Hacía Otro Paradigma Educativo

No a la violencia sexual. No a la violencia física. No a la violencia psicológica. No más violencia contra la mujer

Hacía Otro Paradigma Educativo

Las personas fueron creadas para ser amadas y las cosas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es que las cosas están siendo amadas y las personas siendo usadas.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Nunca más llamaré puta a otra mujer. Nadie podrá convencerme en la calentura de no usar condon. Jamás me emarazaré por tener a un hombre a mi lado.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

Francesco Tonucci. También conocido por el seudónimo "Frato", es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Hacía Otro Paradigma Educativo

"La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro ni que nadie sea tan pobre como para verse forzado a venderse"

sábado, 29 de noviembre de 2014

Y después de todo, ¿Por qué se invento la escuela?

Por: Priscila Salazar
Fuente: Supraescolar
Fecha de publicación: 11-08-2011



La idea del establecimiento de escuelas en cada pueblocon árboles alrededor y flores en las huertas, no es nueva. Aulas específicas para cada materia cuyas paredes fueran adornadas con cuadros y pizarras para enseñar, talleres y campos de juegos para los alumnos, es el cuadro que concibió el educador checoslovaco Comenio hace más de tres siglos, sobre cómo deberían ser las escuelas.

Sorprendentemente, a más de tres siglos de esa visión, nuestras escuelas del siglo XXI siguen teniendo la misma expresión y el mismo patrón que las primeras escuelas que se fundaron amediados del s. XVII.
Una idea vieja
Nuestro sistema educativo a nivel mundial es tan obsoleto como la costumbre antigua de copiar libros a mano en una sala de escritura para luego encadenarlo a las paredes de la biblioteca del monasterio para evitar su hurto y la proliferación de su contenido. En aquella época no existían la libertad y la comodidad del internet, y las personas que tuvieran los recursos, el legado hereditario y el deseo por averiguar más de su mundo, tenían que viajar largas distancias, a las grandes ciudades de las más importantes élites, donde se almacenaban los libros en los monasterios, cuyo contenido era una compilación del conocimiento de su época.
El despertar al conocimiento
Con el invento de la imprenta, el conocimiento dejó de ser exclusiva propiedad de la Iglesia y se extendió a los círculos sociales más acaudalados, prominentes e intelectuales de la época con los miles de libros que se imprimían cada año. Con el paso del tiempo, la proliferación del conocimiento transformó las sociedades enteras de todo el mundo. La pólvora del saber alumbraba con rapidez cada ciudad y cada pueblo. Muchos pensadores, ávidos por esparcir y extender el conocimiento que recibían con la publicación de las obras de los grandes pensadores de la Antigüedad, comenzaron a escribir sus propias ideas sobre política y filosofía; entre ellos, los temas principales que se discutían eran la igualdad de derechos ante la ley, y la educación libre y gratuita. Así nacieron los primeros escritores del siglo XVIII, “El Siglo de Las Luces”, donde el conocimiento llegó a su máxima expresión dando lugar a sangrientas revoluciones que revocaron monarquías e imperios completos, cuya premisa máxima fue la igualdad social y los derechos humanos.
Toda esta ola de eventos produjo en la historia de la humanidad un despertar y gran avance científico en todas las ramas del conocimiento. Inventos, descubrimientos, viajes a lugares desconocidos, y la promesa de una época moderna que alumbraba las tinieblas de la ignorancia. Se inventaron máquinas que hacían posible el trabajo de 10 hombres, y en general, toda la vida que se conocía entonces fue rápidamente transformada en todo un sistema de producción a lo que se llamó Revolución Industrial.
La era industrial
En ese entonces, los oficios eran heredados y los niños eran enseñados de acuerdo al oficio de sus padres o tutores y a la necesidad más próxima de su entorno. Los grandes pensadores de aquellas épocas, cuyos títulos eran una vasta descripción de sus habilidades y gustos eran muy comunes. Un solo escritor tenía el título de maestro, científico, inventor, naturalista y militar; fruto del traspaso del conocimiento que sus padres o tutores le impartían bajo su propio desarrollo que extendía de acuerdo a su entorno. Pero conforme los pueblos se transformaron en grandes ciudades modernas por la industrialización, los campesinos se transformaron en obreros de fábricas. El artesano que trabajaba su propio taller y enseñaba a sus propios hijos en su oficio, se trasladó a las grandes ciudades a trabajar en las fábricas en calidad de obrero asalariado y pasó a depender del propietario de las máquinas.Los niños entonces se convirtieron en una carga para la sociedad, que decidió utilizar la mano de obra infantil, pues era muy barata. Mujeres y niños trabajaban catorce horas diarias en fábricas textiles y mineras; lugares tan inadecuados, sombríos y malsanos, que los trabajadores estaban expuestos a sufrir accidentes a cada instante. Las fábricas se convirtieron así en lugares odiosos y aborrecidas por los obreros, pero en especial, por los niños, que eran empujados al inframundo del maquinismo desde la edad de los cinco años y quienes no recibían salario alguno, más que alojamiento y comida. Las fábricas se convirtieron en verdaderas prisiones, pues los empresarios tenían el único afán de conseguir mano de obra al más bajo precio posible para las grandes demandas de la época. Rara vez un obrero textil rebasó los cuarenta años de edad.
Una solución para rescatar a los explotados
En medio de todo ese nuevo caos de la modernidad y la industrialización, el conocimiento continuó extendiéndose, y las grandes mentes de la época alzaron su voz en contra de la crueldad y la esclavitud que se les infligía en especial a los niños de las fábricas. Se propuso entonces, establecer escuelas para extender esa valiosa herramienta de la educación no solamente a las clases sociales más bajas y humildes, sino al estrato social que nadie nunca había pensado incluir: los niños.
Con las ideas que se retomaron de Comenio, las escuelas se convirtieron en un refugio contra la poderosa avalancha de la industrialización que arrastraba a las masas del siglo XIX. A los maestros se les pidió ser instruidos bajo el nuevo sistema de educación, y a cualquier otro que tuviese la vocación debería de cumplir una instrucción previa en el arte de la pedagogía antes de poder enseñar. La enseñanza cotidiana se dividió en materias para su fácil administración y fue entonces que la educación se abrió paso hacia todas las clases sociales, buscando la manera de impulsar el conocimiento desde la temprana edad.
Una idea limitada por un sistema
En el siglo XX los derechos e igualdad se vieron realizados, dando libertad tanto al hombre como a la mujer en todos los aspectos. Pero la educación, a pesar de declararse gratuita y obligatoria, se quedó encerrada en el sistema creado del siglo XIX. Buscando la manera de impulsar el aprendizaje desde una edad temprana, el propio sistema educativo actual trunca las habilidades y gustos polifacéticos que todos los humanos poseemos, y desde niños somos educados para encajar en una sociedad bajo el nombre de un solo y único título. Durante todo el ciclo escolar los niños llevan diariamente casi a rastras, sus pesadas mochilas llenas de libros nuevos que los padres tienen que comprar cada año; libros divididos de acuerdo a su materia, las cuales han sido seleccionadas bajo el programa escolar que se propuso hace más de cien años.
Conforme pasa el tiempo, cada año, los niños y jóvenes se ven forzados a memorizar cada vez más datos históricos, culturales y científicos durante las largas jornadas escolares y fuera de clases también para finalmente cursar una serie de pruebas para acreditarse bajo un único título profesional para poder sobrevivir en una sociedad moderna y sofisticada cuyas demandas superan las aptitudes que adquirió en la escuela. Fueron educados bajo un sistema creado hace siglos para suplir una necesidad que ya no existe actualmente y que se desarrolla en una sociedad totalmente diferente de la época de su creación. Se sigue creyendo que el único lugar donde están almacenados los libros y el conocimiento son las escuelas, y entonces, los hijos son enviados a esas “élites del saber”. En la actualidad, ya no se sabe de aquellas mentes brillantes que se desarrollaban multifacéticamente en otros siglos, pues las mentes del siglo XXI están siendo truncadas por el obsoleto sistema educativo antiguo que seguimos implementando y que forman profesionistas bajo un solo título.
La necesidad de revolucionar el antiguo paradigma
Gracias a los cambios socio-políticos y tecnológicos, el siglo XXI se caracteriza por la inmensa cantidad de información y conocimientoque se tiene al alcance de los dedos a cualquier hora del día, cualquier día del año, gratuitamente. La libertad que gozamos nos da acceso a un nuevo y absolutamente diferente estilo de vida integral y consciente de nuestro entorno, de nuestro presente y de nuestro futuro. Nuestros sistemas educativos tienen que evolucionar en relación a los desafíos socio-económicos y políticos actuales.
La Enciclopedia, el más grande hito de la Ilustración, marcó a toda una generación y transformó todo el pensamiento del siglo XVIII sacando a la luz el conocimiento y luchando contra la ignorancia. Actualmente, nuestra nueva “Enciclopedia” es el internet, que está dejando un gran rastro en la historia como uno de los más grandes hitos de la era moderna espacial y que abre las puertas del conocimiento y del desarrollo como individuos y como sociedades corporativas.
Tenemos el poder de transformar nuestros sistemas educativos obsoletos en estilos de vida productivos que desarrollen y activen individuos multifacéticos que sean útiles para su generación y activen a otros a serlo para su sociedad en el futuro.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Juan Meléndez: “Si no consigues encender la bombilla del alumno estas perdido”

