Hacía Otro Paradigma Educativo

No a la violencia sexual. No a la violencia física. No a la violencia psicológica. No más violencia contra la mujer

Hacía Otro Paradigma Educativo

Las personas fueron creadas para ser amadas y las cosas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es que las cosas están siendo amadas y las personas siendo usadas.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Nunca más llamaré puta a otra mujer. Nadie podrá convencerme en la calentura de no usar condon. Jamás me emarazaré por tener a un hombre a mi lado.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

"La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro ni que nadie sea tan pobre como para verse forzado a venderse"

jueves, 28 de agosto de 2014

Escuela neurótica

Por: Pablo Doberti
Fuente: Huffingtonpost
Fecha de publicación: 31-07-2014

Alonso González de Gregorio, de la consultora de educación The Gregorian Manor House, dice: "La educación actualmente responde a las necesidades de la anterior revolución industrial: lo necesario es hacer el trabajo a tiempo, bien, memorizar. Pero la del futuro es distinta. Los alumnos deben ser emprendedores, saber gestionar su tiempo. Y los profesores se convierten en guías. Una educación muy personalizada. Y aunque los colegios más famosos siguen teniendo muy buenos programas, son antiguos y les está costando renovar su sistema educativo".
Esto lo explica el experto en un artículo de título presuntuoso y que me generó interés:Aquí fabricamos líderes (El País, 22 de julio de 2014).
La nota habla sobre las escuelas de élite mundial, las poquísimas escuelas de élite mundial que a sus alumnos "les llevarán a ser líderes en el mundo de la política, la empresa, la banca y la cultura".
Es -como debí prever- una nota pobrísima. No por la nota, que también, sino porque en esas escuelas, como en todas, no hay nada. O si no, lo que en ellas hay, no proviene de la escuela. Estirpe, networks, dineros, élite en general... La escuela es apenas el alojamiento.
No hay nada porque al paradigma vigente no le escapa ni la élite. Es un condicionante demasiado potente que todo lo atraviesa. Las élites griegas también eran ptolemaicas. La escuela que no sirve es todas las escuelas.
Y los consultores de siempre, por más reputación que ellos tengan, nos dicen otra vez las mismas obvias cosas. Como Alfonso González de Gregorio. Básicamente, nos dicen que estamos equivocados y que la escuela no hace lo que debería hacer.
¿Qué pasa? ¿Tan tontos somos todos? ¿O tan difícil es todo esto?
¿Incluso yo, desde acá, estoy diciendo acaso algo diferente? No. Pero sí estoy seguro de que el proceso de cambio escolar no pasa porque escriba para mis lectores que "la educación actualmente responde a las necesidades de la anterior revolución industrial: lo necesario es hacer el trabajo a tiempo, bien, memorizar".

Nuestro problema es que no tenemos bien identificado el problema. Y nos vamos con la finta de los falsos problemas. Nuestro problema (el de los sistemas educativos, quiero decir) no es cómo debería ser la otra escuela, la del futuro. Eso lo sabemos; al menos, lo sabemos decir: "Los alumnos deben ser emprendedores, saber gestionar su tiempo. Y los profesores se convierten en guías. Una educación muy personalizada", como nos dice el preclaro consultor. O "Cuanto una persona más reflexiona sobre un asunto, cuanto más profundamente procesa una información, más fácil le resulta recordarla, porque la reflexión va a desencadenar asociaciones mentales entre aquel asunto y lo que ya está almacenado en su memoria" (...) "El profesor no puede ser más apenas un transmisor de conocimiento" (...) " tiene que dar clases de aprendizaje activo, involucrando a los alumnos." (...) "Las clases tradicionales son expositivas, lo que es una excelente manera de enseñar, porque el profesor alcanza al mismo tiempo muchos oyentes, pero es una manera horrible de aprender", como nos dice otro consultor, Stephen Kosslyn. Y podríamos seguir citando.
El problema es que dada la configuración simbólica actual de la institución escolar, ese paso de cambio que nos parece obvio y tiene consenso, es en realidad imposible. Imposibilidad estructural. No lo daremos, por más clarividentes que nos bombardeen desde los medios de comunicación.
O sea, nuestro problema no es de orden conceptual, sino simbólico. Para poder ver lo que no vemos (ser lo que no somos), deberíamos cambiar de encuadre simbólico. Ser otros, constitutivamente hablando. Y eso sí que es difícil.
La escuela no está entendiendo (ni los consultores, claro) que los sistemas educativos necesitan enfoque psicoanalíticos y no consultores. No necesitamos gente que nos diga qué deberíamos hacer y no hacemos. No lo hacemos no porque no sepamos que lo deberíamos hacer. Nada más obvio para un maestro de cualquier escuela de cualquier ciudad del mundo, que "los alumnos deben ser emprendedores, saber gestionar su tiempo. Y los profesores se convierten en guías". No lo hacemos porque no podemos, porque en el marco en el que nos movemos es imposible hacerlo.
Recordemos que una buena definición de la posición del neurótico -que le aplica a la escuela- es que es quien sabe perfectamente bien, mejor que nadie, por qué no es feliz. Es decir, por qué no hace lo que debería hacer para serlo.
La única manera es transformarnos de cuajo. Y todos a la vez. Pasar al otro lado y tragarnos la llave. Girar. Reconfigurarnos. Dar un salto simbólico. Ser otros, como definición institucional. Dejar esta escuela y hacer otra. Mudarnos, en lo simbólico.
Ese proceso depende de otras variables; se mueve sobre otras guías; tiene otros roles para el tiempo y la escala; pasa por otras cosas. En ese tipo de procesos, casi todo lo que hacemos como corporación educativa (hablar, discutir, publicar, hacer experimentos, probar, aplaudir, justificarnos) no sirve; o peor aún, atenta contra él. En esos procesos no hay progresividad ni planificación. Allí las cosas deben simplemente suceder. Allí los actos se imponen a las reflexiones y los silencios tienen más significado que las palabras.
La escuela necesita un alto, un silencio que le devuelva su propia estructural desesperación de ya no ser; de ya no servir. Un sinceramiento esencial. Un corte. Un acto fuerte y masivo que la ponga de lleno ante lo que no es y debe ser.
Estamos cansados de que nos hablen y estoy cansándome de que nos hablemos. Estoy preocupado por la saturación de discurso justificativo que nos tiene presos. Y de tanta obviedad no realizada. ¿Cuánto más soportaremos que sea Gallup, tras unainvestigación, quien nos venga a contar ahora que "publicó una encuesta que revelaba que haber pasado por estos colegios (los de la élite mundial) o por las mejores universidades no es sinónimo de éxito y felicidad".
Ya es hora. O no lo será nunca.

sábado, 23 de agosto de 2014

"Queda bonito hablar de igualdad en el mercado laboral y no plantearse quién limpia el váter en casa"

