Hacía Otro Paradigma Educativo

No a la violencia sexual. No a la violencia física. No a la violencia psicológica. No más violencia contra la mujer

Hacía Otro Paradigma Educativo

Las personas fueron creadas para ser amadas y las cosas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es que las cosas están siendo amadas y las personas siendo usadas.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Nunca más llamaré puta a otra mujer. Nadie podrá convencerme en la calentura de no usar condon. Jamás me emarazaré por tener a un hombre a mi lado.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

"La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro ni que nadie sea tan pobre como para verse forzado a venderse"

domingo, 30 de marzo de 2014

Dos caminos hacía la justicia educativa

Fuente: TEDx 



Axel Rivas es un defensor de la educación pública como vehículo de justicia social y desde hace 15 años trabaja para reducir las inmensas desigualdades educativas en América Latina y en el federalismo argentino. Desde 2002 es Director del Programa de Educación de CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), una organización sin fines de lucro dedicada a mejorar el funcionamiento del Estado.

viernes, 28 de marzo de 2014

¿No ha llegado el momento de que alguién diga "Corte"?

Compartido por: Diego Lerner 




Video protagonizado por la actriz Keira Knightley. Campaña publicitaria lanzada en el Reino Unido con el objetivo de sensibilizar a la población sobre la violencia de genero. En apenas dos minutos de duración del anuncio, se puede ver a la protagonista de 'Piratas del Caribe' siendo golpeada por su pareja tras regresar de un rodaje. 
El anuncio, dirigido por el cineasta británico Joe Wright, concluye preguntando al espectador si no es hora ya de que alguien grite '¡corten!'. Knightley aseguró que quería formar parte de esta campaña porque, a pesar de que rara vez se oiga hablar de ello, 'la violencia doméstica tiene lugar en todas las capas de la sociedad'. La iniciativa parte de la organización de apoyo al colectivo femenino 'Women's Aid', que señala que cada semana dos mujeres mueren como consecuencia de la violencia machista. 
El material, hecho como parte de una campaña de apoyo a mujeres maltratadas, ha sido mostrado en cines y visto centenares de veces en Internet. 

jueves, 27 de marzo de 2014

Enseñar a pensar: filosofía en las aulas

Fuente: Tiching 
Fecha de publicación: 04-02-2014

¿La asignatura de filosofía debe limitarse a enseñar las diferentes corrientes de pensamiento que han tenido lugar a lo largo de la Historia? ¿O debe más bien centrarse en la formación del pensamiento lógico y la reflexión crítica de los estudiantes? Quizá debemos replantearnos el papel de esta asignatura en el currículo escolar para darle, por fin, el valor que se merece.
Filosofia | Tiching
Los niños, de manera natural, se pasan los primeros años de vida preguntándose por el porqué de las cosas. Es algo innato el querer conocer cómo funciona el mundo que les rodea, la curiosidad por saber hasta el último detalle. Si lo pensamos bien, esta postura no está tan lejos de la de los filósofos, tanto antiguos como contemporáneos, que basan sus reflexiones en la búsqueda de respuestas a determinadas preguntas. Sólo hay que saber aprovecharla.
La filosofía en las aulas puede convertirse en algo más que estudiar una larga lista de pensadores y sus diferentes teorías. Puede ser el espacio en el que los niños formen debates y se planteen dudas y conflictos que deban resolver tras una reflexión individual y, posteriormente, conjunta. O, mejor aún, llegar a ser una materia transversal que se utilice en las diferentes asignaturas.
Las virtudes de este tipo de actividades son innegables: permiten desarrollar la capacidad de criticar, de dialogar, de llegar a consensos. Cuestionar siempre lo que se da por hecho favorece el pensamiento crítico y es el camino para llegar a otras formas de ver el mundo. Es una forma diferente de fomentar la creatividad, que el niño utiliza para idear nuevas maneras de entender la realidad y de encontrar soluciones a los conflictos morales y éticos.
La filosofía no sólo se aprende, se practica
Para conseguir desarrollar todas estas ventajas recién enumeradas, deberemos dejar de lado en ocasiones la filosofía académica y centrarnos en el propio procedimiento del filosofar. La clave está en cambiar la metodología, haciendo hincapié en los procesos en sí mismos para que los estudiantes aprendan qué es la filosofía mediante la práctica.
Las diferentes formas de filosofar con los más pequeños deben variar según su edad y sus intereses, por lo que es conveniente adaptarlo al grupo con el que se trabaje. A continuación, te damos unas cuantas ideas, por si no sabes bien por dónde empezar esta aventura:
  • Una buena forma de comenzar, sobre todo con los niños de menor edad, es  mediante obras de arte. Se trata de, a partir de determinados cuadros e imágenes, reflexionar sobre lo que vemos y sobre lo que eso nos transmite.Un efectivo método para que los niños y niñas desarrollen su imaginación y aprendan a describir sus ideas y pensamientos.
  • Otra interesante técnica, es proponer un listado de conceptos abstractos o conflictos éticos (la familia, la justicia, el dinero…) como inspiración para una pequeña redacción individual
  • Si además se pretende fomentar el debate y la participación en grupo, en lugar de redacciones individuales puede ser muy productivo plantear la elaboración de murales conjuntos sobre esos temas. La complejidad de los diferentes asuntos requerirá una reflexión grupal previa y la llegada a un consenso para elaborar un trabajo que refleje las opiniones de todos los componentes.
  • El método más clásico, pero no por ello menos eficaz, es la creación de debates en clase. Para dar pie a las opiniones, podemos leer un relato en el que se plantee algún tipo de conflicto, o lanzar diversas preguntas al aire. Con esta práctica, además de enseñar a filosofar, se enseña el respeto al compañero, a conversar escuchando a los demás, y a llegar a decisiones conjuntas alcanzando un punto medio.Es conveniente responsabilizar a los estudiantes del buen funcionamiento del debate, mediante papeles rotatorios como un secretario que vaya escribiendo todas las ideas surgidas que se leerán al final a modo de conclusión, o una persona que vaya anotando los turnos de palabra para facilitar que todos escuchen a todos.

