque son racionales) y tienden a tener un pensamiento más superficial. En vez de hacerse preguntas del tipo ‘¿estamos seguros de que esto es así?’ o ‘¿esto no se contradice con lo que vimos la semana pasada?’, preguntan ‘¿qué entra en la prueba?’. Pero la ironía más triste es que mucha gente que no sabe sobre pedagogía o educación –me refiero a políticos o altos ejecutivos– hablan sobre los rankings como indicadores de calidad, cuando justamente atentan contra la calidad en su sentido más profundo.

martes, 14 de abril de 2015

"La escuela tradicional está colapsando"

Fuente: La Voz
Fecha de publicación: 28-06-2009

  • Entrevista a Noemí Paymal, antropóloga
  • "La escuela tradicional está colapsando""No le echo la culpa a ningún profesor o sistema, porque el cambio fue más rápido que la capacidad de manejar el asunto".

La nueva generación de niños inquietos que llenan los colegios de todo el mundo necesitan una escuela en las antípodas de la tradicional. O, lo que es lo mismo, una institución que no confunda chicos movedizos con hiperactivos o con déficit de atención, que motive a los alumnos, que no los aburra ni los disperse. Una escuela vital, “biointegral” que base las técnicas de enseñanza en las emociones sin descuidar el intelecto. A grandes rasgos, ese es el planteo de Noemí Paymal, antropóloga francesa que trabaja hace años en América latina.

La especialista en educación alternativa y directora del Centro de Investigación Pedagógica 3000 La Paz, en Bolivia, asegura que existen herramientas muy sencillas y efectivas para tratar con los chicos del “tercer milenio”. Habla de una pedagogía holística que entienda y atienda las necesidades de los niños y jóvenes de hoy.
Paymal disertó la semana pasada en Córdoba, en dos charlas organizadas por Ciplan (Educación, Ciencia y Cultura).

–Los docentes suelen decir que no tienen herramientas para incluir a los chicos hiperactivos. ¿Qué pueden hacer?

–Las investigaciones demuestran que 80 por ciento de los niños de ahora ha cambiado su manera de aprender, su nivel afectivo, su interés emocional; su hemisferio derecho es más rápido, puede hacer varias cosas a la vez, es autodidacta y tiene intereses múltiples. Hay muchas herramientas desde lo físico, lo intuitivo, lo emocional, lo multicultural, lo ecológico, lo ético. Antes se apuntaba sólo a lo intelectual, lo cognitivo. Y ya sabemos que no funciona.

–¿Algún ejemplo?

–Hay que recuperar todos los niveles de desarrollo del cuerpo. El niño tiene que moverse cada 20 minutos en la primaria y si es más pequeño tiene que hacerlo todo el tiempo. Decirles que no se muevan es como pedir a la planta que no crezca o al sol que se pare; es su naturaleza y hay que anclar el conocimiento con el movimiento.

–¿Vale para todos los niños? –El 80 por ciento de los niños de ahora es así. No son hiperactivos sino que tienen necesidad de moverse, tienen intereses múltiples. Necesitan jugar casi todo el tiempo hasta los 10 años. El niño de hoy no es lineal, es holístico, ve todo a la vez. Si no usa el hemisferio derecho se atrofia y después se llega a una sociedad intelectual como la nuestra, que no está equilibrada.

–¿Estas características son iguales en todo el mundo?
–Es igual en los 15 países que hemos investigado. Como antropólogos estamos planteando un cambio de la humanidad en su conjunto, el cambio es muy rápido. Se ha dado en 40 años, que es nada en relación a la evolución de la humanidad.

–¿Cómo se han adaptado las escuelas a este cambio tan vertiginoso?
–No se han adaptado. No le echo la culpa a ningún profesor o sistema porque fue más rápido que la capacidad de manejar el asunto. Antes los cambios eran lentos, había leves diferencias entre generaciones. Ahora son tan veloces que el niño rebasó al papá y a los profesores. A esta rapidez hay que reconocerla primero y atenderla después.

–¿Qué genera la falta de adaptación?
–Que los niños la pasan mal, de allí las altas tasas de suicidio y depresión infantil y adolescente en el mundo. Lo pasa mal el profesor porque no tiene herramientas, porque en su época no era así. Lo pasan mal los papás. Sufre toda la sociedad.

–¿Qué herramientas se pueden usar?

–Vamos a seguir enseñando pero con herramientas cognitivas lúdicas y con desafíos. El niño va a hacer su proceso hasta que encuentre la solución. Un buen profesor no debe dar la solución, tiene que esperar que el niño la encuentre. Otra herramienta es la emocional. Siempre hay que trabajar la autoestima, reconocer sus sentimientos y los del otro. Esto previene los problemas de violencia. Hay herramientas biointeligentes o biolúdicas con las que se trabajan todos los aspectos del cuerpo. No hay que concentrarse en lo intelectual y no importan las notas. Están también las herramientas sensibles e intuitivas, con las que el niño puede hacer juegos para sentir la energía. Los niños son muy sensibles a pesar de que son inquietos y tercos, lo que suele ser una fachada para protegerse de una suma sensibilidad. En las investigaciones que hicimos, el 80 por ciento de esos niños tienen hiperestesía, una sobreactivación de todos los sentidos físicos, no psíquicos. Si uno grita, él lo siente más fuerte. Su vista es más aguda. Las herramientas biointeligentes funcionan por sí solas (tejer, cocinar, huerta). Hay también herramientas que trabajan en la conexión mente-corazón donde se afianza la fuerza personal.
Niños maduros y sensibles
–¿Por qué se cree que los chicos de hoy son como son?
–La lógica habla de los estímulos de los medios de comunicación, del bombardeo de información desde el nacimiento. Vienen tecnológicamente más avanzados, pero también emocionalmente muy maduros, con una percepción precoz y una sensibilidad que no habíamos pensado. Creíamos que al llegar con la computadora tendrían una visión individualista, pero nacen con una suprasensibilidad, una percepción alta, lo que nos da mucho aliento. Los niños son una manifestación de este cambio masivo. Y porque es masivo, la escuela está colapsando.