Por: Ana Requena Aguilar
Fuente: El diario
Fecha de publicación: 10-08-2014

Entrevista a Amaia Pérez Orozco, economista que acaba de publicar "Subversión feminista de la economía"
"La organización del mercado de trabajo está en íntima relación con el reparto del trabajo fuera del mercado, no se puede incidir en uno sin incidir en el otro", dice
Cuestiona la renta básica como reivindicación y asegura que el reparto equitativo de las tareas de cuidados debe ser una prioridad política y no un punto más de los programas electorales
La economista Amaia Pérez Orozco.
La economista Amaia Pérez Orozco.
Pérez Orozco es una de las referentes de la economía feminista, o de "las miradas feministas sobre la economía", como ella prefiere llamala. Pérez Orozco es economista, participa activamente en movimientos sociales y acaba de publicar "Subversión feminista de la economía", editado por Traficantes de Sueños. En el libro, hace una crítica profunda del sistema e insiste sobre el concepto "sostenibilidad de la vida". "Mucha gente dice que eso de poner la vida en el centro no es feminista, que es de sentido común. Sería maravilloso que todo el mudo lo hiciera, pero no es así. Además, es feminista en sentido genealógico porque se vincula con debates históricos del feminismo, entre ellos el de lo personal es político, porque intenta poner en relación las macroestructuras con la vida", defiende.
¿Qué es la economía feminista?
Es diversa pero podríamos decir que tiene tres elementos definitorios: por un lado, desplazar a los mercados como el eje analítico y de intervención política, es decir, que el centro de atención dejen de ser los flujos monetarios y la creación de valor de cambio y pasen a ser los procesos de sostenibilidad de la vida. Eso implica sacar a la luz todos los trabajos normalmente invisibilizados que están sosteniendo a la vida y que en el sistema capitalista heteropatriarcal permanecen ocultos y están históricamente asociaciados a las mujeres y la feminidad. El segundo elemento es situar el género como una variable clave que atraviesa el sistema socioeconómico, es decir, no es un elemento adicional, sino que las relaciones de género y desigualdad son un un eje estructural del sistema, el capitalismo es un capitalismo heteropatriarcal. El tercer elemento es no creer en la objetividad como neutralidad valorativa: creer que todo conocimiento del mundo está relacionado con una determinada posición política, explicitar tu posicionamiento y crear conocimiento con una clara vocación de transformar el sistema.
Cada cierto tiempo organismos como el FMI hacen informes hablando sobre lo bueno que sería para la economía que las mujeres se incoporaran al mercado laboral, pero al mismo tiempo imponen condiciones que imposibilitan que la igualdad sea real. ¿Qué tiene eso de feminista?, ¿es una forma de añadir el término mujeres porque conviene sin cuestionar el sistema?
Es otro elemento más de la retórica del discurso hegemónico: declaradamente los objetivos son unos pero los reales son los que no se declaran. Con el tema de la igualdad creo que hay una mezcla, que hay gente bienintencionada en esos organismos que cree realmente que la igualdad es posible y buena en términos de crecimiento dentro del sistema capitalista. Lo que pasa es que el análisis que hacemos es que el sistema capitalista es estructuralmente desigual, se construye en base a la desigualdad.
Además, ¿de qué mujeres hablamos al decir eso? Pueden existir márgenes de mejora para determinados sujetos bien situados en el sistema capitalista pero es a costa de otros. Si entendemos el feminismo como un proceso de liberación de todas o de ninguna, entonces es incompatible con esa idea. Se sigue enfocando el asunto hacia los mercados, entonces la incorporación de las mujeres al mercado puede mejorar algunos índices económicos pero eso no significa que la vida mejore porque seguirá habiendo impactos negativos ocultos que se trasladan a otros sujetos, en general a otras mujeres. No se habla, por ejemplo, de las condiciones de vida de las mujeres migrantes.
La apuesta por la incorporación plena de las mujeres al mercado laboral formal ha sido muy fuerte, pero, una vez incorporadas, las desigualdades siguen: brecha salarial, sectores feminizados y desvalorizados, precariedad... ¿Por qué continúa esta situación?, ¿ha sido un error centrarse en ese objetivo sin poner otros sobre la mesa, como el reparto de los cuidados?
La estrategia feminista de emancipación a través del empleo ha sido una apuesta fuerte y eso ha llegado a límites insuperables. Un primer límite es que lo Celia Amorós llama la política de 'tierra quemada': cuando no hay un cuestionamiento de las relaciones de desigualdad entre mujeres y hombres, los derechos que adquieres están previamente vacíos de contenido, accedes al empleo cuando ha dejado de ser una fuente segura de ingresos y derechos sociales.
Por otro lado, está el límite de la reformulación de la divisón sexual del trabajo: no es que no se incida en la parte oculta de la economía, es que si las prioridades siguen siendo supeditar el conjunto de las vidas al proceso de acumulación de los mercados capitalistas, eso ataca la vida. Es una lógica que exige que haya trabajados invisibilizados, que no tengan acceso a la ciudadanía, que no reciban remuneración o que ésta sea mísera... Aunque algunas mujeres puedan salir a realizar trabajos socialmente mejor valorados, ¿qué pasa con el resto de trabajos socialmente imprescindibles que necesariamente tiene que permanecer ocultos? Que se adjudican a otras mujeres o bien las mujeres siguen realizando una doble función y volviéndose locas.

De hecho, tú introduces el concepto de "vida que merece la pena ser vivida", ¿es un cambio de enfoque?