Fuente: Tiching
Fecha de publicación: 27/11/2014


Así era...
Juan Meléndez Sánchez
Autor de “De Tales a Newton: Ciencia para personas inteligentes y del blog De Tales a Newton. Profesor en la Universidad Carlos III.
Juan Meléndez dice que la pasión por las ciéncias se la despertó Isaac Asimov con uno de sus ensayos al respecto, pero en voz bajaconfiesa que también tuvo que ver su caracter tozudo: querer entender las cosas por sí mismo, retarse a descubrir y a obtener respuestas a preguntas que él mismo se formulaba. Lacuriosidad en estos casos, nunca mata al gato


¿Cuáles son las características de un buen científico?
Yo creo que ser un cerebrito, como mucha gente piensa, no es lo más importante. Lo primordial es tener curiosidad ¡y que no te la hayan estropeado! También es importante tener cierto rigor en la manera de pensar, no conformarse con la primera explicación que le viene a uno, sino ser crítico y no quedarse con respuestas superficiales. Las influencias de profesores, lecturas, experiencias, también puede resultar determinantes a veces, pero no siempre: hay gente a la que le gusta la ciencia sin motivo aparente.

A veces se piensa que para llegar a ser científico hay que tener superpoderes…

La ciencia está mitificada porque la gente piensa que es algo difícil o complicado de entender, pero al fin y al cabo un científico necesita las mismas características que una persona que quiera dedicarse a realizar una carrera intelectual, sea cual sea la disciplina.

¿Que crees que es lo que más atrae de la ciencia a grandes y pequeños?Creo que lo más atractivo de la ciencia es la sensación de entender algo por ti mismo. No es lo espectacular de algunos experimentos como a veces se piensa. Sencillamente, obtener una respuesta a una pregunta que te has planteado y que te ha requerido un esfuerzo poder responder de forma satisfactoria.

¿Porque crees que en determinadas personas crea animadversión?

Quizá es por la manera como se enseña. Por ejemplo: las matemáticas están muy centradas en las operaciones. Claro que hay que saber las tablas de multiplicar, y las reglas matemáticas, pero también se necesitan estímulos que lo hagan interesante, se tienen que ver las aplicaciones intuitivas.

¿Por ejemplo?

Mi hija hacía un ejercicio el otro día para calcular el número de cuadraditos que salen en una matriz y en un cubo. Si tu a los chicos les explicas que el resultado que obtienen multiplicando base por altura crece con el lado elevado a 2 para el rectángulo y con lado elevado a 3 para el cubo, que de ahí vienen lo de 2D y 3D, que son conceptos con los que están familiarizados porque están en su entorno, les haces los ejercicios más atractivos.

¿Es determinante el papel y la actitud del profesor en el aprendizaje de las ciencias?

Yo creo que sí, incluso más que en otras disciplinas. A las ciencias hay que encontrarles la gracia y a menudo depende mucho del profesor. Lo normal es que la ciencia no forma parte de tu vida espontánea y por lo tanto viene muy bien que alguien te haga de cicerone, pero puede ser un profesor, un libro, una peli, etc.

En las escuelas se esfuerzan por hacer la ciencia divertida
.
Cierto, y la intención puede ser buena, pero lo que conseguimos con esto puede ser contraproducente. Damos una imagen muy superficial de la ciencia, porque no todo es hacer saltar por los aires espumas de colores. También hay padres que se empeñan en regalar juguetes científicos para estimular su curiosidad pero al final lo que logran es curar de espanto antes de hora a sus hijos y estos ya no experimentan la sensación de asombro con nada. No es necesario introducir las ciencias de forma precoz, lo que es importante es enseñar a pensar a los niños.

¿Crees que las escuelas deberían plantear las ciencias de otra forma?Los colegios están muy presionados por cubrir un programa y rellenar el expediente. Esto también limita el margen de maniobra de los profesores. Por ejemplo, en los libros de física y química que se utilizan en la ESO están muy cuidados los aspectos superficiales como las ilustraciones, pero lo esencial, la lógica de plantear preguntas y enseñar a alcanzar las respuestas, no lo está. Y los temarios, por lo que veo en física y química al menos, muchas veces no están bien diseñados.

¿Dónde está la clave entonces?

Lo estimulante de las ciencias es entender el porqué de lo que sucede. A veces explicamos a los alumnos el porqué antes de tiempo y así matamos el interés de descubrirlo por uno mismo. Si no consigues que al alumno se le encienda la bombilla algún día estás perdido, porque entonces no le va a gustar la ciencia nunca.

¿La pasión por las ciencias se transmite?
Si. Hoy hay mucha tendencia a transmitirla de forma recreativa, pero es más interesante hacer preguntas y despertar la curiosidad por dar buenas respuestas a esas preguntas. Los niños son pequeños científicos, tienen toda la curiosidad que necesitan, les falta disciplina mental y les falta la capacidad de discernir una buena explicación de una mala.

¿Qué papel pueden jugar las nuevas tecnologías en el aprendizaje de ciencias?
¿Qué posibilidades nuevas ves?
Creo que como todas las herramientas pueden tener un papel positivo o negativo y solo depende de quién las utilice. Hay cosas que son muy útiles en internet, por ejemplo, las que te permiten hacer simulaciones. Está muy bien para saber por ejemplo cómo se comportan los objetos en mecánica o para tener una idea de cómo funciona el sistema solar. Pero en estos términos el profesor debe tener claro que va a tener que trabajar más y esforzarse con creces para saber emplear cada recurso de la forma más adecuada para cada curso, incluso para cada alumno. Lo esencial es tener muy claro qué es lo que se quiere, y sólo después buscar la herramienta adecuada: no poner el carro delante de los bueyes, que es lo que se hace demasiado a menudo.