¿Te parece interesante esta forma de entender la filosofía en las aulas? ¿Cómo la aplicas tú?

lunes, 24 de marzo de 2014

Principales ventajas del homeschooling

Por: Oscar Manuel Fuentes
Fuente: Iberestudios
Fecha de publicación: 08-01-2014



La educación de nuestros hijos es una decisión muy importante. 
¿Escuelas públicas o escuelas privadas? Muchas familias están descartando la educación tradicional para sumarse a un nuevo modelo de enseñanza: el homeschooling.

El homeschooling es un método estudiantil muy parecido a la enseñanza tradicional, con la excepción de que se cursa en casa.

En cuestión de precios, el homeschooling, tiene un precio parecido a la enseñanza tradicional: se tiene que abonar una matrícula y se tienen que comprar libros.

El homeschooling es un método estudiantil relativamente joven en nuestro país y, por eso, muchos padres tienen dudas. En este artículo os detallaremos las ventajas e inconvenientes principales del homeschooling.


Ventajas
- Permite la enseñanza individualizada. Los padres pueden atender mejor a sus hijos, valorar el proceso de aprendizaje y reforzar aquellas materias que sean más dificultosas para el alumno.
- Los niños aprenden a su propio ritmo. A veces en clase, puede darse la situación de que los alumnos pierden el ritmo. Ya sea porque los profesores avanzan demasiado rápido o demasiado lento o, simplemente, porque a nuestro hijo le cuesta seguir el ritmo de los demás.
- Los padres pueden adecuar el plan de estudios que mejor se adapte a su hijo. De esta manera, pueden mejorar su éxito académico y mejorar su rendimiento.
- Los niños tienen una mejor adaptación con niños de otras edades, incluso con adultos. A causa de la ausencia de presión de grupo, los niños aprenderán a tomar sus propias decisiones.
- Y, por supuesto, los padres pasan más tiempo con sus hijos.

Desventajas
- El homeschooling requiere de mucho esfuerzo y dedicación por parte de los padres: preparación de materiales didácticos, corregir ejercicios, preparar exámenes…
- Los niños tienen más dificultades para poder cultivar nuevas amistades. Aunque para ello muchas familias apuntan a sus hijos a actividades extraescolares para fomentar la sociabilidad de sus hijos.
- Puede ser aburrido para los niños.
¿Qué opinas de esta nueva metodología? ¿Estás de acuerdo con las ventajas del homeschooling?

24 de Marzo - Día nacional de la memoria por la verdad y la justicia

En esta sección encontrarán recursos y sitios recomendados sobre la ultima dictadura militar ocurrida en Argentina (1976-1983) .

Esperamos que este material resulte de utilidad para enriquecer, profundizar e invitar a la reflexión acerca de esta fecha y sus implicancias educativas. Esperamos también que este sea un aporte valioso para la planificación de proyectos y el armado de materiales didácticos.

miércoles, 19 de marzo de 2014

El espejo cruel de los adictos a la belleza

Por: Fernanda  Sánchez
Fuente: La nación
Fecha de publicación: 18-03-2014


Con reality show propio, la pulsión de personas cada vez más jóvenes por las cirugías estéticas esconde la peligrosa utopía del cuerpo perfecto





Vengan, vengan aquí frente al confesionario-espejo. Miren esas arrugas como sables corvos justo en medio de las cejas, esas mejillas como bifes, ese mentón de marioneta. Vean, contemplen el espanto. ¿Cómo es que pueden salir así a la calle? ¿Acaso no se han visto bien? Ahora sigan hacia abajo, espantándose. Cuello, pecho, brazos, vientre, piernas. Que no quede detalle por exterminar de una sola mirada. Si de "cuerpo" a "puerco" se llega enrocando sílabas, entonces hagamos esa magia siniestra. Veamos lo "impuro" en nuestra anatomía, los errores de fábrica, todos nuestros pecados estéticos juntos. Y ahora, a confesar en voz alta qué no te gusta de vos.

Así se llama -Qué no te gusta de vos- un reality show que va por la pantalla de América los sábados a la noche y regala a sus participantes cirugías plásticas, tratamientos estéticos y hasta implantes dentales. Pero también, ¿por qué no soñar con un rediseño integral como ése al que se sometió la modelo Sharlot Shampéin? El punto es que el programa es otro más dentro de una genealogía de envíos por el estilo. Sólo que si antes los que contaban su "diario de cirugía" eran famosos, hoy el juego se abre al público. Todos son bienvenidos a esta suerte de Operación Bisturí, y basta con revisar la página de Facebook del programa para entender que es pasión de multitudes. "Espero ese llamadito que me va a cambiar la vida", anota una. "Hola, mi problema es que no me gusta mi cuerpo, estuve con depresión, me miro al espejo y no me gusta", anota otra.

Lo que de verdad impresiona es lo inexorable del planteo, que da por sentado que siempre hay algo -físico- que nos aleja de la plenitud. Y también, que eliminado ese ripio molesto la vida entera volverá a su lugar. Sé de qué hablo: hace siete años dirigí una revista dedicada exclusivamente a los tratamientos estéticos, quirúrgicos y no quirúrgicos. Pude conocer un mundo opaco para mí hasta ese momento: el universo de lo que Alex Kuczynski, periodista de The New York Times, llamó beauty junkies o adictos a la belleza. Mujeres y hombres que cifran en la tersura, la tonicidad y el "tamaño adecuado" (no importa si de nariz, de escote o de cintura) la clave de su felicidad. Van pues de "toquecito" en "toquecito", en un proceso de loca reconversión de sí mismos al que no por casualidad se denomina como al mismo procedimiento que se les da a los autos: tuneo. La vida vuelta rompecabezas: cuando su cuerpo dé con la pieza ausente, cuando tenga eso que "le falta", todo se iluminará. Lo dijo Christian Ferrer en La curva pornográfica: "El síntoma subjetivo de la actualidad se revela en la voluntad de huir del dolor, que se corresponde con el temperamento adictivo de esta época. El cuerpo devino un valor mercantil de primera importancia". De allí el furor por el quirófano y el gabinete, pero de allí también las "pacientes-shopping" (como llaman los cirujanos a las mujeres que van de profesional en profesional buscando quien les haga el "toquecito" número mil); las que, pasadas de operaciones, terminan encerradas y velando los espejos, y de allí la sensación de que paseando por determinadas calles de Buenos Aires nos cruzamos una y otra vez con la misma dama de edad incalculable. Una serigrafía de la belleza globalizada, más allá de cualquier tiranía del tiempo.