Hay un punto donde el debate es qué entendemos por vida que merece ser la pena vivida, para qué queremos vivir, cuestionar a disposición de qué y de quién pones tu tiempo, tu energía, tu cabeza, tu cuerpo. ¿A disposición de un empleo cuyos resultados me son ajenos, expropiados, que no tiene un significado en términos de bienestar o de utilidad social? Entonces, el objetivo ya no es el empleo entendido como un trabajo alienado, que haces porque te pagan, no porque tenga un sentido. La pregunta es cómo reformular la organización del trabajo de forma que el trabajo responda a las necesidades de la vida y no a las necesidades del proceso de acumulación. Hay un cambio de dónde poner los objetivos de liberación, pero eso se enfrenta a dos tensiones: por un lado, que hoy en día es necesario tener un trabajo para poder vivir y tener autonomía, y, por otro, que no hay que idealizar el mundo fuera del empleo, lo que muchas veces llamamos los cuidados.
Entonces, ¿cuál debería ser la estrategia, cómo combinar los objetivos, qué hacer?
Las estrategias no tienen que ser de un único nivel, tenemos que jugar al nivel reformista, de conseguir mejoras en la vida de la gente a día de hoy, desprecarizar la vida y frenar la exclusión, pero al mismo tiempo tenemos que ser capaces de mirar más allá, de ver hacia dónde queremos ir como conjunto, qué queremos como sociedad. Creo que a futuro el trabajo asalariado debería desaparecer, no el trabajo pagado, sino el que haces porque necesitas un salario para vivir y no por su sentido social. Por otro lado, también hay que ir hacia la destrucción de la cara oculta, de los cuidados, entendidos como el conjunto de trabajos residuales invisibilizados, que está asociados a la construcción de la feminidad y que se hacen para garantizar que la vida continúa en un sistema que la ataca.
¿Y a corto plazo?
A día de hoy, el empleo es imprescindible pero no es lo mismo fomentar la economía social y solidaria que el autoempleo sometido a la lógica de obtención de beneficios. Tampoco es lo mismo sacar fuera de las casas el cuidado de personas dependientes en residenciaa públicas que en privadas. Necesitamos un doble proceso: garantizar ingresos y apostar por los servicios públicos, que el estado vuelva a recuperar responsabilidades sobre el bienestar de la gente. También se pueden cuestionar los modos consumistas de vivir que tenemos. La otra parte sería tomarnos muy en serio la visibilización de los trabajos ocultos. Es muy bonito abogar por la igualdad de género en el mercado laboral y no replantearse quién limpia el váter en casa. Hay que pensar en cómo gestionamos nuestra vida cotidiana, cómo se reparten los trabajos, qué trabajos se valoran y cuáles no, cuáles están sistemáticamente asociados a los hombres y cuáles a las mujeres... Hasta que no nos replanteemos cómo nos entendemos como hombres y mujeres no hay crítica al capitalismo.
¿Qué hacer hoy en día con los cuidados, con ese trabajo oculto, sacarlo fuera de las casas?
La pregunta de qué hacer con los cuidados es la pregunta de qué hacer con la econmía, porque los cuidados son al final lo que está ajustando el ciclo económico: pasan una serie de cosas en los mercados y en las instituciones y todo lo demás necesario para que la vida siga adelante son los cuidados. Diría que hay que dar un vuelco sistémico y que la economía tiene que estar al servicio de la gente y no la vida de la gente al servicio de los procesos de acumulación de los mercados. Los cuidados no son una parte más, es donde se juega la responsabilidad de sostener la vida, por eso no pueden ser el último punto del programa electoral ni del manifiesto.
Dentro de los cuidados hay un montón de tareas a las que hay que ir dando respuestas distintas. Por ejemplo, permisos de paternidad y maternidad iguales e intrasferibles, educación infantil, reparto equitativo de las cosas que se hacen en casa entre toda la gente que viva junta y que eso sea un objetivo político de primera magnitud. Así, muchos sujetos que no se enfrentan al problema de qué hacer con todo eso tengan que hacerlo y vean lo dificil que es compatibilizarlo con tener un empleo en el que brillas o al que dedicas cuerpo y alma o con tener una proyección publica fuerte. Un montón de tareas que se hacen dentro de las casas tienen que ir saliendo fuera, como la atención a la dependencia.
Pero por mucho que se saquen los cuidados fuera de las casas siempre quedará algo de trabajo dentro, ¿qué hacer con eso?, ¿cómo asegurar que se redistribuye?
Eso no se puede asegurar a través de leyes o instituciones, sino de un cambio social radical. No puede haber una revalorizción de los cuidados si no los haces, y no los vas a hacer si no los tomas en serio. Revalorización y redistribución van de la mano. Hay que educar, transformar los valores sociales, pero también actuar en la parte material. Los permisos de maternidad y paternidad iguales pueden ser una estrategia importante pero los sindicatos tienen que meterse en la cabeza que lo suyo no es solo incidir en el reparto del trabajo de mercado sino también en el reparto del trabajo no remunerado: el cómo está organizado el primero está en intimísima relación con el reparto del trabajo de fuera del mercado, no puedes incidir en uno sin incidir en el otro.
Pensemos, por ejemplo, en qué tipos de militantes y candidaturas políticas está habiendo ahora: el candidato que está siempre disponible, que sabe de todo, que está siempre ahí. ¿Qué pasa con el resto de su vida, quién le hace la comida, quién limpia su casa, quién se hace responsable de los cuidados que esa persona debería asumir y que no puede hacer porque está siempre disponible para lo otro? Tenemos que preguntarnos si queremos fomentar eso o si cuando apostamos por candidaturas electorales distintas también hay que poner en cuestión eso: para que esos sujetos estén plenamente disponibles hay una ingente cantidad de trabajo oculto que alguien está haciendo sin recibir nada a cambio.
¿Y crees en la idea el salario del ama de casa, de pagar por ese trabajo oculto?
No. Silvia Federici argumenta que más allá de la viabilidad práctica de la medida conseguía mucho conseso y movilización. A mí no me lo parece, así que en términos de estrategia política para llevar el asunto a primera línea de debate no me parece útil. En términos de si eso es deseable, creo que no lo es en una sociedad donde el dinero siga siendo un medio de acumulación. Este debate tiene que ir acompañado de otro sobre el papel del dinero, si queremos que siga un medio de acumulación o un medio de intercambio. Mientras no nos lo replanteemos, remunerar todos los trabajos es imposible. 
¿Qué hacer con el empleo doméstico?
Está resolviendo necesidades muy distintas, así que lo que hacer depende de cada una. Lo que tiene que haber en general es un cuestionamiento de los horarios laborales -que se adapten a las necesidades de la vida y no la vida a las necesidades de las empresas-, de los servicios públicos disponibles y reivindicar condiciones laborales dignas para el empleo de hogar en línea con lo que piden las asociaciones de empleadas. Pero a futuro, el empleo doméstico debe desaparecer: es esa amalgama de trabajos mal reconocidos y mal pagados que están resolviendo todas las necesidades de la vida cuando la gente que se lo puede permitir está dedicando su vida a cosas más importantes. No voy a decir que se prohíba mañana, y menos si supone que vuelvan a ser las mujeres las únicas que lo hagan, pero hay que insistir en que el reparto equitativo de las tareas de cuidados debe ser una prioridad política.
¿Estás de acuerdo con la reivindicación de una renta básica para todo el mundo? 
Me parece una forma de plantear las reivindicaciones que no pone en primera línea los debates más relevantes. Tiene dos debilidades grandes: no cuestiona el nexo entre calidad de vida y dinero individual, no está hablando de construir una responsabildiad colectiva para poner los medios para vivir sino de que a cada quien se le de un dinero para que invidualmente se las apañe. No cuestionar ese nexo y volver a poner las soluciones en términos indiviualizados de acceso al mercado me parece un problema.
Tampoco cuestiona en qué mercados vamos a consumir, a dónde vamos a ir buscar los bienes y servicios que necesitamos para vivir. Me parece mucho más potente tener servicios públicos fuertes, incluidas cosas que ahora no se consideran como tal, como la vivienda, el transporte, la promoción de la autonomía de las personas con diversidad funcional. Además, puede haber muchos elementos contraproducentes, por ejemplo, puede ser una manera de bajar sueldos: tú das 800 euros y la mayoría de personas no va a vivir solo con eso, así que se fomenta que la gente vaya a trabajar por otros 800.

lunes, 18 de agosto de 2014

Francesco Tonucci: Los niños necesitan menos juguetes y más libertad

Por: Mariana Otero
Fuente: La Voz
Fecha de publicación: 17-08-2014

El pedagogo y dibujante insta a los padres a que dejen de sobreproteger a sus hijos y a que les permitan sus propias experiencias de autonomía. El jueves dará una charla en Córdoba.