El fracaso de los padres se llama Trastorno por Déficit de Atención

Fuente: Ferriz
Fecha de publicación: 24-09-13

 Freud, especialista en niños, sugirió a los padres de niños medicados por TDAH acercarse a terapeutas que entiendan que los fármacos son peligrosos. // Foto: Especial
Freud, especialista en niños, sugirió a los padres de niños medicados por TDAH acercarse a terapeutas que entiendan que los fármacos son peligrosos. // Foto: Especial
Debido a su alta propagación parecería que el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un virus, lamenta Joseph Knobel Freud, psicoanalista infantil y fundador y docente de la Escuela de Clínica Psicoanalítica con Niños y Adolescentes de Barcelona, España.

“En 1950 uno de cada 10 mil niños lo padecía, ahora lo tiene el 13 por ciento de la población. En 2011, tan sólo en Estados Unidos, el 10 por ciento de la población infantil padecía esta enfermedad, pero en 2012 se duplicó. En España hay primarias donde la mitad de su alumnado está consumiendo Ritalín, fármaco recetado por psiquiatras y neurólogos para inhibir la hiperactividad de niños diagnosticados con TDAH. En México, aunque no hay datos precisos, los diagnósticos con niños que padecen el trastorno y por ende, el consumo de la medicina, va al alza” lamenta este especialista.

El doctor Joseph Knobel Freud impartió un Seminario para profesionales de lasalud mental del Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia (CEEPI), cuyo nombre fue ‘Desmedicalización Infantil: TDA, Negativismo Desafiante y otras Etiquetas’. La sede, el Hospital General Dr. Manuel Gea González.

“La verdadera pandemia es la medicación de la vida cotidiana y esto aplica a niños que con toda certeza no padecen TDAH. El trastorno es el resultado del fracaso de los padres de familia y de los maestros, porque son incapaces de observar que los niños están deprimidos por diversas razones y la hiperactividad que manifiestan es el efecto del problema. Lo más fácil es medicarlos, sin embargo, en unos años veremos que habrá sociedades de adultos dependientes y con altas probabilidades de ser adictos a las drogas”, explicó Knobel Freud.

El estudioso explicó que existen ejemplos de peso que sustentan sus teorías. “El 90 por ciento de los niños que fueron diagnosticados con TDAH a nivel mundial tiene a sus padres separados o divorciados. La hiperquinesia de los niños es sólo una manera de expresar lo mal que se sienten por una realidad que no comprenden y les lastima. Los niños no han desarrollado el lenguaje adulto y no tienen palabras para expresar lo que sienten. No están enfermos sólo es que los adultos son incapaces de analizar que ellos mismos son el origen del problema. Lo que necesitan los niños, pero mucho más sus padres, es una terapia psicológica”, dijo.

Knobel Freud fue más allá. “El TDAH no existe como enfermedad, repito, el fracaso de los padres se llama TDAH. Pueden estar deprimidos y expresar una situación que implica abuso sexual o maltrato infantil. Es indispensable averiguar el origen del problema y verán que el padecimiento es inexistente”.
El terapeuta dijo que la supuesta existencia del TDAH ha permitido algo muy peligroso: que los profesores, mediante el Test de Colman, evalúen a un niño y digan si éste padece TDAH, situación anormal, porque su función es educativa, no de diagnóstico.

Freud pide a los padres de los niños diagnosticados con TDAH y medicados por esa razón que olviden los fármacos. “He visto chicos en consulta que no se mueven, que dan ganas de zarandearlos para que reaccionen porque están bajo el influjo de los medicamentos”.
Freud recuerda el caso de un chico a quien diagnosticaron con TDAH por su excesivo descontrol; el niño acudía a la consulta de las cuatro de la tarde casi dormido a causa de los medicamentos.
Durante la terapia Freud descubrió que el chico era inquieto debido a las fuertes y constantes peleas entre sus padres. Además, aprendió a controlar sus impulsos, “que es muy diferente a que no se mueva”.

Freud acepta la existencia de niños impulsivos pero no tolera que, lejos de averiguar qué motiva esa inquietud, se quiera tapar un problema medicando al pequeño. “Los psicoanalistas y los psicoterapeutas debemos averiguar el porqué de ese comportamiento; el chico de la terapia tenía miedo por la manera en que sus padres se trataban; tras una terapia familiar la situación mejoró y el niño se fue tranquilizando” cuenta.

Este método es paulatino. “No soy partidario de la rapidez, y debo decir que el cambio no se logró en un mes, casi tardamos un año, pero ese tiempo no tomó drogas, lo único que le metí fueron palabras. Los psicoterapeutas tenemos que defender la capacidad de las personas de hablar de sus problemas, no de taparlos con drogas”.

Freud, especialista en niños, sugirió a los padres de niños medicados por trastornos como el TDAH acercarse a terapeutas que entiendan que los fármacos son peligrosos. “Además de los efectos secundarios, los medicamentos son malos en algunos casos porque siguen la lógica de ‘voy a buscar un elemento químico, externo a mi propia química, que provoque un cambio que yo no consigo’; las medicinas están bien para un dolor de cabeza”.

Joseph resalta que los medicamentos para los niños con TDAH son conocidos como ‘la pastillita de portarte bien” pues los niños están más tranquilos aunque el padre le pegue a la madre, pero, en el fondo, la intranquilidad persiste y como el chico no sabe cómo procesarla siempre está inquieto y los padres y los terapeutas tapan el síntoma con un medicamento.
“Cuando un padre le da al hijo un medicamento para acallar los síntomas le enseña la dialéctica de que algo de fuera te puede producir un estado mental diferente, así que cuando el joven fume marihuana el padre no podrá decirle que no pues desde que era un niño le administró metilfenidato para lograr el comportamiento deseado, le enseñó que es más fácil tomar un diazepam que aprender a relajarse” explica este especialista.

Freud insta a la gente interesada a buscar los manifiestos que apoyan el movimiento por la despatologización de la vida. “Las firmas de apoyo ayudan a la lucha contra las grandes empresas que quieren negociar con la salud de nuestros hijos, porque esto es un negocio, y eso es lo que más rabia da; si el Ritalín saliera de los árboles y fuera gratis le apuesto lo que quiera que no existiría el TDAH ni su respectivo medicamento, hay un negocio detrás”.

jueves, 20 de noviembre de 2014

La escuela sin reglas, una innovación pedagógica que saca 'buena nota'



Aunque a simple vista lo que pasa en una escuela en Nueva Zelanda podría sonar a caos absoluto causado por el descuido de los profesores, en realidad en la escuela todo está bajo control, excepto por una curiosa norma: aquí no hay reglas.
Bruce McLachlan, director de la Escuela Primaria Swanson, situada en West Auckland, asegura que él mismo y sus profesores han notado una notable mejora en la conducta de los alumnos desde que introdujeron de forma no oficial la 'regla' de que no hay ninguna regla. McLachlan explicó al portal de noticias news.com.au que solo han dejado que los niños sean niños y que aprendan a través del juego.

McLachlan dice haberse inspirado en un estudio realizado por la Universidad de Tecnología de Auckland que propusó reducir las tasas de obesidad y la intimidación a través de una mayor actividad y juegos.

