Hacía Otro Paradigma Educativo

No a la violencia sexual. No a la violencia física. No a la violencia psicológica. No más violencia contra la mujer

Hacía Otro Paradigma Educativo

Las personas fueron creadas para ser amadas y las cosas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es que las cosas están siendo amadas y las personas siendo usadas.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Nunca más llamaré puta a otra mujer. Nadie podrá convencerme en la calentura de no usar condon. Jamás me emarazaré por tener a un hombre a mi lado.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

"La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro ni que nadie sea tan pobre como para verse forzado a venderse"

domingo, 24 de abril de 2016

#conexiónreal



El cortometraje "Conexión real" protagonizado por Guillermo Francella y su hijo Nicolás forma parte de una campaña de una marca de ropa que busca generar conciencia sobre el uso de la tecnología. El emotivo trabajo fue seleccionado para participar en el Festival de Cannes

El emotivo video intenta hacer que la sociedad tome conciencia de cuánto nos aleja el permanente uso de las teconologías de nuestra familia, amigos y otras personas sin darnos cuenta.
La campaña se llama “Conexión real” y muestra distintas escenas de la vida cotidiana que llaman la atención a Francella padre mientras va a buscarlo en el auto. En el camino ve por ejemplo, a un no vidente intentando cruzar la calle siendo ignorado por el resto que está concentrado en su celular, a una pareja besándose mientras el chico está concentrado en sacar una foto con el celular y a padres que se pierden infinidad de momentos con sus hijos por estar perdidos con los teléfonos celulares.

viernes, 8 de abril de 2016

Los experimentos que demuestran que es posible quitar los deberes

PorDaniel Sanchez Caballero
FuenteEl diario
Fecha de publicación04/04/2016


  • Cuatro centros que utilizan metodologías educativas alternativas a la tradicional han erradicado (o nunca tuvieron) las tareas en casa
  • "Las editoriales han hecho mucho daño porque ofrecían muchas cosas, y los profesores hemos tenido algo de culpa también", admite una docente
  • La combinación de un currículo muy extenso con la obligación de completar todas las tareas que proponen los libros dificulta completar el curso sin acompañar las clases de deberes


Sin deberes, o con los mínimos, también se progresa por el sistema escolar. EFE


En los últimos tiempos se ha reabierto el debate. Las familias agrupadas en Ceapa, la confederación estatal laica de Ampas, no los quieren. Han pedido que se retiren por sistema para las edades más tempranas porque, afirman, generan desigualdad, consumen las horas libres de los menores, crean conflictos familiares... No son los únicos. Hay profesores que también prefieren no ponerlos, y colegios enteros que están mudando hacia una metodología que excluye las tareas en el hogar por sistema o al menos cambia mucho cómo se enfocan.


Prohibido hacer deberes
Uno de los casos más extremos es el del CEIP Aguamansa, un centro público canario que incluyó en su proyecto educativo -la guía que marca el trabajo y objetivos de un colegio- que no se pondrían deberes a los alumnos. Ninguno. 
"Los niños ya pasan suficientes horas en el colegio para ir a casa y no poder dedicar tiempo a oras actividades importantes", explica al otro lado del teléfono Cristina Albelo, su directora. Esta docente cree que el problema es que "el currículum es tan grande, tan amplio, que no da tiempo a darlo en clase".

Para esquivar este escollo, en el madrileño colegio Manuel Nuñez de Arenas decidieron cambiar toda la metodología del centro y abrazar el aprendizaje por proyectos, cambio que posibilitó (e implicó) obviar los deberes. "Los libros de texto son los que marcan los deberes", empieza Isabel Vizcaíno, maestra en el centro. "Haces un tema en clase y los ejercicios que no da tiempo a completar se mandan para casa. Nosotros apostamos por eliminar los libros de texto y al no tenerlos no se mandan deberes", explica. Al menos no al estilo tradicional. Alguna actividad puede caer, pero del tipo buscar una información en internet o hacer una manualidad.

Algo similar ocurre en la red de centros Amara Berri, en Euskadi. Estos colegios desarrollaron su propia metodología educativa trabajando a través de lo que denominan "contextos" (áreas de aprendizaje por las que los alumnos van pasando y trabajando en grupos), que solo contempla los deberes como último recurso en caso de necesidad concreta de algún alumno. "Los deberes sistemáticos generan más diferencias. Para quien vaya bien harán que avance más. Para quien vaya mal, seguramente sea una forma de hundirlo", ilustra Marivi Gorosmendi, jefa de estudios. En Amara Berri, cuando ocasionalmente se pone alguna tarea, "se consensúa con la familia y se le explica qué rol deben jugar. No queremos que sea una carga para las familias", añade. Las tareas en el hogar aparecen algunas cosas mecánicas, "pero con el objetivo de que vayan planificando de cara a la secundaria".
Mejor tareas domésticas

Es básicamente lo mismo que sucede en el colegio Montessori Palau de Girona. Este centro, que sigue los dictados de la pedagoga y científica (y largo etc.) italiana Maria Montessori, prefiere que las familias se dediquen a "dar autonomía a sus hijos, no las tareas. Que les den tareas y responsabilidades en casa a los niños, que les traten como mayores", explica Montse Julià, su directora. Habla de poner la mesa, ayudar en casa, poner lavadoras. Académicamente, "lo más importante es que acompañen a los niños en la lectura, que les encante leer". Como en Amara Berri, los deberes quedan como algo excepcional para aquellos menores que puedan tener alguna dificultad.