Los chicos necesitan pocos juguetes y más libertad. Deben ser autónomos, jugar con amigos y, en lo posible, concurrir a la escuela solos, caminando. Así opina Francesco Tonucci, el prestigioso pedagogo, pensador italiano y promotor de la “Ciudad de los Niños”, un proyecto que apuesta a la transformación de las ciudades a través de los chicos que las habitan.Sobre estas cuestiones hablará Tonucci en Córdoba el próximo jueves.
–Es fundamental que los niños jueguen, pero ¿cuán importante es?
–El juego está conectado de manera muy fuerte con la autonomía y el movimiento. Hay que ayudar a los adultos a entender la importancia del juego. Le doy una anécdota. Mi hijo mayor llegó el primer día de la escuela primaria a casa y dijo: “la maestra ha dicho que ahora basta de jugar, que hay que hacer cosas en serio”. Ese fue el mensaje de la escuela a mi hijo. Bueno, yo intentaré decir a la gente que esa es una frase absurda y equivocada y peligrosa (...) No tengo dudas de que los primeros años son los más ricos e importantes en la vida, es el período donde se ponen todos los cimientos.
–Y el juego ayuda...
–En estos años no hay maestros en el sentido público, no hay métodos. Simplemente hay un niño que juega con el mundo. Esa es la importancia del juego. El juego es una experiencia que los niños viven a nivel espontáneo, no hace falta enseñarlo y jugando tienen la primera relación con el mundo.
–¿Todo tipo de juego es valioso? ¿Jugar al aire libre es igual que hacerlo con una computadora?
–Jugar es una experiencia que tiene algunas características: salir, en el sentido de dejar el control directo de los adultos, encontrarse con amigos, aprovechando un tiempo libre para vivir la experiencia de la aventura, del descubrimiento, de la sorpresa, de la maravilla, del riesgo. Con estos elementos todos los juegos son buenos. Hasta los tecnológicos.
–¿Por qué es necesario que jueguen solos?
–No es posible jugar acompañado de adultos. Cuando los padres dicen “acompañamos todos los días al niño a jugar a la plaza” es una contradicción. El verbo jugar sólo se conjuga con el verbo dejar. En Europa es impresionante, pero aquí también creo que ocurre, en especial en las clases sociales medio-altas: para un niño es casi imposible salir solo a la calle. Esto le impide esta experiencia básica. Muchas veces los adultos pensamos sustituir esta experiencia de la que hemos disfrutado nosotros y que los hijos parece que no pueden vivir. Las sustituimos con otras cosas como comprar muchos juguetes, dar instrumentos que pueden permitir a un niño pasar mucho tiempo solo en casa y divertido, como las nuevas tecnologías, y acompañarlo en todos los lugares. Son respuestas inadecuadas. Se está gastando muchísimo dinero para llenar a los hijos de juguetes convirtiéndolos en poseedores en lugar de jugadores. Para jugar bien hay que tener pocos juguetes y amigos para aprovecharlo.
–¿Qué aporta el juego a un niño?
–Le permite descubrir el mundo. Es una manera para encontrarse con el desconocido (...) Significa vivir la experiencia de riesgo, saltar el obstáculo, vivir el desafío de superarlo o no. Ver si hoy puedo hacer lo que ayer no podía, si puedo superar mi miedo de vivir esta experiencia.
–¿Por qué es importante vivir la experiencia de riesgo?
–Si no es posible, vamos a crear una acumulación de deseos y de necesidad de transgresión que se expresarán más tarde, en la adolescencia, cuando un chico tiene suficiente autonomía como las llaves de casa en el bolsillo y cuando esta expresión de su deseo se convierte en una explosión peligrosa. Muchos de los temas que hoy se tratan como dramas de la adolescencia, como abuso de alcohol, de drogas, como los accidentes de motos –hasta el tema de los suicidios juveniles– tienen que ver con la falta de experiencias de autonomía en los primeros años (...) Puede que viviendo la experiencia del obstáculo se dé cuenta de que no puede superarlo y que sea una desilusión, pero también la desilusión es una experiencia que hoy los niños no viven porque los padres los súper protegen.

Así es el 'homeschooling', niños que no van al colegio y aprenden desde casa

Por: Marta Ruiz
Fuente: ZoomNews
Fecha de publicación: 14-07-2014


Entre 2.000 y 4.000 familias españolas practican esta opción educativa en la que los padres se convierten en profesores 

Los niños, que están sin escolarizar o escolarizados en colegios extranjeros, aprenden al margen del sistema educativo oficial





Escena que parodia el 'homeschooling' en la película 'Movie 43'.
Escena que parodia el 'homeschooling' en la película 'Movie 43'.
Es difícil definir el día a día de una familia homeschooler. Entre los padres que deciden educar a sus retoños en el hogar, los hay más partidarios de la rutina -de los que ponen el despertador a la misma hora cada mañana y siguen un horario estricto para crear hábitos- y quienes abogan por que cada día sea distinto al anterior -uno en casa, otro con los abuelos, otro de excursión-. De la misma manera, hay de los que se ciñen a un temario establecido y quienes apuestan por una mayor libertad a la hora del aprendizaje, centrándose en los temas según el interés que van despertando los pequeños, cuenta Julio Sánchez, padre homeschooler de dos niños de 4 y 6 años y presidente de la Asociación por la libre educación (Ale). Para él “hay tantas alternativas como gente educando al margen del sistema oficial”. 
Al contrario de lo que muchos puedan pensar, hacer homeschooling no es pasar el día encerrado entre las cuatro paredes de una casa, sin contacto alguno con otros niños. Más bien se suelen realizar muchas salidas culturales y excursiones, tomar clases de música y practicar actividades deportivas, siendo la razón mayor para la que los padres se acaben decantando por no matricularlos en un colegio la de tomar las riendas del aprendizaje de sus vástagos, lo que, según ellos, les permite ser más respetuosos con el nivel evolutivo del alumno. Tomar las riendas del aprendizaje de sus vástagos permite a los padres ser más respetuosos con el nivel evolutivo del alumno 
Los padres de Sandra Lara decidieron sacarla del colegio en tercero de la ESO. “Por un lado, me aburría mucho en clase y no me sentía atendida como necesitaba y por otro, estaba el bullying de mis compañeros”, cuenta quien ahora tiene 22 años, la carrera de Física acabada, el proyecto final de Ingeniería Multimedia a punto de ser entregado e Informática y Matemáticas a medio. Sandra, además, colabora con Epysteme como vicepresidenta de la asociación. Su historia da vértigo: “Estudiar en casa me permitió acelerar el ritmo y acabé entrando en una asignatura de prueba en la Open University para empezar Física a los 15-16 años. Fue como mi prueba de acceso a la universidad inglesa. A los 18-19 terminé la licenciatura de Física y entonces vía estudios extranjeros pude entrar en una universidad española, la Ramón Llull de Barcelona, a estudiar las ingenierías. Ahí fue cuando me reincorporé a los estudios presenciales y aunque tuve mis miedos, debo decir que me adapté sorprendentemente rápido. A las dos semanas ya tenía mi grupo de amigos y socializaba como cualquier otra persona”. Para Lara, lo mejor del homeschooling fue la flexibilidad y el poder ir a su ritmo, aunque siempre le preocupó la incertidumbre de no saber si lo estaba haciendo bien, “si podría o no entrar a la universidad”. 

¿Qué tiene de malo el colegio? 
En España se calcula que hay unas 2.000 o 3.000 familias acogidas a esta opción pedagógica por estar en desacuerdo con el modelo educativo actual español. Juan Carlos Vila, filósofo, director de Clonlara School España, personalidad relevante de este movimiento en nuestro país y, por descontado, padre de hijos educados en familia, “que no en casa”, opina que la escuela no es un mal lugar para educar, “el problema está en este modelo extremadamente rígido en el que solo cabe una pequeña porción de los niños y el que no cabe, se queda fuera. Cada día se quedan fuera más niños. Y cada vez se vuelve más rígido. También hay niños buenos cumpliendo las normas de la escuela que, sin embargo, al día siguiente olvidan todo lo aprendido”.
Para Vila, la escuela no es un mal lugar para educar,“el problema está en este modelo extremadamente rígido" Según Vila, los ritmos, las programaciones y los métodos deberían ser adaptables, se tendría que facilitar la formación al profesorado, “que muchas veces no puede ni intuir que un niño tiene dislexia”, y se deberían aprovechar mejor los medios y las infraestructuras públicas. “La ley actual permite hasta no utilizar libros de texto en clase, ¿quién hace eso?”, se queja. “Al contrario de lo que dicen, no queremos destruir la escuela, no es eso, pero ojalá pudiéramos cambiarla”.