El director confiesa introdujo su 'regla' aún sin preguntar a los padres de los alumnos, que se quedaron muy contentos con los cambios que notaron en sus niños. "Es un instinto natural desear decirle a los niños que se estén quietos, pero pronto noté que los niños mayores separaban a los menores y que si uno cae, se levanta y continua jugando sin pánico", explica Dani Isdale, corresponsal de la cadena SBS, que hizo un reportaje sobre la escuela.

El señor Waite, cuyo hijo Cutis, de 12 años, está matriculado en la escuela, subraya que los cambios operados en su hijo han sido fenomenales. Según él, el niño se volvió más seguro de sí mismo, ha desarrollado sus capacidades para estudiar y se hizo más responsable. A pesar de que se fracturó un brazo cuando jugaba en la escuela, el padre asegura que el incidente contribuyó a la formación del carácter de su hijo, que de esa forma aprendió una lección.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Así será la escuela en 2030

Por: Olga R. SanMartin
Fuente: Elmundo
Fecha de publicación: 21/10/2014

  • La clase magistral desaparecerá; el profesor se convertirá en guía del alumno
  • El aprendizaje será personalizado, permanente y más caro
  • Primarán las habilidades frente al saber académico
  • Internet será la principal fuente y el inglés, la lengua mayoritaria


Los sistemas educativos de todo el mundo sufrirán grandes modificaciones de aquí a 2030 propiciados por la revolución tecnológica. En los próximos 15 años, internet va a convertir los colegios en «entornos interactivos» que pondrán patas arriba las formas tradicionales de aprendizaje y cambiarán la manera de ser de docentes, padres y estudiantes.

En la escuela del futuro, las clases magistrales desaparecerán y el profesor ya no ejercerá sólo como transmisor de conocimientos, sino que tendrá como principal misión guiar al alumno a través de su propio proceso de aprendizaje. El currículo estará personalizado a la medida de las necesidades de cada estudiante y se valorarán las habilidades personales y prácticas más que los contenidos académicos. Internet será la principal fuente del saber, incluso más que el colegio, y el inglés se consolidará como la lengua global de la enseñanza. La educación será más cara y durará toda la vida.

A estas conclusiones han llegado los 645 expertos internacionales entrevistados para una encuesta, a la que ha tenido acceso EL MUNDO, que define cómo será la escuela en 2030. El informe ha sido realizado por la Cumbre Mundial para la Innovación en Educación(Wise, en inglés), un think tank formado por 15.000 sabios y promovido por la Fundación Qatar que del 4 al 6 de noviembre se reunirá en Doha para debatir algunas de estas cuestiones.

El trabajo -en el que han participado, entre otros, el lingüista Noam Chomsky, la ex primer ministra australiana Julia Gillard o el profesorSugata Mitra- señala que «las escuelas se convertirán en redes» donde los alumnos interactuarán entre ellos y con el profesor de forma que se produzca un «aprendizaje colaborativo».

Este periódico ha preguntado a varios expertos españoles sobre las cuestiones que aborda el estudio, adaptadas a la realidad de nuestro país, así como otras transformaciones en los horarios, las relaciones entre los alumnos, la jerarquía del profesor, las nuevas asignaturas, los deberes o el diseño del aula:
LOS PROFESORES

Siete de cada 10 entrevistados piensan que el rol de los docentes será guiar al estudiante por su propia vía de conocimiento. Serán facilitadores y orientadores, más que transmisores del saber. Hasta hace muy poco, eran la única fuente de información disponible, pero internet lo ha acaparado todo y los alumnos pueden encontrar en la Red buena parte de lo que se explica en clase. De hecho, el 43% de los sondeados sostiene que los contenidos online serán la principal fuente de conocimiento en 2030, incluso por encima del colegio (29%), del entorno del alumnado (13%) o de las instituciones culturales (3%).

«El papel de los profesores va a ser aún más relevante. Van a tener que mostrar a los alumnos que hay que ser críticos con la información, que no todo lo que encuentran en internet es correcto, que deben seleccionar y acudir a las fuentes más fiables», diceIsmael Sanz, director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, dependiente del Ministerio de Educación.

Sanz cree que se consolidarán metodologías como el flipped classroom, que consiste en que los chicos preparan por su cuenta las clases y hacen una exposición en el aula, mientras el profesor realiza una labor de acompañamiento. «Este sistema permitirá que una parte del trabajo se haga en casa y que cada alumno siga su ritmo».

«La clase magistral parece obsoleta. No tiene sentido contar un rollo a 250 estudiantes que no pueden intervenir si se les puede dar algo grabado. Pero, por otro lado, mucho de esto se podía hacer ya y no ha pasado. Quizá hay algo que no entendemos bien», reflexionaAntonio Cabrales, catedrático de Economía de la University College London y miembro de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).


LOS ALUMNOS
El perfil del estudiante cambiará en los próximos tres lustros. Será «un alumno con muchas más posibilidades de acceso a fuentes de conocimiento, con una mentalidad más universal y menos localista, protagonista indiscutible de su aprendizaje, un ciudadano global que busca a través del aprendizaje un modo de responder a alguna necesidad del entorno», según lo define Núria Miró, directora delcolegio Montserrat de Barcelona y una de los 15.000 expertos que forman parte de Wise. El 83% de los consultados cree que el currículo tendrá más contenidos personalizados a la medida de cada alumno. Esto tendrá consecuencias en la relación jerárquica con el profesor. «Se desdibuja claramente la línea que separa quiénes son los que enseñan y quiénes son los que aprenden», sostiene Miró.

César García, profesor de la Universidad Pública del Estado de Washington, añade que los estudiantes van a ser «más exigentes» en cuanto a sus expectativas educativas. «El alumno se convierte en cliente: invierte un dinero y espera un retorno. Los profesores van a tener que explicar mucho mejor cómo ponen las notas».

¿Cambiarán también los horarios? Los expertos españoles coinciden en que la frontera entre el colegio y el hogar se desdibujará y el aprendizaje no se restringirá a unas horas y a unos lugares concretos. «El email y otras herramientas de comunicación se están extendiendo mucho. Ahora los profesores ya tenemos muchas conversaciones con los alumnos a las 20.00 horas. Esto de que haya clase de 10.00 a 11.50 horas no sé si seguirá», indica García. «Veo más cursos online, y a deshoras. Más estudiantes van a tener que trabajar y no van a poder ir al horario convencional. Veremos escuelas que den clases en verano y los fines de semana».

¿Habrá deberes? «En algún sentido, si hay un cambio, será a que casi todo sean deberes», responde Cabrales. El horario será más libre y habrá más tarea individual. «Más que deberes, hay que suscitar en los alumnos la necesidad de seguir buscando documentación, de informarse, de compartir conocimientos y de despertarles el gusto por la investigación», añade Miró.

Todo esto afectará, sin lugar a dudas, a las relaciones personales entre los alumnos. En opinión de García, «el concepto de pandilla se ha terminado y los niños son ahora más solitarios que antes». «Hace 20 años, los críos pasaban más tiempo en la calle, sin demasiada supervisión. Ahora su vida social es más limitada, están más en casa, conectados online, y tienen agenda. Sus padres les llevan a las 17.00 horas a Ajedrez, a las 18.00 a Inglés... Por eso creo que las relaciones sociales se van a cotizar al alza en la escuela del futuro».