Por eso, y de nuevo, el programa es la anécdota, el detalle menor. Es la historia que se adivina a trasluz lo que importa. Y ésta habla de la epopeya de los cuerpos imperfectos que, con o sin cámaras de por medio, avanzan hacia el Paraíso de los cuerpos dignos de ser salvados, mediante sucesivas muertes y resurrecciones vía cirugía plástica. Hace ya tiempo que asistimos a la eclosión de esa belleza neumática que tan bien describió Aldous Huxley en Un mundo feliz: un ejército de cuerpos engañosamente lisos, elásticos y edición ilimitada en el que la expectativa de máxima es que no pueda "leerse" la edad, y la de mínima, que la data de nacimiento nos depare cinco o diez añitos más hasta la fecha de vencimiento. Porque de eso se trata todo, en definitiva. De la caducidad. Del cuerpo vuelto producto en una góndola, destinado a perder un día todas esas propiedades que lo hacen deseable. De huir como se pueda de la compactadora que nos espera cuando alcancemos el fin de nuestra "vida útil". A abalanzarnos pues sobre toda forma posible de reconfiguración, de estiramiento, de corte y confección. A no permitir que nuestro capital estético se licue así de rápido. De esto habla la antropóloga Paula Sibilia en El hombre postorgánico: "Las ansias de superar el cuerpo material provocan cierta repugnancia por lo orgánico en general, una especie de aversión hacia la viscosidad del cuerpo biológico". Vean si no ese video en YouTube en el que una clínica estética, para promocionar sus tratamientos pos- parto, muestra a una madre reciente hablándole a su recién nacida. "Hola mamá, hola estrías, hola hinchazón. ¡A mamá no hay ninguna ropita que le entre! ", le dice en un tono dulce que vuelve toda la escena doblemente atroz.

A las mujeres se las entrena desde pequeñas en el arte del destrozo del propio cuerpo y de la banalización de todo lo sagrado que hay en él. Y así, partidas en presas como un pollo (y donde las zonas a ponderar siempre las marcan otros: "¿pata o pechuga?"), salimos a la calle tan desnudas de nosotras mismas, tan divorciadas de lo divino que hay en nuestras geografías, que muchas terminan creyendo lo que les dicen. Que aquí sobra, y que allí falta. Que no habrá dolor, ni riesgos. Que se dormirán como Blancanieves bajo la luz incandescente del quirófano, y que un príncipe en bata blanca estará esperándolas del otro lado de la anestesia para despertarlas con un beso de amor.

Con Dios muerto hace rato, el cuerpo se convierte en el último refugio seguro, pero también en el envase condenado a rediseño perpetuo. Por algo, según los últimos datos de la International Society of Aesthetic Plastic Surgeons, en 2011 el aumento de busto fue la cirugía más pedida, en segundo lugar, en el mundo y más de un millón de mujeres ingresaron siliconas en sus cuerpos. En la Argentina, que figura entre las 25 naciones más "cirugeadas" del mundo, hace rato que muchas adolescentes piden "las lolas" o "la lipo" como regalo de cumpleaños. Con la misma ligereza con la que al grito de "porfis" maúllan por un nuevo par de zapatos o un viaje a Disney.

Hace días, un proyecto de ley impulsado por la diputada Mara Brawer proponía prohibir las cirugías estéticas en menores de 18 años. Claro, fue recibido críticamente por gran parte de la corporación médica. Algunos profesionales adujeron que la norma impediría el acceso a la cirugía a adolescentes con orejas en forma de asa o chicas con mamas tan enormes que les generan dolores de espalda. Pero cualquiera que haya transitado consultorios de cirujanos plásticos sabe que es muy otro el perfil de las chicas que circulan por allí. Suelen ser "divinas" y estar acompañadas por sus mamás, casi siempre pacientes de ese mismo cirujano. Cualquiera que haya estado por allí sabe, también, que de no haber adultos responsables y éticos cerca, ninguna norma impedirá que ese cuerpo todavía en formación entre y salga del quirófano cuantas veces quiera, como lo hizo la famosa con nombre de brindis. Porque el problema no es, claro, la cirugía; es poner en la carne lo que está en algún otro lado, fuera del alcance de la balanza y el centímetro. Es pedirle a un par de pechos tamaño tortuga laúd la seguridad que se escapa, el amor que no llega, el trabajo que nunca vino. Es, en última instancia, sucumbir al espejismo colectivo. Y todo para terminar descubriendo -después del corte, la sangre y los dolores- que el espejo no refleja nada más que lo que habita en nuestra propia mente.

martes, 18 de marzo de 2014

"No ever" Campaña escocesa destinada a abordar la problemática del abuso

La campaña de televisión “No Ever”  lanzada por la policía Inglesa es la primera destinada a abordar las actitudes sociales en torno a los abusos.
La campaña toca temas tales como el sin sentido de que actitudes como vestirse provocativamente, estar borracha o coquetear con los hombres sean factores contribuyentes a un abuso. El enfoque pretende que la gente desafíe los prejuicios arraigados que muchas personas tienen hacia las mujeres que han sido abusadas.
Treinta y un segundos que trascienden la problemática inglesa y nos permite traerlo a la nuestra.


domingo, 16 de marzo de 2014

MAN: la crueldad del hombre representada en un dibujo animado

MAN un corto animado que muestra la crueldad del hombre en su trato a la naturaleza.
No dejes de verlo y de compartirlo, ayúdanos a crear conciencia 

viernes, 14 de marzo de 2014

ESCUELAS PÚBLICAS, VICIOS PRIVADOS

Por Bruno Bauer
Fuente: Panamá revista
Fecha de publicación: 20-02-2014



Todos amamos la escuela. Todos la recomiendan: el delincuente arrepentido, el analfabeto exitoso, el empresario del capital humano, el activista de la igualdad, el sociólogo, el policía, el gobierno y la oposición, la ONU y Biondini. Con la sola excepción de las grises oficinas argentinas de Teoría Crítica S.A., todos amamos la escuela ¿Por qué?