¿Cómo son las familias homeschooler españolas?

Las familias de los niños que no van al colegio son de lo más variopinto. Las hay con hijos con altas capacidades, con capacidades menores que la media o con discapacitados que lo tienen complicado para adaptarse al aula de un colegio al uso, las hay extranjeras que quieren educarlos en su lengua materna y no tienen recursos para llevarlos a un colegio donde se estudie en este idioma y las hay que simplemente piensan que el homeschooling es la mejor opción.
El perfil de los padres es muy difícil de dibujar. Así concluye el estudio sobre el homeschooling en España de Carlos Cabo quien, si bien no es partidario de esta alternativa, sí que defiende su regularización. Su tesis aporta muchos datos interesantes, como que la mayoría de los progenitores tienen entre 31 y 41 años, poseen estudios universitarios y son asalariados, con unos ingresos de entre 2.300 y 3.000 euros por unidad familiar, aunque no existe ninguna profesión a la que sean especialmente afines. “En nuestros días, el escenario en el que se mueven quienes instruyen en casa se ha diversificado enormemente”, aunque con una clara preferencia por los núcleos urbanos de ta­maño medio y grande, siendo Cataluña la comunidad donde más proliferan los que aprenden desde casa.

¿Es esto legal?
En España, al contrario que en otros países, no hay leyes que lo regulen. Que los menores de 16 años no estén escolarizados es ilegal, así como también lo es el absentismo escolar, “con lo que muchas veces se confunde el homeschooling”, según sus defensores. Esta confusión les hace sentirse profundamente ofendidos a unos padres que voluntariamente asumen una responsabilidad mayor de la que en principio les correspondería, pensando que están haciendo lo mejor para los suyos.
Que los menores de 16 años no estén escolarizados es ilegal, así como también lo es el absentismo escolar Tal y como cuenta Juan Carlos Vila, hasta el momento no han condenado a nadie en España por hacer homeschooling y como mucho son tres familias al año las que tienen que ir a juicio acusados de una u otra cosa y que, con fortuna para ellos, acaban saliendo indemnes cuando se demuestra que sus casos distan años luz de los acusados por desatender o descuidar a sus niños pero, “¿cómo se sentirá un crío de nueve años viendo que están juzgando a sus padres por haber tomado esta decisión?”, reflexiona Vila en voz alta.

Buscar ayuda

Hay quienes optan por matricular al niño en un colegio privado extranjero, de un país donde hacer homeschooling esté regulado y sea legal para obtener un seguimiento del enseñamiento en el día a día y poder optar a certificados oficiales de esos países a cambio de un desembolso económico en concepto de matrícula y gestiones. Algunos de estos centros de estudios poseen oficinas o asociaciones afincadas en España que atienden en nuestro idioma, como la oficina española de Clonlara School y de la asociación Epysteme perteneciente al Orange School. Ambos son colegios americanos afincados en Estados Unidos, en el primero no hay un programa estricto ni una plataforma online para no interferir en el mayor potencial del homeschooling, la capacidad de adaptación curricular a las necesidades del hijo o la familia, y tan solo asesoran en cuestiones de pedagogías o materiales, la segunda es una escuela online con propuestas virtuales y no virtuales. Ambas reconvierten cada año el trabajo realizado en el hogar en un certificado oficial de estudios, pudiendo después convalidar este por uno español en el caso de desear obtener una titulación española o reengancharse al sistema educativo oficial para realizar estudios superiores.

El problema sigue estando, tal y como nos alertan desde la administración de Homeschooling Spain, en que uno tiene que cumplir la legislación del país de residencia y en nuestro país no se contempla la educación a distancia para la etapa de escolarización obligatoria salvo a través del CIDEAD o del SAED, dependientes del Ministerio de Educación y Cultura, "si el colegio no está homologado por las autoridades españolas, el niño consta como absentista. Ocurre lo mismo con ciertas escuelas libres en territorio español, los niños están escolarizados pero como la administración no homologó la escuela, son considerados absentistas escolares".

Además de en Homeschooling Spain, las familias encuentran soporte y visibilidad en instituciones como Asociación por la libre educación (Ale) o la Plataforma por la libertad educativa. Asimismo, hay varios blogs bastante reconocidos en la red dedicados al tema: Aprendiendo con familias, La opción de educar en casa o Supraescolar.com.

¿Aprenden bien estos niños? 
Si ha llegado hasta aquí, seguramente se haya repetido esta pregunta durante la lectura, ¿aprenden lo suficiente estos niños?, ¿cómo se puede estar seguro de que han adquirido los conocimientos mínimos para su edad si no pasan exámenes o evaluaciones? Lo cierto es que no hay ninguna seguridad de que estos niños ajenos a la norma educativa española alcancen unos conocimientos mínimos, “igual que en la escuela pública muchos niños no alcanzan ningunos mínimos de nada”, afirma rotundo el presidente de Ale. 
“Por desgracia hoy es posible abandonar a tus hijos bajo el pretexto de que los estás educando en casa, y eso es porque no hay una regulación”, dice Vila, “si esto se regulara, nadie pasaría desapercibido”, añade el que ha sido uno de los principales impulsores en nuestro país de la negociación con políticos para la determinación de unas normas relacionadas con el homeschooling por las que llevan luchando desde hace ocho años, “pero nadie quiere meterse en eso, a la Administración el tema no les preocupa porque somos pocos”. 
En Estados Unidos alrededor de 3 millones de alumnos se educan en casa y es legal. En Portugal y en Francia también es legal, basta con comprometerse a que el niño realizará determinados exámenes obligatorios y aceptar que en cualquier momento un inspector puede pasar por casa. En Alemania es ilegal y a la tercera denuncia recibida por tener al niño fuera del colegio en horario lectivo, vas a la cárcel. Al menos saben a qué atenerse. 
Desde aquí, piden que exista la capacidad de refrendar los conocimientos adquiridos oficialmente y que el Estado pueda comprobar que esos padres están de verdad educando a sus hijos sin miedo a que los servicios sociales puedan presentarse en su puerta cualquier día de estos porque les ha denunciado la frutera o el pediatra.

jueves, 14 de agosto de 2014

Respetar el planeta para la transformación social

Por: Nelson Araujo
Fuente: Reevo
Fecha de publicación: 11-08-2014

EN SU PRIMERA VISITA EN EL MARCO DEL PROYECTO ESCUELAS SUSTENTABLES POR EL MUNDO, NELSON ARAUJO VISITÓ LA ESCUELA ATELIER MATHIAS EN LA CIUDAD DE ARMAÇÃO DE BÚZIOS. ALLÍ DESCUBRIÓ UN PROYECTO ALTERNATIVO BASADO EN EL RESPETO POR EL PRÓJIMO Y POR EL PLANETA COMO PRIORIDAD EN SU ENSEÑANZA.