EL CURRÍCULO

El 76% de los encuestados cree que las habilidades personales o prácticas serán más valoradas que los conocimientos académicos. Las llamadas soft skills -como la capacidad de hablar en público, de trabajar en equipo, de adaptarse a los imprevistos...- son cada vez más importantes en el entorno profesional, pero los expertos españoles coinciden en que, por si solas, no suplen una buena preparación académica. «Aprender a aprender está bien, pero primero hay que saber de Matemáticas, Ciencias o Historia. Lo que nos sirve es el conocimiento, porque no se aprende fuera de él», indica Carmen Rodríguez, profesora de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga. «Se dice que ésta es la generación mejor preparada, pero los universitarios españoles no saben lo que es el Barroco y nunca han leído a Cervantes. Si lo que pretendemos es formar tecnócratas, primarán las habilidades y los conocimientos quedarán reducidos», afirma Felipe de Vicente, presidente de la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto(Ancaba).

Francisco López Rupérez, presidente del Consejo Escolar del Estado, cree, en este sentido, que, a la hora de evaluar, y aunque en el ámbito laboral las certificaciones profesionales adquieran cada vez más valor, «éstas no sustituirán a los títulos académicos, particularmente a los emitidos por instituciones universitarias de prestigio».

EL APRENDIZAJE

El 90% de los encuestados cree que, en este nuevo escenario, el aprendizaje se desarrollará a lo largo de toda la vida del alumno y que no se limitará sólo a la etapa de formación obligatoria (entre los seis y los 16 años) y a la universidad. Esto no significa que la educación vaya a ser gratis. Al revés: el 70% piensa que la Administración pública va a dejar de ser la principal fuente de financiación. Aquí los expertos discrepan con la encuesta y recuerdan que España está ya por encima de la media de la OCDEen el porcentaje de educación privada. «La educación pública tiene un papel clave en la igualdad de oportunidades. No entiendo que vaya a desaparecer en ningún caso», señala Ismael Sanz.

Salas diáfanas con enchufes
La encuesta de Wise no pregunta por ello, pero el diseño de las aulas va a cambiar mucho en los próximos años, según coinciden los expertos españoles consultados. 
«La arquitectura también educa», recuerda Núria Miró, directora del colegio Montserrat de Barcelona, uno de los primeros en España en poner aulas diáfanas rodeadas de pequeños despachos que los alumnos ocupan para trabajar en pequeños grupos. 
Las mesas y las sillas tienen ruedas para llevarlas de un lado a otro. 
César García, profesor de la Universidad Pública del Estado de Washington, apunta que «ya no tiene sentido que haya una sala de informática con ordenadores, sino habilitar un espacio cómodo con muchos enchufes para cargar las tabletas y poner un buen wifi». 
Todo apunta a que buena parte del trabajo se desarrollará entre el alumno e internet y, en este sentido, las grandes bases de datos -el llamado Big Data- serán unas herramientas «muy útiles» para los estudiantes, según opina la mayoría de los consultados para la encuesta Wise. 
Eso sí, «se hace imprescindible que las nuevas generaciones aprendan en las aulas a saber interpretar y manipular los datos», recuerda Miró. 
¿Las ventajas? «Desarrollar el pensamiento computacional y enseñar programación puede hacerse en el proceso de trabajo de un proyecto en el que, a la vez, se esté aprendiendo Literatura, Historia o Química». 
Algunos de los expertos españoles auguran que llegarán nuevas asignaturas para entender todo esto, al estilo de la de Programación y Diseño dewebs que ha implantado este curso la Comunidad de Madrid. 
El 46% de los encuestados cree que habrá un idioma global para la educación -el Inglés-, frente al 35% que opina que seguirá la lengua vernácula o nacional y el 19% que augura que los alumnos aprenderán en su lengua regional. Francisco López Rupérez, presidente del Consejo Escolar del Estado, sostiene que la lengua materna «seguirá desempeñando un papel relevante como vehículo de aprendizaje; eso sí, en un contexto escolar cada vez más multilingüe, en el que se consolidará el inglés como nueva lingua franca». «Dudo mucho de que se generalice», objeta Antonio Cabrales, de Fedea, «habrá posiblemente una élite mundial que tendrá un conocimiento del inglés suficiente, pero para una familia de un nivel educativo no muy alto esto tiene costes». 

El colegio donde los chicos se ponen la nota

Fuente: La Voz
Fecha de publicación: 29-10-2014

Es la Escuela de Agronomía, un secundario de Río Cuarto. La calificación se confirma con los docentes, que pueden variarla. Pero eso no sucede casi nunca.


Satisfechos. Los estudiantes de 4º y 6º años de la Escuela de Agronomía ponderan el sistema de coacreditación. Para evaluarse siguen una guía y criterios ya determinados. Y dicen que funciona (La Voz)

Río Cuarto. “Ah, querés saber sobre la metacognición”, contesta una alumna de cuarto año cuando se le pregunta cómo es que los mismos chicos se ponen las notas en la Escuela de Agronomía de Río Cuarto.

Con solvencia, un grupo de estudiantes de cuarto y sexto año explican que para este colegio –de gestión privada y reconocido por la Provincia– la calificación es una instancia formativa más. Citan que ponerse la nota les permite razonar sobre el propio conocimiento, tomar conciencia de los procesos mentales que intervienen para solucionar problemas, y aprender a aprender.

“Te ponés la nota que te parece, de acuerdo a lo que te mere­cés por lo que hiciste, y lo corroborás con el profesor. Eso se llama coacreditación. Si no sos honesto, la nota se baja a 1. A mí me parece muy bueno, y es adecuado para que seamos responsables, para que asumamos nuestra responsabilidad”, dice Tomas, convencido.

La directora, Laura Irusta, explica: “Este sistema se inició hace 16 años. La coacreditación llevó un trabajo arduo de mentalización docente, porque la nota no es más un poder, el docente es guía. Hace ocho años se implementó en el colegio. Primero hubo que armar obje­tivamente los criterios de evaluación. Los docentes hacen un seguimiento muy fuerte de cada chico, es casi una radiografía”. “Hemos visto que con este sistema se forma un alumno autónomo, reflexivo, crítico, conocedor de sí mismo, capaz de comprometerse con él y amar al otro, se nota una mirada distinta en los chicos y una toma de conciencia de sí. Para nosotros el niño no es una máquina de pensar, la inteligencia es la conciencia de sí”, subraya la docente.

Solana es alumna y explica a su modo: “La nota nos la ponemos nosotros pero teniendo en cuenta criterios que los profesores plantean y nos sirven para guiarnos. Tenemos que ver cómo hacemos un trabajo, el desarrollo, las cuestiones estratégicas y pensamiento que utilizamos, podemos evaluar en una coacreditación, junto a los profesores”.

Georgina, que antes iba a otra escuela, valora el sistema: “Para mí fue un gran cambio, poder reflexionar sobre cada trabajo que hice y tener una ­nota que sea buena o mala pero que siento es la que merezco”, señala.



Sin mentir
Los alumnos se muestran ­conformes. “En la metacognición hacés consciente todos los pasos que diste para resolver el problema planteado. El hecho de ponerte la nota, acreditar y coacreditar con el profesor, con conciencia y honestidad, me gusta mucho, me es cómodo, te sentís bien con la nota que te sacás”, opina Agustín.

Gabriel comenta: “Cuando uno coacredita con el profesor, dialoga. Yo he tenido muy pocas discusiones con profesores por la nota. Alguna vez, he pensado que estaba para un punto más porque me había esforzado, porque me costaba una materia en particular. Puse a un compañero de testigo y llegué a un acuerdo con el profesor, todo se puede hablar acá”.