La escuela es la institución culpable en la joven democracia argentina. Por eso nadie la culpa.

Desde que se abrió el cauce de la opinión, el debate público ha carcomido cada pilar institucional conocido: desde el mercado como asignador de recursos hasta los “derechos humanos de los delincuentes”, desde las Fuerzas Armadas hasta la Asociación Madre de Plaza de Mayo. Todos tuvieron su juicio. La escuela, no. Se apuntó a docentes vagos, maestros violadores, jóvenes apáticos, estudiantes hiperpolitizados, gobiernos desidiosos. Pero a la escuela no.

Curiosamente, la misma sociedad que pondera a la escuela hasta el hartazgo busca verdad y conocimiento en otras fuentes. La Iglesia de Francisco o la de Ravi Shankar, o ambas. Las redes sociales, los diarios y los noticieros o los programas dedicados a criticar a redes, diarios y noticieros. Incluso esos competidores se cuidan mucho y no olvidan saludar a su ya viejo rival: la escuela.

Una posible explicación de ese consenso puede ser la economía, estúpido. El sistema educativo moviliza cientos de miles de rocas y evitas en subvenciones, becas, sueldos, cuotas y licitaciones. Sin embargo, industrias más rentables, como la minería a cielo abierto o el cultivo de transgénicos, han sido objeto de impugnaciones multitudinarias, encabezadas por esos empresarios de las buenas intenciones que blanden el pellejo de un oso o de un qom. La escuela no.

Deberemos, entonces, buscar la causa en el plano de lo político, de lo simbólico. Y ese símbolo, que cristalizó a lo largo de un siglo, emergió claro como un témpano en aquella Carpa Blanca docente: el sarmiento amordazado. La fórmula sarmientina, esa ecuación de fe que homologa educación = progreso = igualdad.

“Sarmiento”, no el hombre sino el signo homérico que es muchos hombres, pensó a la escuela en relación con un país en rápida carrera hacia el capitalismo. En un territorio fértil de negocios pero flaco de instituciones, la escuela debería disciplinar a nativos e inmigrantes para el mercado de trabajo y, eventualmente, para la guerra. Se trataba de crear una “sociedad disciplinaria” que “ordenara los cuerpos” y todo eso que ya leímos y olvidamos. Era un mecanismo tan exitoso que muchos docentes podían considerarse de izquierdas y el sistema educativo seguía siendo de derecha. Bastaba forcluir la disciplina para reivindicar la integración social e invertir el sentido causal: la prosperidad, que era una premisa en el plan original, ahora pasaba a ser una consecuencia del sistema educativo. Al final, casi todos los docentes eran de alguna izquierda y el sistema seguía siendo de derecha. Pero ya no importaba.

No importaba porque, durante todos estos años, los golpes del Estado y los zarpazos del Mercado nos fueron transformando. La robótica y la licuación de activos expulsaron a miles de trabajadores disciplinados a un submundo de quioscos y remiserías, mientras una economía en constante tercerización reclamaba trabajadores no tan disciplinados, como vigiladores, transas, telemarketers o prostitutas de lujo. Las tecnologías en comunicación abrieron nuevas fuentes para informarse y la farmoquímica brindó nuevas maneras de amoldar la conducta. Cada vez son más las cosas que esperamos que alguien o algo haga por nosotros. Somos cada día más felices, más inútiles, más ansiosos, más pobres. Más democráticos.

La sociedad se hace líquida, lo material se desvanece en el aire. Es de esperar que las viejas instituciones retrocedan, se relativicen, como los partidos políticos o los clubes. Pero no, la escuela no. La escuela crece, se hincha. Cientos de egresados en ciencias de la educación ocupan ministerios para convocar a más egresados en ciencias de la educación. Los profesorados se llenan de jóvenes en busca de un título docente que los salve del pleno empleo salvaje, ya no tan pleno, por otra parte. La universidad de masas, incapaz de colocar a todos sus egresados en la investigación, arroja manojos de licenciados y doctores a institutos de capital y del conurbano. Se combate la deserción estudiantil, palmo a palmo, vaciando de sentido programas y reglamentos. La malla escolar se estira hasta los bordes de la sociedad y allí se sujeta con anzuelos atractivos como la AUH o Conectar Igualdad. Los desinvertidos pasillos escolares se llenan de alumnos que no saben qué hacen allí y docentes que ya lo olvidaron. Los micros anaranjados obstruyen el tránsito, el sistema escolar complica los presupuestos, los sindicatos negocian las paritarias. Pero nadie cuestiona al colegio. No, a la escuela no.

¿Por qué una sociedad que se desterritorializa abraza así a una institución de otra época? Porque alguien quiere pensar en los niños. La vida moderna nos permite deconstruir nuestra edad y reconstruirla a gusto, pero nadie renuncia al ciclo de la fertilidad. El culto al amor desgarró a la monogamia y la familia nuclear, pero los hijos siguen allí. Se extienden los espacios de ocio, se extiende la vida sexual y la jornada laboral, y ya no hay tiempo para esos hijos que nadie renuncia a tener. Y mientras los gimnasios y boliches se llenan de adolescentes cuarentones, los otros adolescentes necesitan algún container en dónde estar. Los clubes faltan, la calle asusta. La escuela es la solución. La palabra “contención” se grita crecientemente en jornadas docentes y programas curriculares. Las aulas ablandan sus bordes duros para llenarse de amor y comprensión. En algunos colegios VIP de Zona Norte ya se derrocó al racionalismo con cursos sobre el arte de vivir, sobre la educación en la intuición, etc…

Pero este sistema de guarda es demasiado complejo y pesado ¿Por qué un colegio que debe “contener y dar amor” insiste patéticamente en evaluar y disciplinar? Por la formula sarmientina. A la juventud eterna de nuestra sociedad la pagamos con hijos desbandados y pobres sin destino. Pero confiamos en que la escuela lo solucionará. Porque, no importa lo que pase, hagamos lo que hagamos, educación = progreso = igualdad. En medio de la crisis, nos aferramos a esa extraña homonimia institucional que dice que un colegio más es una cárcel menos. Sostenemos a la escuela con la esperanza de quien arma un espantapájaros para ahuyentar a los cuervos fatales de la violencia y la pobreza. La escuela como un talismán. Pero cada talismán esconde un terror y tras la escuela está el pánico de esos hijos que no podemos cuidar, de esos pobres que no sabemos en dónde poner. Queremos a la escuela para no pensar por qué la queremos. Dejamos a nuestros hijos en la puerta y nos alejamos rápidamente de esos pasillos con olor a baldosa y lavandina. Defendemos a la educación con la condición de no hablar de ella. De la culpa que la sostiene. Por eso no la culpamos: porque la escuela es la institución más culpable en la joven democracia argentina.