El día 16 de junio de 2014 se realizó la primera visita del “Proyecto Escuelas Sustentables por el Mundo”. La escuela escogida para iniciar la investigación fue una gran inspiración para mi búsqueda de modelos alternativos y sustentables de educación.

Desde que la conocí, en 2009, una inquietud comenzó a surgir dentro de mí, pues tuve la posibilidad de observar de cerca una escuela que no se dedica a programar personas como robots para reproducir el sistema y sí en mostrar que existen diversas posibilidades de volar e interactuar con todo lo que está a nuestro alcance, principalmente cuando el respeto por el prójimo y por el planeta están puestos como prioridad.



Localizada en la famosa ciudad de Armação de Búzios, en la Región de los Lagos del Estado de Rio de Janeiro, la Escuela Atelier Mathias queda en una quinta campestre de 8.000 m2, en el barrio de Praia Rasa.

Con cerca de 40 alumnos, la Escuela posee grupos pequeños con un máximo de 10 niños desde educación preescolar hasta enseñanza primaria. La estructura física es simple, una pequeña casa con cuatro salones de clase rodeada por un gran patio con diversas especies de la Selva Atlántica. En ese paisaje bucólico los niños poseen un gran laboratorio al aire libre para construir sus aprendizajes, siempre en contacto con lo natural.

Concebida por el artista plástico Mathias y por la psicopedagoga Marcheni, la escuela fue inaugurada en febrero de 2001, después de casi diez años de investigación en diversas áreas del conocimiento. La principal inspiración fue el hijo de la pareja que sufría con las pocas opciones y baja calidad de enseñanza en la región. Así, ellos crearon un programa educativo sensible a las reales necesidades de los estudiantes, con el fin de estimular en el alumno el desarrollo de sus potencialidades.



Según Marcheni, la propuesta pedagógica de la escuela es el Abordaje por Principios, en el cual el estudiante busca el origen de todos los contenidos a través de la investigación, del raciocinio, de la relación con los compañeros y con el espacio. De esa forma, los alumnos componen sus visiones de las temáticas estudiadas en las disciplinas.

Para alcanzar los objetivos pedagógicos, el Arte, la Educación Ambiental y la Educación Cristiana (contextualizada e interconfesional), son trabajadas a través de la transdisciplinariedad y de forma continua. En ese contexto, los alumnos son estimulados a realizar actividades de forma colaborativa, a desarrollar la creatividad, la percepción, el cuidado y el respeto por todos los seres vivos, a repensar el consumo, y a alimentarse de forma más saludable, valorando la individualidad sin necesidad de amoldarse a patrones como sucede en la mayoría de las escuelas.

El público de la Escuela está formado por hijos de pequeños empresarios y profesionales liberales. Según Marcheni, algunos estudiantes que vienen de escuelas tradicionales necesitan un periodo para adaptarse a la escuela, pero con el tiempo se van soltando, acostumbrando al contacto con la naturaleza y descubriendo nuevas potencialidades. Un ejemplo es el alumno Pedro, que en los primeros días en la Escuela Atelier Mathias, evitaba andar descalzo por el patio y recostarse en cualquier cosa viva, pero algunos meses después descubrió un gran interés en estudiar lagartos y mariposas.



Con el lema: “Enseña al niño el camino que debe andar, y cuando sea viejo jamás se desviará de él” (Pr.22.6), la Escuela cree que los alumnos son multiplicadores de su filosofía y que a través de buenos ejemplos ellos pueden comenzar a transformar la sociedad. Debido a ese pensamiento, aun existiendo demanda, la Escuela Atelier Mathias, se enfoca en trabajar solamente con grupos pequeños. Así los estudiantes reciben cuidados y atención individualizados y de acuerdo con sus necesidades, lo que proporciona el desarrollo de las habilidades de cada uno, las cuales muchas veces están escondidas y no son percibidas en un ambiente escolar tradicional.

Puntos que más llamaron mi atención en la visita:
- El silencio y la limpieza.
- Alumnos con edades diferentes participando de la misma actividad.
- Niños jugando en el patio sin el uso de nuevas tecnologías.
- Tecnología siendo utilizada de forma consciente en el desarrollo del aprendizaje.
- No tiene pruebas. (Evaluaciones).
- El comentario de Marcheni sobre la dificultad de contratar profesores que se adecúen a ese modelo de educación.

martes, 12 de agosto de 2014

Canción de Luna, una nueva escuela libre en Madrid

Fuente: Nace una mamá
Fecha de publicación: 11-07-14

Escuela Libre Canción de Luna
Cada vez hay más padres que buscan escuelas diferentes para sus hijos. Escuelas en las que puedan jugar y moverse libremente y que respeten sus procesos madurativos. Sabemos que los niños pequeños aprenden jugando y necesitan estar en un entorno en donde sea posible el juego libre, con cuidadores que puedan satisfacer susnecesidades emocionales.
La buena noticia es que ahora los padres cuentan con opciones que antes no existían. Y por eso he querido entrevistar a mi amiga Gema Luna, educadora, que acaba de crear la escuela libre Canción de Luna, ubicada en la zona de Valdeacederas, en Madrid(España).

Háblanos un poco acerca de ti. ¿Quién es Gema Luna?

Gema Luna, Escuela Libre Canción de LunaSoy maestra desde hace dieciocho años y he trabajado en distintos centros. Estudié las especialidades de Lengua Extranjera y Educación Infantil y también hice Psicología pero fue a partir de ser madre cuando creció mi interés por ofrecer algo mejor a los niños. Entonces realicé varios cursos y un postgrado de Pedagogía Waldorf y descubrí que hay otras formas de acompañar el crecimiento del niño desde un lugar mucho más respetuoso con su ritmo y su desarrollo. He trabajado algunos años en la Escuela Waldorf de Aravaca y he continuado mi formación y mi investigación sobre otras metodologías (Montessori, Pestalozzi, Pedagogía Activa…) y terapias artísticas que puedan ayudar a la evolución del niño.

¿Cuál es tu opinión acerca de las escuelas tradicionales, sobre todo para niños pequeños?

La escuela tradicional tiene un enfoque intelectual por encima de todo. El objetivo fundamental es preparar al niño para la vida laboral y se aprovecha la primera infancia para impartir el máximo de conocimientos con la falsa creencia de que el niño llegará más lejos cuanto antes aprenda a leer, a escribir, habilidades matemáticas y a hablar otros idiomas que “le serán de utilidad en su futuro”. Los niños pasan demasiadas horas sentados completando fichas y repitiendo conceptos sin ningún sentido para ellos. Apenas tienen contacto con la naturaleza ni con experiencias reales ya que se centra todo el trabajo en los libros y cuadernos. Además se les ofrecen escasas oportunidades de establecer relaciones sociales con otros niños porque se dedica muy poco tiempo al juego que, por otra parte, es bastante dirigido y deja poco espacio al desarrollo de sus destrezas, habilidades y conciencia de sus propias capacidades.
Escuela Libre Canción de Luna

¿Cómo surge la idea de crear una escuela libre?

La idea surge de la necesidad de ofrecer a los niños y niñas de 3 a 6 años una escuela en la que puedan desarrollarse en libertad, respetando su ritmo y su individualidad. Es precisamente en la primera infancia cuando sientan las bases de su personalidad y su evolución. Es el momento de acompañarles, no de instruirles. Es importante darles la oportunidad de descubrir el mundo por sí mismos fomentando su autonomía y dejándoles valorar sus capacidades y sus limitaciones.
Afortunadamente, cada vez son más las escuelas que promueven este tipo de educación pero aún somos muchos padres los que buscamos algo mejor para nuestros hijos y sigue haciendo mucha falta que surjan iniciativas que den respuesta a las necesidades de estas familias.