“Nadie puede justificar sus acciones a través de una mentira. Incluso hemos tenido el caso de una docente que tenía una cuestión subjetiva muy grande con el alumno y no llegaban a un acuerdo, el chico se posicionó en la verdad y defendió la nota por los criterios de evaluación. La docente pidió dis­culpas y el alumno tuvo un 10”, relata Irusta.

La Escuela de Agronomía de Río Cuarto tiene educación inicial, primaria y secundaria, ciclo en el que ofrece especialidades en ciencias naturales y en agropecuarias.

Más críticos y reflexivos
“Hemos visto que con este sistema se forma un alumno autónomo, ­reflexivo, crítico, conocedor de sí mismo, capaz de comprometerse con él y amar al otro; se nota una mirada distinta en los chicos y una toma de conciencia de sí”, dice la directora de la Escuela de Agronomía, Laura Irusta.

Miradas
Georgina (Alumna). “No es que nadie tenga malas notas. El tema es que uno tiene la oportunidad de darse cuenta más fácil de los errores y de cómo subsanarlos”.

Gabriel (Alumno). “Acá ves los procesos por los cuales llegaste a una nota. Si desaprobás, ves qué estabas haciendo mal. Entonces, sabés cómo mejorar para aprobar”.

Laura Irusta (Directora de la escuela). “El sistema tradicional nos lleva a reproducir, a la memoria mecánica, a tomar el hábito de no pensar, lo que nos vuelve fáciles de dominar también”.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Poner notas a los profesores

Por: César Garcia
Fuente: Huffingtonpost
Fecha de publicación: 20-10-2014
Hace poco hablaba con un profesor español que da clases en una universidad francesa. Le parecía ridículo que en las universidades norteamericanas los alumnos rellenaran cuestionarios al final de cada curso para evaluar a los profesores que son tenidos en cuenta por los departamentos y los decanos. En Francia no se le da ningún crédito a esta forma de medir la calidad del profesorado.

Cuando me reúno con colegas españoles la actitud es la misma. Sé que en Italia y Portugal se ven las cosas parecidas. Los profesores pueden estar años soltando el mismo rollo de la misma manera sin rendir cuentas a nadie. Lo contrario, arguyen, es fomentar el 'lameculismo' de los profesores a alumnos y rebajar los estándares. Se quedan tan a gusto.

En España es muy típico eso de que si hay dudas acerca de cómo se pueden medir los fenómenos o de si son contraproducentes, es mejor no hacer nada al respecto. Un país mediterráneo más, se dice, aunque hay universidades como la Pompeu Fabra donde sí se pasan evaluaciones a los alumnos y se tienen en cuenta. Pero son la excepción.

En buena parte del mundo es todo lo contrario. Se entiende que tener una buena universidad depende de tener buenos docentes y que está bien evaluarlos de vez en cuando. Algo que parece lógico. Sin renunciar a la duda como método, las formas de evaluación del profesorado se someten a evaluación continuamente, se renuevan, se cambian, se perfeccionan y, al final, hay una relativa insatisfacción y reconocimiento de que no hay una forma perfecta de hacerlo. Pero ni se les pasa por la cabeza dejar de intentarlo o buscar otros métodos que den mejor resultado.

En las universidades norteamericanas se llega al extremo de que las evaluaciones de los alumnos suelen ser la principal vara de medir utilizada por los distintos comités de departamento (junto a las publicaciones) y facultad a la hora de determinar si un profesor merece ser promocionado o no. Suelen revisarse cada uno o dos años dependiendo del centro.

Viene al caso debido a la publicación de un estudio de la Universidad de California en Berkeley, titulado "Una evaluación de las evaluaciones de los cursos", que pone a caldo el sistema de que los alumnos evalúen a los profesores, debido principalmente a que son muy pocos los que contestan y suelen ser los que aman o detestan al profesor y no la, digamos, clase media del alumnado.
Hay otros motivos que no cita el artículo como el hecho de que la importancia de este instrumento de medición provoca que los profesores inflen las notas de los alumnos para protegerse, rebajen los estándares, cultiven amistades extraacadémicas con los estudiantes o que favorece a los que enseñan cierto tipo de clases o tienen una personalidad atractiva que a veces no tiene que ver con el conocimiento de la materia.

Pellizzari y su equipo realizaron un experimento en la escuela de negocios Bocconi de Milan, realizando un seguimiento de las notas de los estudiantes que estudiaban con los "mejores" profesores según las evaluaciones de los alumnos.
Lo que descubrieron fue que cuanto mejor parecían los profesores a ojos de los alumnos, peores notas sacaban esos mismos alumnos en las clases que tomaban posteriormente.
También hay bastantes estudios serios como el de Beleche y su equipo que demuestran que si hay una correlación entre buenas evaluaciones y aprendizaje del alumno. Podríamos pasarnos horas citando estudios.

En todo caso, un denominador común de los mismos es aconsejar que se utilicen otros métodos como la evaluación realizada por otros colegas o la revisión de materiales de clase por comités.
Ninguno de estos métodos es infalible pero, sin lugar al duda, el peor método es no aplicar ninguno y conformarnos con lo que hay como sucede en la mayoría de las universidades públicas de España.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Genís Roca: “Debemos cambiar la visión enciclopédica de Internet por una visión de laboratorio”

Fuente: Tiching
Fecha de publicación: 09-10-2014
Genis_Roca_Entrevista_TIC | Tiching
Así era...
Consultor en Internet y nuevas tecnologías. Fundador y presidente de RocaSalvatella
Genís Roca no desayuna. Cuando era pequeño sus padres salían tarde de trabajar en el bar que regentaban y lo propio era que Genís bajara a desayunar con el camarero antes de ir a la escuela. Pero a él no le parecía oportuno perturbar la labor del camarero con su desayuno, así que se iba a clase sin probar bocado. Mantiene esta costumbre, ¡pero no se la recomienda a nadie!