lunes, 10 de marzo de 2014

Polémico "homenaje": disfrazados de obreros piropean a las mujeres

Por. Sofia Taruella
Fuente: DiarioVeloz
Fecha de publicación: 08/03/2014


Fue en el Shopping Alto Palermo para celebrar el Día de la mujer. ¿Es necesario utilizar una de las situaciones más incómodas para "agasajarnos"?
Polémico homenaje: disfrazados de obreros piropean a las mujeres

Bajo la consigna de "estamos piropeando", el Shopping Alto Palermo no tuvo mejor idea que homenajear a las mujeres en su día con un stand donde un grupo de actores disfrazados como obreros de la construcción "piropean" a las mujeres que pasan.
En el último piso del centro comercial ubicado entre las Avenida Santa Fe y Coronel Díaz, en el barrio de Palermo, los caballeros -atractivos y sin manchas ni sudor- recitan versos a cada joven, madre o abuela que pasa frente a sus narices.

La situación es tragicómica. El Día de la mujer fue creado en homenaje a las que lucharon y luchan para tener una participación igualitaria en la sociedad. El hecho de que se nos pretenda agasajar recreando una de las situaciones más incómodas que reafirman la aún presente desigualdad en el trato entre hombres y mujeres, es patético.

Un piropo es una frase sugestiva que un hombre le dice a una mujer que no conoce en público. ¿Se supone que, aunque no hayamos pedimos nada ni nos interese la evaluación de ese desconocido sobre nuestro propio físico, debemos sentirnos halagadas?

En la cotidianeidad, las mujeres nos tenemos que resignar a recibir comentarios no deseados en la calle que te ponen en una situación de incomodidad, de malestar y a veces de miedo. Pasar por una obra en construcción, como la escena de este caso, y sentir que hay que pasar rápido porque te van a mirar de arriba abajo, sobre todo en la cola y en las lolas, es una experiencia que puede ser todo menos placentera.

Utilizar este momento de incomodidad para homenajearnos me parece repudiable. No importa si es piropeador es gordito y feo, o alto de ojos azules. Se trata de naturalizar una situación inequitativa que nos reduce a un papel de resignación.

A vos, ¿qué te provoca este "saludo"?

domingo, 9 de marzo de 2014

Un plan B para salvar al mundo

Fuente: TedX Rosario
 

viernes, 7 de marzo de 2014

Cinco por ciento (Andy Freire TEDx RiodelaPlata)

Fuente: Tedx Río de la Plata

miércoles, 5 de marzo de 2014

Escuelas Waldorf y Montessori, otra forma de educación

Fuente: La voz
Fecha de publicación: 02/03/2014
En los últimos 15 años, aumentó de manera notable en Córdoba la demanda de escuelas no tradicionales. Las familias buscan instituciones desestructuradas, adonde los niños concurran con placer y disfruten su aprendizaje.


“O lo educan ustedes o lo saco del sistema”. Así se presentó una mamá a un centro de educación alternativa de la ciudad de Córdoba. Estaba enojada con la experiencia anterior en colegios tradicionales. La familia buscaba una escuela distinta; un lugar donde su hija se sintiera feliz, lejos de lo que consideraba un perimido modelo de enseñanza. Una escuela más cercana a la naturaleza, el arte y los sentidos que a la tecnología y los estímulos virtuales. Un aprendizaje que siguiera el ritmo del desarrollo del ser humano, para que el conocimiento sea una parte del proceso, no el todo.
Los centros de educación alternativa aparecieron hace 15 años en la provincia, pero su cantidad aumentó exponencialmente en los últimos tiempos a pesar de que la mayoría no cuenta con certificación oficial del Ministerio de Educación.
El último impulso lo dio, quizás, el documental argentino La educación prohibida, que a mediados de 2012 se reprodujo en YouTube a una velocidad increíble: 4,5 millones de veces en dos meses (hoy tiene 8.714.199 reproducciones).