¿Qué van a encontrar las familias en Canción de Luna?

Canción de Luna es un espacio en el que niños y niñas pueden crecer libremente. Es un ambiente hogareño y acogedor donde se hace un acompañamiento respetuoso al ritmo del niño y su La escuelaindividualidad. Es un proyecto donde familias y maestras pueden compartir experiencias, inquietudes y objetivos sobre la crianza, la educación, la alimentación… Trabajamos siguiendo el ritmo de las estaciones y en constante contacto con la naturaleza. Realizamos diferentes actividades artísticas como hacer pan, pintar con acuarela, trabajar con lana, modelar cera de abeja, jardinería… Los niños crecen en un entorno agradable y rico en estímulos donde pueden desarrollarse de forma autónoma y segura con la referencia de maestras cercanas y cariñosas que además llenan de alegría sus días con canciones, cuentos, corros y juegos al aire libre.
Escuela Libre Canción de Luna

¿Cómo pueden solicitar más información las personas interesadas?

La Escuela Libre Canción de Luna se encuentra situada en el centro de Madrid, muy cerca de Plaza de Castilla, en la calle Azucenas, 33 (Metro Valdeacederas).
Pueden ponerse en contacto con la escuela a través del tel. 610790497 o por correo electrónico gemaluna9@gmail.com.
Además pueden encontrar información detallada sobre la escuela enwww.escuelalibrecanciondeluna.es y enwww.facebook.com/escuelalibrecanciondeluna.
A través de cualquiera de estos medios, pueden ponerse en contacto para realizar una visita a la escuela y concertar una cita particular o asistir a alguna de nuestras reuniones informativas.

lunes, 11 de agosto de 2014

Un mundo sin escuela (I)

Por: Vito Alessio Álvarez Rodríguez
Fuente: 05-07-2014
Fecha de publicación: El diario de Victoria

Diálogo basado en el libro “La Sociedad desescolarizada” de Iván Illich, Doctor en Teología y Filosofía de la Universidad de Georgiana de Roma


ALUMNO NORMALISTA: Maestro que bueno que lo vi en el pasillo de la escuela porque le quiero preguntar: ¿qué sabe acerca de Iván Illich y su aporte a la pedagogía?


MAESTRO: Bueno, he leído algo sobre éste crítico sacerdote, que tuvo el valor, allá por los años setenta del siglo pasado, de denunciar a la iglesia católica, describiéndola como una gran empresa; extendiendo esa visión más adelante también hacia las instituciones escolares y debido a ella, posteriormente enunciar su radical propuesta de crear un “mundo sin escuela”.

ALUMNO: Ah caray, ¿así tan rebelde?. Nosotros sabíamos de su honestidad intelectual, pero realmente llegar a esos extremos es de admirarse, por lo que le pegunto: ¿cuál es su obra editorial?

MAESTRO: Fue muy prolífero en dar a conocer sus ideas, escribiendo una gran cantidad de libros y textos, que impactaron a la sociedad de aquel tiempo. Entre los más conocidos y leídos está sin lugar a dudas, “Una Sociedad Desescolarizada” (1978), la “Escuela esa vieja y gorda vaca sagrada” (1968), “Una Sociedad sin escuela” (1971), “Herramientas para la confidencialidad” (1973), La escuela y la represión de nuestros hijos” (1979), “Eco filosofía” (1984), “La educación y H2O” y “Las aguas del olvido” en colaboración del Maestro Paulo Freire (1989).

ALUMNO: Pues vaya que tuvo facilidad para expresarse y: ¿aunque sea en forma muy sintetizada, nos podría señalar cual fue su Pensamiento Pedagógico?

MAESTRO: Seguro que sí, lo haré en forma sucinta. Según su filosofía, Ilich aseguraba que la educación en la época de la década de los sesenta, se caracterizaba por dos motivos: uno de ellos fue que la educación era excesivamente cara y, el otro, que estaba dirigida hacia el fracaso. Pareciéndole aún más grave, que la educación estuviese sólo accesible a un pequeño grupo pudiente, puesto que era autofinanciable.

ALUMNO: Esa terrible crítica a la educación supongo que le valió múltiples disgustos de la clase gobernante, y de la jerarquía religiosa. Por lo que me pregunto: ¿cómo entendía Illich a la escuela?

MAESTRO: La entendía desde tres perspectivas distintas: Económico, Político y Educativo. Desde el primer punto de vista, consideraba que la escuela era mero comercio, encargada de crear las necesidades y valores institucionales, con la intención de crear los nuevos consumidores.

ALUMNO: Perdón, pero por lo que nos comenta, Illich era un acucioso observador de la realidad social; puesto que. Las finalidades económicas de la educación a más de medio siglo, no difieren en nada de las del presente, dígalo si no, “Mexicanos Primero”. Nuevamente perdón, por la interrupción, pero me emocionó su categórica afirmación, adelantándose a su tiempo. Continuemos por favor.

MAESTRO: Bien, la segunda acepción de Illich acerca de la escuela, desde del aspecto político, nos dice que la escuela era entendida como reflejo de la sociedad, haciendo una metáfora entre educación y religión, poniendo de manifiesto que la escuela se ha convertido en la religión universal, del proletariado moderno; una religión que hace promesas vanas de salvación para los pobres de la era tecnológica. Y por último, desde el plano educativo, la escuela tiene un puesto inferior, casi inexistente dentro de la educación; puesto que, la mayoría de lo aprendido es a través de vivencias personales al margen de la institución escuela. Eso expresado antes de que aparecieran los medios de información actuales y el Internet.

ALUMNO: Personaje visionario sin duda. Se adelantó a su época y fue una lástima que muriera sin haber sido reconocido por sus aportaciones a la educación. Pero dígame: ¿qué es la desescolarización, la esencia de su pensamiento educativo, dentro de la Pedagogía Moderna?

MAESTRO: El término Desescolarización, es un término que utilizó para referirse a un conjunto de procesos, que llevarían una vez que se suprimiera la escuela, a la desalineación del hombre y a una sociedad humanizada y justa. Illich pensaba que la escuela es la iniciación del mito del consumo ilimitado, puesto que la escuela vende el saber. Esto lo fundamenta diciendo que:” la mercancía era la escuela, la cual es vendida a los padres contribuyentes y a los niños. Finalmente un sistema de reparto de excelente funcionamiento, donde sería el maestro el que llevaría el producto elaborado a los alumnos”. Conclusión: Illich, estaba seguro de que si el desarrollo era concebido como un crecimiento ilimitado de consumo, jamás podría conducir a la madurez humana.

ALUMNO: Podríamos afirmar categóricamente que: ¿sus teorías pedagógicas se pueden considerar como una Educación Alternativa basada en una “Educación para todos”?

MAESTRO: Indudablemente. Su pensamiento avanzado que poseía le permitió concebir la idea de confiar en la voluntad de aprender motivada por sí misma, en vez de ceder su aprendizaje a los demás. Para ello señala, solo hace falta motivación y deseo de superarse, compromiso para construir una sociedad educadora, y aprender de todos y de todas, en lugar de que sigamos permitiendo que sea la escuela, la única que nos puede proporcionar un conocimiento estandarizado y a capricho de la autoridad educativa.