–¿Cuánto potencial se desperdicia cuando no hay estímulo necesario?

–Más de la mitad. El coeficiente emocional es más importante que el intelectual. Si un niño no está atendido en su parte afectiva retiene sólo el 80 por ciento de los datos de la clase. Casi no vale la pena enseñar.

–¿La educación alternativa se aplica en grupos pequeños?
–Lo ideal es de ocho a 11 niños y dos adultos. Si no se puede, el profesor puede dividir la clase en cuatro grupos, hacer islas con las mesas y que trabajen en grupo. Me gustaría ver papás que ayuden por turno, que tengan tres asistentes. Hay que pensar que es un reto al que hay que darle solución ya. Buscar herramientas en que el niño pueda canalizar la energía.

–Un sistema así es muy difícil de instrumentar masivamente. ¿Hay otra alternativa?
–Realizar actividades extraescolares. Basta que una vez a la semana, el niño o el joven tenga un lugar seguro donde pueda hacer su proceso personal, recuperar su autoestima. O dar técnicas antiestrés a los profesores y a los papás, porque si ellos están bien, los niños van a trabajar bien en clase.

¿Cuáles son los resultados desde lo académico? –El niño atendido en todos los niveles de desarrollo tendrá conocimientos pero, además, será equilibrado como ciudadano, como ser humano.

domingo, 12 de abril de 2015

La sobrepoblación, el consumo excesivo - en imágenes

Por: Catalina Vasquez
Fuente: Upsocl
  • ¿Cómo aumentar la conciencia sobre la explosión demográfica? Un grupo cree que la forma más sencilla sería la de mostrar a la gente
Si estar en un elevador con otras 10 personas te produce incomodidad, si odias salir en coche debido a los atochamientos en todas las calles y horarios, si dejaste de ir al centro comercial para evitar sentirte otro títere del consumismo, lloras con los documentales que muestran la destrucción de los bosques y te convertiste en vegetariano, entonces tienes que ver las imágenes a continuación y seguir alarmándote. El mundo está mucho peor de lo que podrías llegar a imaginar y si no hacemos un cambio drástico en nuestro comportamiento cotidiano, simplemente nos condenamos al fracaso como especie.

Un mar humano


Sprawling Mexico City se expande por el horizonte y desplaza sin el más mínimo remordimiento a todo rastro de vegetación. 

Quema de petróleo



Vista aérea de la explosión de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon en el Golfo de México el año 2010. Esto provocó el más importante vertido de petróleo de la historia, estimado en 779.000 toneladas de combustible.

Engorde de ganado


Producción industrial de ganado en brasil. Estos animales tienen una vida corta y miserable para terminar en nuestras mesas.

Mall en Kolkata, India



Mientras unos gastan en cosas innecesarias, ropa fea pero con una reconocida marca, o en productos de belleza que sólo nos hacen ver bien por unas horas, otros mueren de frío, hambre o por falta de agua.

Invernaderos y más invernaderos


Más lejos de lo que el ojo puede alcanzar a ver, lo invernaderos cubren estos terrenos de Almeria en España. Dependemos de la producción industrial de la agricultura para vivir. En estos tiempos sólo hay espacio para los grandes empresarios y las producciones masivas.

Deforestación en British Columbia


Este lugar fue llamado el Brasil del norte debido a sus maravilloso terrenos verdes. Sin embargo, la dominación del hombre por sobre la naturaleza siempre termina transformando, como por arte de magia, lo verde en marrón.

Ola de basura

El surfista indonésio, Dede Surinaya fotografió el maravilloso momento en que se logra dominar al mar. Pero más que un logro para el hombre, capturó una vergüenza con esa cantidad de basura contaminando las aguas de Java, una de las islas más famosas de este país asiático.

Campos rectangulares



No hay espacio para la vegetación en esta tierra de China, sólo para la producción.

Vacas y humo



La guerra contra la naturaleza queda nuevamente en evidencia en esta terrible foto. Aquí se están quemando los pulmones del mundo, la maravillosa Selva Amazónica. Según la recopilación de datos históricos, la explotación produce progreso.

Pozos de petróleo


Campos de petróleo Kern River en California. “No puedo entender cómo el destruir algo creado por el hombre se considera vandalismo y el destruir la naturaleza se considere progreso”, Ed Begley Jr.

Pájaro muerto


En una remota isla de Midway Atoll, lejos de los centros de comercio del mundo, un albatros que cae muerto a la arena por ingesta excesiva de plástico es algo común.

Desarrollo



El Bosque Nacional Willamette en Óregon, Estados Unidos, ya no es un bosque. Donde alguna vez familias compartieron de un lindo día de verano, escalaron cerros, nadaron en el lago y compartieron un picnic bajo la sombra de los majestuosos árboles, ahora sólo queda un vacío que ni 100 años, ni todos los recursos económicos podrían revertir.