La película cuestiona con dureza el sistema educativo tradicional y propone un cambio de paradigma para terminar con un estilo casi prusiano (según se infiere del filme) de enseñar y aprender. Dirigido por un joven de 24 años que se valió del crowdfunding (financiación colectiva por Internet) y con licencia Creative Commons (cualquiera es libre de verlo, descargarlo, copiarlo, reeditarlo), el documental critica la currícula escolar, las calificaciones, los uniformes, los horarios y la obligatoriedad de la asistencia; y muestra experiencias exitosas de educación no convencional en distintas partes del mundo.
 En Córdoba
“El interés en la pedagogía Waldorf se ha incrementado de manera notable en los últimos años en Córdoba”, asegura Marta Fernández Pico, fundadora del Jardín de Infantes Puente de Estrellas, ubicada en el barrio Villa Belgrano. La institución, la única de este tipo en la ciudad Córdoba, se creó en 2003 y recibe cada vez más padres interesados en una “educación diferente”. Muchos son parejas jóvenes que buscan salir de las estructuras y practican una vida sana, en contacto con la naturaleza. Puente de Estrellas (jardín y primaria), con 120 alumnos, ya tiene inscriptos para 2015.
 La educación alternativa por dentro
En la provincia hay siete centros educativos que siguen la pedagogía Waldorf, creada a principios del siglo 20 por el filósofo austríaco Rudolf Steiner. Esas escuelas se encuentran en Córdoba Capital, Saldán, Santa Cruz del Lago, Villa General Belgrano, Capilla del Monte y Villa de Las Rosas. También hay dos que utilizan el método de la genial pedagoga italiana María Montessori en la ciudad de Córdoba y en Agua de Oro.
La mayoría de ellas (a excepción de la escuela El Trigal, de pedagogía Waldorf, en Villa de las Rosas) no está adscripta al Ministerio de Educación de la Provincia.
Los alumnos rinden libre al finalizar la primaria y al concluir sexto año del secundario. Los padres llegan buscando una educación personalizada, centrada en el respeto, la libertad, el desarrollo de las potencialidades y el aprendizaje. Algunos chicos vienen de fracasar en otras instituciones (algunos hiperactivos se encuentran muy a gusto en estos espacios creativos). Otros acceden por recomendación de padres y amigos y hasta hay casos en que acuden desescolarizados, enojados con el sistema oficial.
“Las escuelas hoy son lo más parecido a una cárcel”, plantea Lucía Mengo, del Centro Integral El hogar de Ana y Giuseppe, que trabaja con el modelo montessoriano en barrio El Refugio, en Quintas de Argüello. Por eso, la institución que dirige se asemeja lo más posible a una casa, sin bancos, recreos ni timbres. Allí se siguen las ideas de Montessori, quien promovía en los inicios del siglo 20 un método que se expandió por el mundo basado en el aprendizaje por uno mismo y al ritmo de sus propios descubrimientos.
Las escuelas con modelos de enseñanza alternativa consideran que el ser humano nace con la capacidad de aprender y la necesidad de descubrir.
En la época de la intelectualización precoz, estas experiencias priorizan la observación y la experimentación. En las Waldorf se respetan las edades y los ciclos naturales de desarrollo del ser humano: no se enseña a leer y a escribir, por ejemplo, antes de que el organismo del niño esté preparado para ello. Lo mismo ocurre con las operaciones matemáticas. Los padres tienen que acompañar el proceso y en algunos casos estar dispuestos a transformarse o cambiar hábitos. Esto implica mantener una serie de pautas: comer sano, dormir suficiente, jugar y evitar la televisión y las computadoras.
“No todas las familias ni los chicos se adaptan a un modelo u otro. Todas las formas son válidas”, advierte Cecilia Cerdá, maestra de jardín de Puente de Estrellas.
Las escuelas alternativas se diferencian de las tradicionales –aseguran sus partidarios– por poner el foco en el individuo, en la autonomía, en los valores universales, el ambiente y la libertad. En algunas, no hay boletines ni calificaciones. Tampoco recreos, ni timbres o uniformes, ni bancos en fila. No se promueve la competencia entre alumnos.
“Salen fuertes, preparados. Cuando el niño siente la autovalía, tiene seguridad interna, va encontrando sus capacidades y despertándolas también”, plantea Alicia Buri, maestra de primaria de Puente de Estrellas.
La pedagogía propuesta por Steiner apunta a respetar el proceso de desarrollo de los niños para que no pierdan su curiosidad innata y su capacidad de absorber conocimientos a través de la experimentación y el contacto con la naturaleza.
Las tablas de multiplicar no se aprenden de memoria, y la lectura y la escritura llegan de forma natural, a través de cuentos, de la pintura, de la música.
Para dictar las clases en centros de pedagogía Waldorf, los maestros se forman en un seminario dictado por docentes de las escuelas ya existentes, que se realiza, desde 2004, en Mendiolaza. Cada año hay más interesados.
 Todos distintos, todos capaces
“En las otras escuelas todos tienen que ser iguales. Acá respetan más tu personalidad, tu forma de ser, tus gustos, tus habilidades. No somos todos iguales”, dice Andrés García (17), futuro estudiante de Abogacía, que cursó el secundario en la Escuela Waldorf Aurora, de Villa General Belgrano.
A este centro educativo que funciona desde hace 14 años, asiste un centenar de alumnos. Los niños que concluyen sexto grado rinden libre en la escuela San Martín de esa localidad, y los del nivel medio lo hacen dos veces al año en el Liceo Militar General Paz, a través del Sistema de Educación a Distancia del Ejército Argentino (Seadea).
“Valoro el enfoque más artístico y personal de las cosas, no es una educación que trate de unificar, sino que se contemplan las características personales”, asegura Milena Moria (18), también alumna de Aurora.
“Es bárbara la experiencia. El objetivo no es incorporar contenidos sino generarles inquietudes y mucho entusiasmo para lo que vendrá después. Aprenden a través del movimiento, de los colores, de dibujos, de la música y la pintura. A las tablas, las aprenden cantando y saltando la soga. Lo mejor es que los chicos van y vuelven contentos de la escuela”, subraya Mariana Taglioretti, mamá de una niña del primario que asiste a Aurora.
Milagros Martín (17) pasó por todo tipo de colegios, públicos, católicos, privados exclusivos en la ciudad de Córdoba y en Rosario, hasta que llegó al establecimiento de Villa General Belgrano. “No sólo crecemos en el aspecto intelectual o artístico, sino también en el humano. La relación que hay entre un profesor y el alumno es más cercana”, rescata.
Federico Boretti (17) empezó tercer grado en una escuela de pedagogía Waldorf. “En las otras escuelas me sentía incómodo, no tenía ganas de ir. Acá te dejan ser. Es más divertido e interesante”, opina. Su compañero Nahuel Distefano (17) cree que en este tipo de escuelas se pueden desarrollar las capacidades individuales.
Liliana Trucco y Dante García son padres de tres adolescentes que cursan el secundario en Aurora. La pareja asegura que la elección de una educación alternativa les cambió la vida. “Es otra mirada del ser humano. Desde lo educativo, respetan los tiempos de cada chico. Respetan la individualidad y trabajan la voluntad de la persona (...) Tienen contacto cercano con la naturaleza, trepan árboles, cavan pozos, hacen barro y la huerta. Mis niños fueron felices”, cuenta Liliana.
Cecilia Kholmeyer agrega: “Es lo que queremos: que no sea un tedio ir al colegio”.
María Antonia González y Oscar Nadra son padres de un adolescente que comenzó en este tipo de escuelas a los 4 años. Ahora tiene 14 y nunca quiso faltar. “Nunca hubo episodios de violencia. Acá ni se sabe lo que significa la palabra bullying ”, subrayan.
Docentes y padres aseguran que al egresar los chicos están preparados para adaptarse a cualquier institución. Marco Antonio (56), que trabaja como docente hace 30 años con la pedagogía Waldorf, asegura que el método permite ver al ser humano “como una obra de arte”.
Para la maestra Andrea Rosenberg, de Aurora, “que sea una escuela ‘libre’ no quiere decir que no haya reglas o que los chicos hagan lo que quieran, sino que puedan hacer lo que corresponde a cada momento”.
“La diferencia más grande con el método tradicional es que se respeta al niño como ser individual, junto con su maduración, con su crecimiento físico”, plantea Christine Kruse, directora del primario de Aurora. En la escuela tradicional quizás nos abocamos más a la transmisión de contenidos y no al respeto del individuo, que tiene capacidades y dificultades”, agrega.
 Montessori, maestra
“María Montessori trabajó en dos líneas: educar para la paz y cuidar el medioambiente”, explica Lucía Mengo, fundadora del centro integral montessoriano El hogar de Ana y Giuseppe, en barrio El Refugio, Córdoba. “El docente es un guía, un observador que acompaña”, agrega. El modelo difiere del Waldorf. El de Montessori es similar al de las escuelas rurales, con salas que comparten chicos de diversas edades (los más grandes ayudan a los más pequeños) y ciclos que parten desde los 45 días de vida hasta los 18 años. No hay timbres, no hay bancos, las escuelas se parecen a una casa de familia. Ingresan a las 9; no hay actos ni “formación militar” frente a la Bandera; no hay notas ni evaluaciones. Se trabaja en el piso, hacen yoga, utilizan materiales nobles. “Los verdaderos maestros son los compañeros”, dice Mengo. Las libretas son conceptuales que indican los logros. La educación se completa con la Escuela para Padres, que se reúnen una vez por mes y donde no se habla sobre los niños, sino sobre los límites y las inseguridades.
 “Los padres buscan una educación más humana”, por Miguel Ortiz
En Villa de las Rosas, unos 15 kilómetros al noreste de Villa Dolores, funciona la escuela El Trigal, basada en la pedagogía Waldorf y creada hace 16 años. Asisten alrededor de 90 niños a una sala integrada de jardín (3 a 6 años) y al primario, de primero a sexto grado. Para el año que viene, proyectan la creación del nivel secundario.
“Los padres se acercan a esta escuela buscando que sus hijos reciban una educación con una mirada más humana, que tengan mayor contacto con la naturaleza y que aprendan valores que les sirvan para la vida. Muchos se van de los hiperestímulos de las grandes ciudades y piensan en cambios de vida integral”, cuenta Anahí Verónica Crivelli, docente del nivel inicial.
A la escuela (la única en su tipo adscripta en el Ministerio de Educación provincial) casi no asisten lugareños. En su mayoría son hijos de familias provenientes de las grandes ciudades, cuyos padres en muchos casos eligieron radicarse en el lugar por la existencia de El Trigal.
“Creo que los niños obtienen con esta pedagogía mucha tranquilidad, la posibilidad de disfrutar del juego, de aprender todas las disciplinas de una manera más alegre y creativa porque aquí el aprendizaje gusta y no genera tensión”, explica Crivelli.
Los egresados de esta escuela ya son unos 100 y se insertan en las escuelas comunes de la zona. “Nuestros egresados son alumnos muy despiertos y críticos, se pueden exponer sin vergüenza para manifestar su opinión. Si bien no les cuesta el paso a la escuela común, es cierto que deben adaptarse a un sistema más duro, basado en lo racional y no en lo creativo y emocional”, subraya la maestra.
La escuela tiene una estructura horizontal y democrática. Cuenta con una comisión directiva integrada por padres y docentes. El director es elegido cada dos años por sus pares (maestros) con el fin de rotar la responsabilidad.