ALUMNO: ¿Cómo pensaba que fuera posible una educación sin escuela, no cree que era una utopía?

MAESTRO: Si buscas información reciente acerca de estudios científicos, que nos dicen que el niño aborigen digital, aprende más fuera de la escuela que en el salón de clase, no estarías dudando que en este Siglo XXI, el objetivo central de la educación no será nunca más la “Educación Bancaria”, como tan atinadamente la denominó Paulo Freire, a aquella que consiste en suponer la mente del niño como un recipiente vacío, que había que llenarlo con conocimientos que después de presentar la prueba, jamás volverían a recordarlos, para establecer el auto didactismo como fin de la educación actual.

ALUMNO: Pues vaya que nos ha dado un buen ejemplo, de lo que es el aprendizaje informal fuera del aula. Con esto, no nos queda más remedio que reflexionar como estudiantes de pedagogía, sobre cómo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, modificaran absolutamente, pese a quien le pese, la tradicional educación, para darle paso a la nueva educación digital.

MAESTRO: Me da mucho gusto constatar que en la juventud normalista, exista el eros pedagógico de los grandes educadores, que hicieron posible la existencia de las esplendorosas culturas que hasta hoy nos maravillan. En ustedes habrá de recaer el titánico esfuerzo de formar el nuevo mexicano, que está añorando esta patria tan sufrida y valerosa. Ojalá lo logren y sean capaces de dignificar con su entereza y su talento a nuestra hermosa profesión, tan incomprendida y en nuestros días.

ALUMNO: Gracias por su charla, y la invitación para continuar con esta conversación, que nos permita saber un poco más de Iván Illich y su “Sociedad Desescolarizada”.

viernes, 8 de agosto de 2014

Las escuelas más innovadoras del mundo no tienen aulas ni pizarras

Por: M.J. Pérez-Barco
Fuente: ABC

Fecha de publicación: 06-08-2014

Las clases duran dos horas para que al alumno le dé tiempo a arrancar, hacer las tareas y terminarlas

VITTRA

Espacios abiertos en lugar de clases cerradas y aulas con paneles de vidrio que dan amplitud

No hay aulas, tal y como se conocen trandicionalmente, ni pizarras ni pupitres. En las escuelas suecas Vittra los alumnos circulan libremente y cualquier lugar del centro es bueno para aprender, con profesores o con otros compañeros. A veces en las escaleras, otras sobre cojines o tumbados en el suelo. Estos centros han revolucionado la forma de educar, aprender y enseñar con nuevos conceptos sobre el espacio y el tiempo. Los estudiantes aprenden a su ritmo en un modelo distinto y profundamente innovador, sin clases y sin rígidos horarios.

Vittra es una empresa que gestiona 27 centros educativos de preescolar (1 a 6 años) y escuelas (de 6 a 16) en Estocolmo y en la zona sur de esta ciudad. Cerca de 8.500 alumnos se benefician gratuitamente de estas enseñanzas. Aunque estos colegios estén gestionados por una empresa privada, son financiados con fondos públicos. Por eso, están sometidos a unas restricciones, por ejemplo, no pueden cobrar ni matrícula ni ninguna cuota a los alumnos que tienen que ser admitidos por riguroso orden de llegada, es decir, sin exámenes de acceso.


Los pilares de la innovación

Las escuelas Vittra nacieron hace veinte años planteando ya verdaderos retos educativos. Por ejemplo, en estos centros la tecnología es fundamental para el aprendizaje; el aprendizaje se realiza a través de la propia experiencia y en contacto continuo con la vida cotidiana; el modelo está basado en el bilingüismo y las aulas se suprimen dejando paso a nuevos conceptos del espacio.

«La idea del espacio abierto en lugar del aula cerrada (que también se utiliza cuando se considera apropiado) es dar la posibilidad a profesores y alumnos de cooperar en el trabajo. El aprendizaje es un proceso que suele tener lugar cuando se trabaja, se conversa y se debate con los docentes o con otros compañeros. El propósito es crear un espacio en el que nuestros alumnos estén siempre acompañados por uno o varios profesores», explican desde las escuelas Vittra.


El espacio se organiza alrededor de una plaza central abierta.

Ese nuevo concepto de espacios abiertos da pie a una organización escolar muy diferente a la que estamos acostumbrados. Los alumnos se dividen por equipos: preescolar y grupos escolares de 6 a 9 años, de 10 a 12 y de 13 a 16. Cada grupo ocupa una parte del edificio. El espacio se organiza alrededor de una plaza central abierta rodeada por aulas.Las divisiones entre estos espacios son de vidrio para crear la sensación de apertura y transparencia. Las clases se pueden dar en las aulas, en la plaza central abierta... dependiendo del grupo, del tema o de la asignatura.

El tiempo que se dedica a las clases es otro de los conceptos revolucionarios en las escuelas Vittra. Las clases duran unos 120 minutos para dar tiempo a los alumnos a arrancar el tema, realizar las tareas y terminarlas a su propio ritmo. En ocasiones duran 60 minutos. Todo depende de la materia y la edad del alumno.


Un plan individualizado

Cada alumno posee lo que se ha denominado «libro Vittra», un plan de desarrollo individual donde se evalúa su currículum académico y los logros conseguidos por cada estudiante. A través de Internet, padres e hijos conocen y siguen el trabajo del alumno en la escuela, sus evaluaciones, sus ritmos o sus necesidades de apoyo.

El docente tiene la función de guiar al alumno y motivarle.

El papel del maestro también da un gran giro en estos colegios. El docente no imparte clases a alumnos sentados en pupitres entre cuatro paredes. Por el contrario, la función del profesor es la de guiar y motivar al alumno. Cada docente es responsable de un grupo de entre 20 y 20 estudiantes e imparte entre una y tres asignaturas.

Cuando concluyen la enseñanza obligatoria hasta los 16 años, los chicos son «responsables de su propio aprendizaje», afirman los responsables de Vittra. «Son capaces de aprender a aprender, de encontrar información, de resolver problemas y de reflexionar sobre su aprendizaje», aseguran. Los grandes pilares para su futuro.


Las seis promesas de Vittra

M. J. P-B. MADRID
1. Descubrir el método que mejor se ajuste a cada alumno: Los niños juegan y aprenden de la forma más adecuada a sus necesidades, curiosidad e inclinaciones.
2. Aprender a partir de la experiencia: Así se refuerza su motivación y se inspira su creatividad.
3. Comprender su propio aprendizaje: Los alumnos disponen de herramientas para adquirir nuevos conocimentos y profundizar en su comprensión de «cómo aprendo», lo que les capacita para aprender de manera más fácil y eficaz en el futuro.
4. Tener confianza en los alumnos y en sus aptitudes:Los estudiantes adquieren más conciencia de sí mismos, e su potencial y de su fortaleza. De manera que se enfrentan con gusto a los retos.
5. Desarrollar su capacidad de comunicación y de interactuar con otros: Los alumnos entienden las necesidades e intereses de los demás.
6. Hacerse con los medios necesarios para estudiar y trabajar en un entorno internacional: Los alumnos desarrollan un verdadero bilingüismo sueco-inglés, experimentando y estableciendo contactos internacionales a través de redes y programas de intercambio con el extranjero.