 ¿Estamos integrando bien internet en las aulas?
Yo creo que no, pero porque no analizamos bien las necesidades y los objetivos que queremos solventar. Abordamos el cambio por fases, pero creo que debemos entender que es un cambio más integral.
¿Qué fases hemos afrontado ya?
Pues primero se puso a los profesores en el punto de mira. Los estuvimos machacando con que era una cuestión de actitud, que se tenían que reciclar y actualizar. Luego llegó la discusión de si poner ordenadores en clase o no, pasamos por el portátil y la Tablet. Hemos estado discutiendo mucho sobre esto y ahora resulta que la tecnología que queríamos incorporar en clase, los niños y niñas la llevan en el bolsillo.
¿Cuándo crees que estará totalmente integrada la tecnología en el sistema educativo?
Será un proceso largo. Debemos tener en cuenta que un cambio integral empieza por la formación que se da a los propios profesores para serlo. Por lo tanto, la integración se completará cuando este colectivo haya pasado por un proceso de sustitución generacional. Los profesores no mutan a digital por osmosis ni por magia divina.
¿Qué opina de los proyectos colaborativos en el aula a través de internet?
Desde mi punto de vista se trata de una moda, que empieza en la web y termina en la sociedad, compartiendo viviendas vacacionales, coche etc. Está muy bien pero no se si es lo ideal para las aulas.
¿Por qué?
Creo que no todos los niños aprenden igual y los proyectos colaborativos pueden ser muy útiles para unos pero no para otros. También creo que está muy clara la utilidad en determinados sectores, por ejemplo en la formación adulta de colectivos que comparten experiencias laborales.
¿Cómo cree que se puede utilizar en formación adulta?
Si juntas un grupo de maestros o de enfermeros para aprender una herramienta, lo primero es diseñar esa formación en base a los conocimientos que ya tienen. Pero además es mucho más enriquecedor si entre ellos comparten experiencias, necesidades, objetivos y soluciones. De esta forma puede construirse un conocimiento nuevo.
Y en la educación primaria y secundaria, ¿no lo ve tan claro?
No. Si juntas un grupo de niños que deben aprender a hacer ecuaciones difícilmente lo harán a través de un proyecto colaborativo. Me parece que necesitan previamente un profesor que les explique, que les enseñe. Creo que esta tendencia que hay ahora de desterrar la clase magistral es un error.
¿El profesor debe recuperar protagonismo en el aula?
Hay personas que saben mucho y que explican muy bien, no debemos dejar perder ese talento. Creo que la mejor educación es la que integra diferentes recursos, porque no todos aprendemos igual. Los trabajos en grupo están muy bien, pero a unos les sirven más que otros, y de todos modos, pese a que sean trabajos colectivos o en grupo siempre hay la figura de un líder sea el profesor o no. No hay un método universal que sirva para todo, debemos no perder esto de vista.
¿La figura del líder siempre está presente en los proyectos colaborativos?
En las dinámicas de grupo siempre hay un líder, intencionadamente o no. A veces su papel es sutil y en otras el rol es más activo.  Pero siempre hay una persona que tira de los demás, que propone, que tiene más dotes organizativas, y otras personas que se dejan llevar.
Volvamos a internet. ¿Le sacamos todo el partido que podemos?
No, pero es que es imposible. Ni en casa ni en el trabajo ni en la escuela. Internet está en permanente movimiento, muta sobre si mismo constantemente. Por ello tampoco podemos analizar sus posibilidades por que el cambio constante resulta muy estresante.
¿Qué errores cometemos a la hora de sacar provecho a internet?
Yo creo que uno de los mayores errores es considerar que internet es un repositorio de contenidos. Es una visión muy pobre. Internet es un espacio de actividad, es cierto que puedes ir a buscar cosas, pero también las puedes hacer. Pensar que internet es un almacén de datos es una mirada muy enciclopédica, hay que tener mirada de laboratorio para sacarle todo el jugo.
¿Qué se puede experimentar en internet?
Podemos buscar solución a problemas. Conozco a un padre de familia que es pintor, no tiene conocimientos de ingeniería informática. Su hijo tiene síndrome de Down y tiene dificultades para comunicarse. Pues entre los dos se han diseñado una aplicación en la que se relacionan algunas acciones básicas con un icono. Esto ha solucionado un problema de comunicación que tenían y lo han hecho con su actitud activa frente a internet y las nuevas tecnologías.
¿Qué cambios nos ha aportado internet?
Muchos! De algunos aún no nos damos ni cuenta. Por ejemplo, estamos desarrollando una exigencia por la inmediatez que antes no teníamos. Cuando tenemos un problema con un servicio queremos que nos lo resuelvan al momento porque tenemos herramientas para reclamarlo.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Dan Meyer: “Limitamos la enseñanza de las matemáticas al cálculo formal”

Fuente: Tiching
Fecha de publicación: 30-10-2014

Dan Meyer Entrevista |Tiching
Así era...
Dan Meyer
Matemático, profesor, investigador
Las matemáticas han sido siempre su asignatura favorita y la química la que menos le gustaba posiblemente, admite, por la dificultad que encontraba en esta disciplina. Recuerda con nostalgia cuando su padre le leía, a él y a su hermana, Las Crónicas de Narnia, de C.S. Lewis. Actualmente es profesor de matemáticas en un Instituto americano y está convencido de que esta asignatura puede ser interesante para sus alumnos.

¿De dónde viene su pasión por las matemáticas?
Cuando era niño, en el Instituto, disfrutaba del proceso de proponer una pregunta interesante y utilizar las herramientas de la mente para solventarla. Gozaba del propio hecho de poder preguntar cuestiones inquietantes y resolverlas con la única ayuda de mi mente y un papel.
Según su opinión, ¿qué aportan las matemáticas a la vida real?
Si tenemos en cuenta que en la mayoría de empleos actualmente se utilizan ordenadores y softwares, entonces parece obvio afirmar que el conocimiento de las matemáticas se ha convertido en un aspecto muy necesario. Aun así, personalmente, creo equivocada la idea de que se enfoque la enseñanza de las matemáticas al entrenamiento para un futuro trabajo.
Entonces, ¿cómo se debería enfocar?
El objetivo de la educación − por el cual me he convertido en profesor − es enseñar a los estudiantes a pensar de una forma productiva, provocar que se pregunten y reflexionen sobre aspectos que les inquietan. Que aprendan a pensar más despacio y en profundidad sobre distintos tópicos y no rápido y de forma impulsiva.
¿Vivimos en una sociedad analfabeta a nivel matemático?
En los Estados Unidos estamos trabajando en la mejora de la enseñanza de las matemáticas y creo que lo estamos haciendo bastante bien. No hay evidencias que demuestren que sufrimos de una falta de conocimientos en ciencias y matemáticas. De todos modos, me refiero a lo que conozco, es decir, a la educación de los Estados Unidos.
¿Cómo se puede potenciar esta materia?
Nuestro presidente, Barack Obama, presentó en campaña grandes iniciativas para que haya más profesores de esta disciplina, sabiendo que la educación en ciencias y matemáticas favorecerá nuestra economía y será beneficiosa para nuestra sociedad. Creo que avanzamos en el buen camino.
¿Por qué muchos niños odian esta asignatura?
Debido a que no enseñamos esta disciplina de una forma interesante. El problema es que limitamos la enseñanza de las matemáticas al cálculo formal, abstracto, plasmando números en un papel, aplicando simplemente fórmulas.
¿Cuál es el motivo por el que se enseña de esta forma?
El sistema tradicional facilita la evaluación y requiere menos conocimientos conceptuales por parte del profesorado. Pero, como digo, le quita todo su interés.
¿Cómo se puede incrementar el entusiasmo de los alumnos por aprenderlas?
Por ejemplo, enfatizando en otros aspectos que son más interesantes que simplemente a poner números dentro de las fórmulas. Aspectos como el análisis del contexto de las preguntas planteadas, formulando más preguntas sobre la cuestión central, redefiniendo la pregunta para hacer reflexionar a los alumnos sobre qué se les está preguntando y qué necesitan para resolverlo…
¿Qué opinión tiene respecto a los actuales libros de texto?
Se están mejorando pero siguen muy centrados en el desarrollo de las habilidades básicas y no se focalizan en aspectos interesantes como el análisis profundo de las preguntas planteadas. El hecho de que los libros se impriman en papel limita la adhesión de contenido que contextualice las preguntas y dé información que amplíe los conceptos expuestos.
¿Cómo deberían enseñarse las matemáticas en clase?
Los alumnos deben ser capaces de sumar, restar, multiplicar y dividir rápidamente. Pero si tenemos en cuenta que en la actualidad la mayoría de estudiantes tienen en sus bolsillos dispositivos móviles que cuentan con calculadora, ¿de qué sirve centrar la enseñanza en saber hacer multiplicaciones de tres dígitos?
Parece que de poco…
Lo que deben aprender es a saber cuándo deben multiplicar y cuándo deben dividir, saber qué sucederá cuando hayan terminado el cálculo y qué significa ese resultado. Asimismo, más importante que conocer exactamente el resultado de un cálculo matemático es interesante que los estudiantes puedan estimar el número final de una operación compleja, para poder desarrollar así su capacidad abstracta.
¿Están los profesores de matemáticas preparados para enseñar con nuevos métodos?
Existe un amplio abanico de formación para el profesorado en todo el mundo, por lo que hay profesores mejor y peor preparados. Debemos seguir trabajando para que los profesores aprovechen en clase todas las herramientas de las que disponen en la actualidad mediante una buena formación.
¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías?
Históricamente siempre se han ido inventando nuevas herramientas que han ayudado al estudio de las matemáticas. Actualmente, las nuevas tecnologías juegan un papel determinante ya que nos empujan a cuestionarnos el paradigma educativo tal y como lo conocíamos. Está claro que, como decíamos antes, enseñar únicamente a hacer cálculos mentales ya no es una prioridad.
¿Debería modificarse el sistema educativo actual para mejorar el aprendizaje de las matemáticas?
Sí, claro. Creo que no habrá nadie que diga que enseñamos perfectamente esta asignatura en las escuelas. Por este motivo, las preguntas clave deben estar encaminadas a resolver qué debemos mejorar y cuándo. Son decisiones críticas, sin respuestas rápidas, lo que convierte la educación en un sector extraordinario en el que trabajar, ya que nos plantea constantemente retos muy interesantes.