martes, 4 de marzo de 2014

Llegan a España las bosque-escuelas alemanas

Fuente: ABC
Autor: Carlota Fominaya


Barro, lluvia y árboles... en lugar de libros, pizarras y clases cerradas. Las Bosquescuelas o escuelas al aire libre para segundo ciclo de Educación Infantil (alumnos de 3 a 6 años) llegan a España. Este modelo educativo, ya asentado en el norte de Europa, en Estados Unidos y Asia, supone una alternativa innovadora donde los niños aprenden el currículo escolar en la naturaleza, en lugar de en clases cerradas. El objetivo es inaugurar la primera Bosquescuela para el curso 2015-2016 en algún lugar de la Sierra de Madrid. Una de las madrinas del proyecto es Odile Rodríguez de la Fuente, directora de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, quien explica así las bondades de esta alternativa: «Los niños que se educan al aire libre aprenden con modelos que despiertan e impulsan su espíritu emprendedor, tienen mucha empatía, fortalecen su autoestima, desarrollan su creatividad y valoran muchísimo el trabajo en equipo».
El currículo del segundo ciclo de Educación infantil marca objetivos claros en el aprendizaje de la lectura y la escritura, las habilidades numéricas, la expresión plástica o la iniciación a la lengua extranjera que no faltan en Bosquescuela. «No pierden nada por estudiar aquí, hemos adaptado el modelo educativo de Bosquescuela al sistema educativo español para que esta sea una alternativa pedagógica viable que responda a las exigencias de este país. Ya tenemos la autorización de la Consejería de Educación de Madrid», asegura Philip Bruchner, educador infantil con más de diez años de experiencia en la educación al aire libre y otro de los promotores de Bosquescuela. «Además el movimiento en espacios al aire libre favorece la integración sensorial, y la naturaleza representa el entorno perfecto para que los niños alcancen este grado de desarrollo neurológico imprescindible para la comprensión y procesamiento de estas materias».