Un elemento común en estos centros, obviamente cuatro entre muchos pero ejemplos de que otra aproximación a los deberes es posible, es que abandonaron la metodología tradicional para probar otras vías de enseñanza-aprendizaje. El trabajo por proyectos y teniendo en cuenta la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner en el Aguamansa, también los proyectos del Nuñez de Arenas, los contextos de Amara Berri o el sistema Montessori no utilizan los libros de texto como herramienta fundamental (si es que llegan a estar en el aula) de las clases y los currículums se afrontan desde otra perspectiva que las unidades didácticas.

Vizcaíno reflexiona al respecto. "Ha habido mucha presión Los profesores hemos tenido parte de culpa en todo esto. Pero las editoriales también han hecho mucho daño porque nos ofrecían muchas cosas, por ejemplo material informático, y nos comprometíamos a trabajar con ellos durante varios años. 
¿Qué ha generado todo esto? 
Que al final se trabaja con libros, los padres los han comprado y exigen que se utilicen. Se ha hecho muy cómodo" para el profesor.

Albelo, de Aguamansa, señala directamente a la ley. "Pide a los niños que manipulen, observen, contrasten. Y luego ponen un currículum muy extenso, es incongruente, no hay tiempo. Necesitamos priorizar los temas", defiende. Un ejemplo de lo que dicen Vizcaíno y Albelo: un alumno puede tener siete libros de texto con diez temas cada uno y 20 ejercicios por unidad. Es complicado que llegue a todo. "Y los padres no son responsables de esto", señala la directora canaria. Como sostiene Julià y piensan muchos más, "si los deberes son tan importantes, ¿qué hacen los niños tantas horas en el colegio?".

sábado, 2 de abril de 2016

En Finlandia, país con la mejor educación del mundo, los niños no aprenden a leer hasta los 7 años


Su educación infantil se basa en un sólo principio: “Todas aquellas cosas que aprendes sin diversión se te olvidan rápido”.

Finlandia siempre se ha destacado por ser uno de los países que cuenta con la mejor educación del mundo. Su sistema siempre lo hace merecedor de posicionarse constantemente entre los primeros 5 puestos del Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes.


¿Qué es lo que hacen para diferenciarse del resto de los países? 
Primero que nada, todo comienza en su educación de infantes. Antes de que los pequeños pasen a primaria, ellos se dedican la mayor parte del tiempo a jugar. Y aunque parezca curioso no aprenden a leer hasta los 7 años y les enseñan a teclear antes que escribir.



“Los niños no se dan cuenta de que aprenden porque están muy concentrados en las actividades que desarrollan”.
-Profesor Tim Walker para un reportaje en The Atlantic

Los pequeños se dedican a vender comida de mentira, crear obras artísticas, hacer presas de arena, entre otras cosas. Y aunque no lo creas, gracias a estas actividades ellos aprenden sin quererlo matemáticas, geometría, lenguaje y aptitudes de interacción social.



Es muy raro que veas a un niño de infantes sentado en sillas o realizando ejercicios escritos. Y todo esto lo hacen bajo un sólo principio.
“Todas aquellas cosas que aprendes sin diversión se te olvidan rápido”.
-Tim Walker-



Lo más probable es que si le preguntas a cualquier finlandés sobre su educación infantil, esa persona recordará todo lo que hizo y aprendió en su época escolar temprana.



¿Cuáles son las claves de su educación? 
En Finlandia la educación es obligatoria sólo a partir de los 7 años; para ser maestro se necesita una calificación altísima en sus promedios de bachillerato y se requiere además una gran dosis de sensibilidad social; no hay horarios diarios, sino semanales.Cada día de la semana está centrado en una actividad principal.
Los niños tienen la oportunidad de hacer lo que quieran con los juguetes disponibles en un momento dado y también tienen bloques donde los educadores los guían.



Todo esto hace que la alfabetización de los niños se logre de manera natural. Los profesores no los obligan a leer sílaba tras sílaba. De hecho, los niños comienzan devorando los dibujos y, luego, con su propia curiosidad, aprenden a leer.




Su éxito no es sólo casualidad…¡Muchos países deberían copiar el modelo de Finlandia!