martes, 4 de noviembre de 2014

Es vicedirectora de un colegio y educa a sus hijos en su casa

Por: Josefina Hagelstrom
Fuente: Perfil
Fecha de publicación: 01-11-2014

“Ahora aprenden el doble. Cuando en un aula hay muchos alumnos no se puede estar con el interés de cada uno”, explica Gabriela Bustamante.

A clase en casa. Bustamante transformó un espacio de su hogar en un aula, con pizarrones, libros y cuadernos. Allí enseña a sus hijos Gerónimo (12) y Joaquín (6).
A clase en casa. Bustamante transformó un espacio de su hogar en un aula, con pizarrones, libros y cuadernos. Allí enseña a sus hijos Gerónimo (12) y Joaquín (6). | Foto: Cintia Ramos Morales
Gabriela Bustamante (43) es vicedirectora de un colegio privado en Mendoza, y mamá de dos hijos, Gerónimo, de 12 años, y Joaquín, de 6. Este año, pese a su larga carrera docente de casi veinte años, tomó una decisión que le valió críticas y apoyos: sacó a sus hijos del colegio y decidió que sería ella quien los educara, de ahora en más, en su casa. Armó un aula con dos pizarrones, libros, cuadernos y se sumó así a la tendencia mundial que se conoce como homeschooling, que año a año va sumando adeptos en el país.
“Homeschoolers somos los que trasladamos todos los contenidos de la escuela a la casa. Buscamos saberes indispensables, y asumimos la educación de nuestros hijos en vez de delegarla en instituciones”, explica Bustamante. Como ella, hay muchas familias argentinas que eligen este tipo de educación más personalizada, que hace foco en los intereses particulares de cada chico, pese a que a nivel burocrático se trata de una práctica resistida. Por eso ella aclara que “cuando decís que educás en casa muchos piensan que querés que la escuela se termine, y no es así. No es estar en contra de la escuela, sólo que no encontramos ahí una respuesta a la realidad de nuestros hijos, a cómo queremos que aprendan”.
En su caso las dudas empezaron hace unos años, siguiendo el desarrollo escolar de sus hijos, que por entonces estaban en cuarto grado y sala de cuatro. No los veía contentos. “Yo fui abanderada, planifiqué todo, fui maestra respetuosa de hábitos y costumbres. Y me pasó distinto con mis hijos, a ellos no les gustaba todo eso, tantas normas, hábitos, sobre todo al más grande, que le costaba y no se terminaba de interesar porque no iba con su espíritu natural”, cuenta. Empezó a buscar alternativas y fue otra docente la que le comentó sobre esta posibilidad. Se aseguró que fuera legal (si bien no hay regulación que lo avale específicamente, tampoco hay nada que lo prohíba), y después llegó el momento de compartir su decisión con su familia, sus colegas, y los padres del colegio. Muchos la cuestionaron.
“La mamá vicedirectora, cómo va a sacar los hijos de la escuela. Me han dicho de todo, pero por desconocimiento, porque cuando ven los frutos me felicitan. Todos  creen que un chico educado en casa no sabe relacionarse y no va a poder sociabilizar y no es así, porque mis hijos hacen muchísimas actividades, deportes, música, idiomas, y tienen una capacidad de aprender el doble. Porque cuando son muchos alumnos no se puede estar con el interés de cada uno; solos son más libres y autónomos”, cuenta.
Por ser docente a ella le fue más fácil planificar todo, aunque el tiempo le fue modificando los esquemas y adaptándolos a sus necesidades. “Armé planes de lengua, matemáticas, alfabetización, y les sumé una materia que se llama economía y finanzas, donde aprenden a armar proyectos. Pero los viernes salimos a la montaña, y hacemos talleres de ciencia a los que se suman los chicos del barrio”, explica. Incluso los feriados o fines de semana pueden tener clases.
El papá de su hijo menor, que también es docente, en un principio estuvo en contra por lo que Bustamante debió explicar su decisión ante un organismo estatal. Presentó todo el material que utiliza, las pruebas, los cuadernos, los libros, y pudo demostrar que no había ningún derecho vulnerado. La única condición fue que a fin de año los chicos rindan como libres para acreditar la trayectoria. “Lo obligatorio es la educación no la escolaridad, la Constitución nos avala y dice que todo ciudadano puede enseñar y aprender, y la Declaración de los Derechos del Niño dice que los papás eligen cómo, cuándo y dónde educan a sus hijos”, sostiene.
Por las trabas en su provincia, primero pensó en viajar a Buenos Aires para que rindan libres, donde conoce casos de homeschoolers que pudieron hacerlo, pero luego de que su caso se difundiera en medios locales le dieron la posibilidad que lo haga en escuelas mendocinas. Además, le escribieron familias de Córdoba, Santa Fe, Misiones y muchas de Mendoza interesadas en este tipo de educación. En internet también existen páginas de madres que cuentan sus experiencias, comparten material pedagógico y explican y se asesoran acerca de toda la cuestión legal en el país.
“Yo hace siete meses que veo a mis hijos muy contentos. El más grande no se sentía capaz en la escuela y descubrió que aprender le da felicidad. Y el más chico aprendió cosas que hasta tercer grado no hubiera visto”, culmina Bustamante, segura de su decisión.
‘Homeschooling’ en el mundo
En el mundo, la tendencia conocida como homeschooling tiene una recepción diferente. Es legal en países como Estados Unidos, Australia, Finlandia, Noruega, Canadá, Perú, Francia, Italia, entre otros, aunque con normativas particulares, como que  los alumnos que se educan en casa rindan exámenes o trabajos prácticos para dar cuenta de su desarrollo.
En otros como Alemania, Brasil, Grecia, Turquía, Suecia, España, está prohibido o presentan restricciones muy fuertes a este tipo de educación alternativa que a nivel mundial lleva años consolidándose. En algunos casos no hay leyes claras donde se determine su prohibición o su legalidad, sin embargo, son las propias autoridades nacionales y educativas los que lo rechazan.
En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que más de dos millones de chicos se educan de esta manera, e incluso universidades prestigiosas como Harvard, Yale, Standford o Princeton los contemplan. Algunas hasta reservan algunos cupos anuales para ellos. Y, dado que no tendrán una institución educativa detrás que los recomienden a la hora de aplicar para alguna universidad, las mismas instituciones preparan admisiones alternativas para los homeschoolers.