Metodología

Las escuelas al aire libre, continua Bruchner, encuentran en la naturaleza un entorno lleno de recursos educativos. «Se puede correr, trepar, saltar, sentarse, columpiarse, arrojar objetos sin peligro, encontrar escondites, inventar, explorar y observar los cambios del paisaje», relata. «Pero también se hacen talleres de papel, física, música, plástica y filosofía en los que se incorporan estos y otros recursos», añade. Estas vivencias en la naturaleza se complementan, prosigue, «con visitas semanales a lugares en la ciudad, como museos, bibliotecas, o sitios donde hay ente trabajando, etc.». Esta metodología, puntualiza Rodríguez de la Fuente, «es una manera excelente de preparar a las próximas generaciones de niños para abordar con éxito los nuevos desafíos de la sociedad. Que sean personas respestuosas con el medio en el que viven y conscientes de la necesidad de optimizar sus recursos, se sientan conectados con la tierra, y puedan potenciar al máximo sus aptitudes mediante el desarrollo de sus capacidades». «El niño es el protagonista de su desarrollo», concluye.

sábado, 1 de marzo de 2014

La era digital exige una educación alternativa

Fuente: El Toque
Fecha de publicación: 05/02/2014
El desafío de la era digital obliga a las escuelas a desarrollar un modelo alternativo al actual, con un profesorado que incorpore las nuevas tecnologías a su labor y encare una pedagogía más crítica.
RNW*


Una de las principales conclusiones de la última edición del Foro Mundial de la Educación es que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) deben servir para la construcción colectiva del conocimiento, a partir de la renovación pedagógica, y no para perpetuar lo peor del sistema educativo imperante.

“Estamos hablando aquí de la ofensiva de los mercados a los que quieren inmiscuirse en la educación, la venta a través de las TIC”, dice Guadalupe Jover, coordinadora de la Plataforma Ciudadana por la Escuela Pública.

Por su parte, Jaime Martínez Bonafé, de la española Universidad de Valencia, agrega que “la pedagogía sigue siendo autista, obsoleta, porque antes desde las aulas se explicaba el mundo, mientras que ahora lo que está en la teoría de la razón son los grandes centros comerciales”.

Su preocupación, dijo, es que las TIC “solo cambien la herramienta y no el contenido educativo”.

Para docentes de diferentes regiones, lo ideal es que los currículos contribuyan al crecimiento de las personas y a su emancipación, como defendía el brasileño Paulo Freire (1921-1997), uno de los teóricos de la educación más innovadores del siglo XX, que representó en la docencia lo que la Teología de la Liberación en el catolicismo.

Promotor de fórmulas no ortodoxas para el aprendizaje, basadas en la libertad, y muy preocupado por la promoción de la igualdad a través de la educación, promoviendo el acceso de los oprimidos a las escuelas, sus postulados marcan la educación alternativa.

Precisamente, inspiradas por Freire, dos educadoras argentinas, Carla Azul Cassineiro y Laura Mombelli, recorrieron una gran distancia desde su país para participar en el Foro Mundial de la Educación. Ambas son educadoras populares en La Cava, el segundo barrio pobre mayor de Argentina, en Buenos Aires.

Sus alumnos tienen acceso al mundo digital, pero muchas de sus familias se las ven y se las desean para comprar alimentos y obtener trabajo, lo que les empuja a la violencia.

Cassinerio destacó que el gubernamental programa de Asignación Universal por Hijo, que desde hace cinco años subsidia a las familias argentinas con ingresos inferiores al salario mínimo con unos 31 dólares por cada niño o niña, a cambio de que permanezcan escolarizados, se ha convertido “en una ayuda a la integración y contención social”.

A diferencia de América Latina, la segunda región más urbana del mundo, en África la educación atiende a una población que en un 60 por ciento es rural, dice Aidil de Carvalho Borges, la gestora de proyectos para la reforma del sistema educativo de Cabo Verde.

Esa realidad, explicó, “acentúa cada día las desigualdades de todo tipo, más aún en cuanto a las tecnologías a las que se tiene acceso solo en los espacios urbanos”. Eso atenta lo que debe ser una prioridad de la educación, “que todos los niños y niñas, no importa donde vivan, tengan los mismos derechos”, afirmó.

“Cada vez crecen las necesidades y las exigencias”, dijo la funcionaria del caboverdiano Ministerio de Educación. “En algunos países puede existir algún político deseoso de modificar la situación, pero creo que solo los movimientos sociales radicales podrán traer cambios o, al menos, concesiones en la educación”, afirmó.

El presidente del Instituto Paulo Freire, Moacir Gadotti, sostuvo que “la escuela necesita discutir el país que desea, el barrio que quiere, porque no se puede tener miedo a ser libres”.

El educador también se refirió al nuevo movimiento brasileño de los “rolezinhos”, jóvenes de la periferia que ocupan en grupos los espacios de ocio, especialmente los centros comerciales, después de que algunos de ellos, en su mayoría afrobrasileños y pobres, fueron expulsados de uno de estos establecimientos a fines de 2013, en São Paulo.

“Estos jóvenes tienen aspiraciones, quieren participar en el nuevo Brasil”, dijo Gadotti. “Los jóvenes están en las redes sociales y es una realidad que los políticos frecuentemente ni entienden ni atienden”, dice.

El educador popular Alberto Croce, fundador y presidente de la Fundación SES ( promueve la inclusión de jóvenes con pocos recursos ) cree que los “rolezinhos” buscan desafiar al sistema, en movimientos que conectan con las protestas contra la exclusión educativa y social de estudiantes de países como Chile o Colombia.

Croce señaló que es verdad que los pobres viven ahora mejor en América Latina, pero también es cierto que aumentó la desigualdad en la región más desigual del mundo.

La tensión de los modelos educativos de las escuelas de las grandes ciudades y en los suburbios, en cierto modo, refleja las contradicciones de esa desigualdad.

Los centros educativos generales priorizan el modelo neoliberal de preparar al alumnado para el mercado laboral, pero en las periferias se resisten a ese esquema, porque sienten que los discrimina y los invisibiliza.

“Una de las claves de la educación es el respeto a la diversidad. Cuando la educación valora las diferencias culturales, las integra y las incorpora, podemos hablar de educación de calidad”, aseguró.

“La inclusión digital es un fenómeno que está presente” en la sociedad, dijo. Antes la preocupación de los jóvenes era obtener unos zapatos de moda, “ahora es comprar un teléfono celular, hay indudablemente un cambio”, comentó, porque “tener acceso a la tecnología es un valor”.

Para el especialista, los jóvenes escogieron el móvil, el dispositivo más personal, para acceder a las TIC. “La inclusión tiene limitaciones, pero sin duda ha generado una transformación”, dijo Croce. Una transformación a la que la educación no puede estar de espaldas.

*Con información de la agencia IPS.